Pocos músicos parecen tan conectados a la naturaleza como Mat McNerney. Desde que este británico de origen se mudara, primero a Noruega, y posteriormente a Finlandia, su obra empezó a impregnarse de las vibraciones que le transmitían los bosques y paisajes de su tierra de adopción. Hexvessel, más que un grupo, es el catalizador de esta simbiosis.

La primera vez que vi a Hexvessel en directo fue acompañando a Alcest en 2013. Un concierto que nunca olvidaré, ya que fue una especie de vivencia catártica. Puede parecer algo exagerado, pero  desde que Mat ‘Kvohst’ McNerney (Beastmilk, Grave Pleasures) y los suyos dieran vida a sus instrumentos, quienes conectamos con su propuesta nos fuimos de viaje introspectivo a vete tú a saber dónde hasta que nos obligaron a volver. La delicadeza de sus composiciones y las sensaciones que proyectan hacen de sus conciertos un ritual orgánico y espiritual. Ese misticismo oscuro junto a su conexión directa con la naturaleza construyen la esencia de Hexvessel. Este año la banda continúa explorando su lado más creativo y contemplativo en All Tree (Century Media), su cuarto álbum de estudio, con canciones folk que nos devuelven a los senderos de sus primeros discos. Sobre el poder de su música y su proyecto más personal charlamos un rato con Kvohst, el alma mater, días antes de que All Tree viera la luz.

¿Cómo esperas que la gente acoja vuestro nuevo trabajo y con qué idea o mensaje te gustaría que se quedasen?
MAT McNERNEY 
“En realidad, no es algo que me importe, he llegado a un punto haciendo música que realmente no me importa cómo reacciona la gente. Es algo que se reduce a nosotros, y si la gente lo disfruta es sólo un extra, y entonces es genial. Y sé que para algunos será así y entonces podremos tocar algunos shows, la gente disfrutará, les gustará el álbum, y ya está. Creo que eso es algo que también la gente puede sentir acerca de nosotros, que como banda no estamos desesperados por los fans y su atención. Estamos haciendo esta música, que es más una especie de viaje espiritual que un… no sé, no estamos tratando de llegar a los primeros puestos de las listas de éxitos o algo así”.

Dejando a un lado las listas de éxitos y el dinero, me imagino que con este disco, igual que con cualquier proyecto, habrá algún tipo de mensaje hacia la gente que te escucha…
“Sí, supongo… creo que nos veo como una especie de grupo de scouts musicales. Es como cuando los scouts hacen que los niños se interesen por la naturaleza y aprendan a vivir en ella y cosas así. Supongo que eso es algo que veo con Hexvessel: que somos algo así como una celebración de la naturaleza y espero que de alguna manera la gente conecte y obtenga algo de eso y lo comparta con nosotros. Sólo estamos compartiendo eso y ésa es nuestra misión”.

¿Y puede que All Tree sea vuestro álbum más personal?
“Sí, sí, sí, eso seguro. Creo que todos lo son. Quiero decir, uno sabe que toman ese camino y que van progresando de esa manera. Así que, a medida que envejezco, por supuesto, cada vez lo son más. Realmente no veo cualquier otro objetivo para mí mismo que ése, y me estoy volviendo lo más honesto posible con la música. Nunca me ha atraído hacer música excedente o hacer cosas que sean sólo… ya sabes, en plan ‘me gusta este estilo de música, sólo tocaré un poco en este estilo’ y sin ningún tipo de propósito. Verdaderamente yo quiero poder alcanzar una meta, y el objetivo que trato de alcanzar es ser lo más puro y honesto posible con lo que hago, así que creo que siempre puedo ser cada vez más honesto”.

Musicalmente vuestro anterior disco era mucho más psicodélico. ¿A qué se debe el cambio?
“Para mí no es un cambio. Éste es el cuarto álbum y por tanto ya teníamos dos antes de aquel disco. Ése fue nuestro primer lanzamiento con Century Media y fue un álbum un poco más agresivo. También, al ser lanzado por Century llegó a un público acostumbrado a música más dura. Creo que la gente no se dio cuenta de que es una banda con un pasado, y las raíces de la banda son el folk. Hay muchas canciones folk en las que nos hemos basado. Es una especie de 50-50 ó 60-40 en el disco como muchas canciones folk. Estaban ‘Green Gold’, ‘Hunter’s Prayer’, ‘Cosmic Truth’ y canciones así. Son diferentes lados del mismo cubo de nuestro trabajo. Para mí no fue algo consciente, es sólo que cuando escribo temas siempre son bastante folk desde el principio. Simplemente se construyen de manera diferente cada uno. Una canción como ‘Earth Over Us’ de When We Are Death es simplemente una canción folk. Sólo tiene un poco de guitarras psicodélicas, pero si la desgranas y la devuelves a su forma pura, es sólo folk. Para este nuevo disco sentimos que debía ser un álbum de folk”.

Entonces no es tanto una vuelta a tus raíces, sino la forma natural de escribir tu música.
“Exacto, las raíces siempre han estado ahí. En el último disco también estaban en ‘Mirror Boy’, ‘Cosmic Truth’, ‘Green Gold’ y ‘Hunter’s Prayer’. Supongo que el álbum simplemente tenía un estilo más duro. Del mismo modo que No Holier Temple, por ejemplo, tenía algunas influencias doom, o el EP Iron Marsh tenía algunos elementos progresivos. Supongo que All Tree está mucho más cerca del primer álbum de Hexvessel, Dawnbearer. Es como si hubiese más parentesco entre estos dos discos”.

Quizá también te has inspirado en cosas similares para ambos discos.
“Sí, podría ser. Quise buscar qué me motivó a hacer esta banda en primer lugar. Y nunca me gustaría hacer el mismo disco dos veces. Siempre me gusta seguir adelante con la música y mostrar un aspecto diferente del grupo, y una forma de escribir canciones que siempre intenté pero que nunca sentí que las había escrito correctamente. En muchas de las canciones del primer álbum, por ejemplo, no sentí que las hubiese ejecutado correctamente, porque no tenía tanta experiencia por aquel entonces y también era mucho más joven. Así que ahora pude lograr algunas de las cosas que había querido hacer en un primer momento”.

Desde el principio de la banda, la muerte ha sido un tema principal en tus composiciones. ¿Ha cambiado tu perspectiva de la muerte desde Dawnbearer hasta ahora?
“No, creo que la creación de Hexvessel sólo podría haber sido posible a través del entendimiento que tenía. Creo que fue mi despertar pagano. Dawnbearer fue el nombre del álbum por una razón. Fue como un nuevo amanecer para mí y lo llevo conmigo ahora. Creo que ser pagano significa que aceptas la muerte y se convierte en parte de tu vida. Lo celebras en cada ocasión y tus parientes muertos y cosas así siempre te acompañan. Es algo que te interesa si te interesa el pasado. Ese tipo de cosas tienen que ser así para ser pagano, porque todos los rituales se basan en su mitología. Así que sí, lo soy. Mi aceptación de la muerte y todo es igual desde que empecé. Y de eso se trata realmente este proyecto. Es una especie de voz que vuelve a eso. El título All Tree del nuevo disco es un símbolo del principio de todo y el final de todo, es la fuente de toda la vida. Hay una cita dentro del álbum que viene a decir algo así como que los árboles han sido los primeros elementos que respiran en la Tierra y serán los últimos, y ese tipo de cosas”.

Hace tiempo vi en redes sociales que habéis organizado un Grupo de Meditación de Ciencia Oculta y Ecología Profunda de Hexvessel, y lo encontré muy interesante. Una de las preguntas para acceder a este grupo es: “¿En qué medida estarías de acuerdo en que las experiencias musicales profundas son, de alguna manera, una forma de magia?”. ¿Cuál sería tu respuesta?
“Creo que toda la música debería aspirar a la magia porque no creo que deba ser menos. Por otro lado, no creo que sea música verdadera porque el verdadero arte trata de cambiar las percepciones. Y cuando piensas en qué es eso, es un juego de biología muy complicado que se desarrolla a través de materia inanimada. Es una especie de materia animada que anima la materia inanimada para animar la materia de otra persona. Es una cosa bastante espiritual. Se ha medido cómo los sonidos del tambor cambian la química y el cerebro de las personas durante los estados de trance y cosas así. Creo que hay mucha ciencia en todo esto. Pero ‘magia’ es una palabra muy agradable de utilizar  porque significa placer, emoción. Pero no necesariamente tiene que significar abracadabra, ya sabes. Creo que ese tipo de cosas suceden cuando la gente alcanza ese sentimiento eufórico por la música, cuando saben por lo que viven. Y creo que eso es a lo que aspiramos. Creo que toda buena música aspira a eso de una manera u otra, porque de eso debería tratarse el arte. Es realmente importante porque lo necesitamos para sobrevivir y seguir adelante. Necesitamos poder adaptarnos, es parte de nuestro mecanismo de supervivencia”.

El año pasado la banda sufrió varios cambios entre sus miembros. ¿Cómo ha afectado eso en vuestra dinámica?
“Es una banda pero siempre es mi música. Siempre ha sido más un proyecto en solitario que una banda. Es lo mismo que pasa con las letras. Supongo que la diferencia es que trabajé con Andrew McIvor y Daniel Pioro, con quienes ya había trabajado en el primer disco. Trabajamos juntos en ese álbum, así que también hay mucho de su sonido en éste. Cosa que vuelve a conectar con el primer disco. Así que esto es una pequeña diferencia. Pero no sé, supongo que hoy en día tengo menos problemas en relación a los músicos que se van o abandonan el proyecto. Siempre he sentido esta banda más como una colección, una familia de músicos que van y vienen. Pero eso no significa que no volverán… ahora estoy trabajando con dos tipos que trabajaron en el primer disco. He trabajado con el mismo batería desde el principio y nunca se ha ido de la formación, así que no sé… es diferente para esta banda que para una banda de rock en la que tienes como cinco personas que crean el sonido. Yo creé el sonido de este grupo desde el principio. Es algo así como que, mientras lo esté haciendo, siempre será Hexvessel”.

De todos modos, su influencia también será importante en el proceso musical…
“Sí, claro. Hay algunos elementos de estilo, por supuesto, pero en lo que respecta a la música, los arreglos y ese tipo de cosas, realmente ha sido cosa mía desde el principio. Pero claro, tendrás pequeñas diferencias en el estilo. Tuvimos suerte cuando Simo, nuestro guitarrista, se fue al encontrar a otro que encajaba bastante bien. Fue capaz de hacer muchas de las cosas que Simo hacía, pero también muchas otras que Simo no era capaz. Entonces él le da su propio estilo a eso y enriquece al grupo. Eso es lo que quiero decir con el tipo de canciones que tienen su origen desde el corazón. Son canciones de Hexvessel sin importar quién esté tocando. Así veo a los músicos de la misma manera. Es como la paleta de colores de un cuadro. Sabes que a veces estás pintando con algunos colores adicionales y otras no. Por supuesto que aportan mucho. Pero es sólo un extra cuando encuentras personas que pueden aportar algo a la música”.

“Todo lo que hago conduce a más música. Cuanto más activo estoy en la música, más música llega”

¿En qué te inspiras para empezar a componer una canción?
“Es diferente dependiendo de qué canción. Realmente no tengo una fórmula. Tengo muchas formas de trabajar. Y para mí es como algo que aparece y ya está. No es que me siente y piense en escribir una canción. Es como que empiezas a sentirlo. Es casi como un cambio hormonal. Así que nunca puedo predecirlo. A veces es muy incómodo porque estás en algún lugar y te viene una canción y es como si tuvieras que tararear la canción todo el camino de vuelta a casa en tu cabeza. Y no quiero hablar con la gente porque no quiero olvidar la idea que tengo. En otras ocasiones, me siento con una guitarra y luego la canción acaba llegando. Muchas veces no lo hace. Y creo que, en general, para mí es algo que siempre se presenta todo de golpe. Es mucho trabajo en un periodo en el que una cosa refleja otra cosa. Siempre tengo que hacer mucha música diferente porque si no hago nada, creo que eso no conduce a nada. Es como que todo lo que hago conduce a más música. Cuanto más activo estoy en la música, más música llega, y si no hago nada, no significa que no tenga tiempo. No es que esté procrastinando. Así que sí, hay muchas maneras diferentes de escribir”.

Como bien dices, siempre estás involucrado en mil proyectos musicales al mismo tiempo. Y el año pasado, colaboraste en ‘Hairspray Hurricane’ de Carpenter Brut. ¿Cómo surgió?
“Carpenter Brut me escribió hace algunos años cuando sacamos el disco de Beastmilk, creo que realmente le gustó. Nos escribimos y tuvimos una charla. Me envió su material, me gustó y después hablamos sobre trabajar juntos, pero pasaron los años y luego él estaba trabajando en un nuevo disco. Creo que trabajamos como tres o cuatro canciones y ésa fue la última. Fue como en el último minuto, creo que ya había terminado el álbum, e hicimos esa canción y se añadió al disco, pero creo que terminó siendo una de las canciones más conocidas de ese álbum y a la gente le gusta mucho. Él sólo me dio la pista del teclado con la guitarra y yo escribí la línea vocal y esas cosas. Así que escribimos la canción juntos. Creo que es una combinación genial entre mi material con Beastmilk y Grave Pleasures y su material, encontramos un término medio. Es una especie de tema inspirado en Judas Priest. Lo hemos tocado varias veces en directo y ambos lo disfrutamos mucho con la banda. Es una gran banda, pero no importaba si yo estaba allí o no. A los fans simplemente les encanta la base de la canción o lo que sea que haga el grupo. No se trata de los músicos en sí, va más allá de la música y de todo. Para mí fue un proyecto genial en el que involucrarme y disfrutar de los mejores aspectos de hacer música”.

Desde luego tanto tu colaboración como la de Kristoffer Rygg me parecieron brillantes. ¿Nunca habéis pensado en crear algo entre Ulver y Grave Pleasures, o entre Rygg y tú?
“La verdad es que no. Él es un gran cantante y hace cosas geniales, pero probablemente haríamos lo mismo. Es como preguntarle a Kiko de Megadeth si trabajaría con Kirk Hammett. Qué van a hacer, ¿un álbum lleno de solos? Supongo que yo y Rygg podríamos hacer todo un álbum de voces o algo así. No creo que la gente esté desesperada por escuchar eso. Ellos lo están haciendo muy bien con sus proyectos. Me gusta lo antiguo de Ulver, no me gustan los Ulver electrónicos, así que no conozco demasiado sobre lo nuevo que están haciendo”.

Hablando de la evolución del género, hace unos meses volvió a surgir el recurrente debate sobre si el rock está muerto o si el futuro y las creaciones más innovadoras se encuentran en otros géneros como la electrónica y el hip hop. ¿Qué opinas de ello?
“Suena como muchas palabras, nunca sé realmente qué significa eso. No significa que esté en contra. Simplemente no sé realmente cómo relacionarme con eso. Como si lo que estoy haciendo fuese relevante. Realmente no me importa y no creo que, por ejemplo, a Kurt Cobain le importase cuando estaba haciendo las canciones de Nirvana, si esto iba a cambiar el mundo o no. Supongo que a él también le habría gustado. Pero ya sabes… el punk es real porque no sabes de dónde vendrá y no puedes predecirlo. Y entonces, no creo que sea prudente hacer declaraciones acerca de a dónde va el futuro de las cosas, porque uno no tiene idea de lo que sabe. Todavía no sé si el rock realmente existió. Ésa es la cuestión. Ha existido durante tan poco tiempo y la música cambia tan rápido cuando piensas en las líneas de tiempo, como la música clásica y cosas así… Estas cosas para mí son realmente aburridas de hablar. Prefiero sentarme y escuchar cualquier tipo de música. No me importa si ya no hay nadie que vaya a los conciertos, la música no tiene que ver con estar en una habitación llena de gente. Así que tal vez soy la persona equivocada a la que preguntar sobre esto (risas)”.

El año pasado tocasteis en una de las mejores salas urbanas como es la 013 de Tilburg, y por otro lado también lo hicisteis en un espacio salvaje y natural como es el festival L’Homme Sauvage en los Pirineos. En unos días vais a presentar All Tree en un sitio tan peculiar como la iglesia del castillo de Turku en Finlandia. ¿Existe una gran diferencia en cada experiencia?
“No. Bueno, la hay, sí. En lo que se describe siempre será lo mismo, siempre obtendrás lo mismo en cada una de ellas. La experiencia, por supuesto, será única, pero el resultado final es algo así como… una iluminación religiosa unificada, es la única forma en que podría describirla. Es como si quisiera el mismo sentimiento de un pequeño espectáculo que recibo de uno grande. Y si no lo consigo, entonces generalmente sé por qué está ahí, pero no lo está por razones como el tamaño del lugar o el tamaño de la multitud. Realmente se trata de cómo me siento acerca de mis logros para trabajar tan a mi favor. Lo sabes, así que es como si hubiéramos tocado conciertos para algunas personas. Tocamos en Polonia en un edificio antiguo realmente hermoso con aproximadamente diez personas allí y fue simplemente increíble, uno de los mejores conciertos que he tocado en mi vida. Podría comparar tranquilamente ese concierto con lo que obtuve con el de la 013, porque fue realmente significativo. La gente lloraba. Pasamos toda la noche con esas mismas personas después de tocar porque sentíamos que era como una experiencia realmente única. Estaban muy felices de estar allí y nos alegramos de tenerlos. No podían creer que no hubiese más gente, pero esto era simplemente genial. Unas pocas personas pueden ser suficientes”.

Por último, ¿cuál ha sido el último descubrimiento musical que más te ha impactado?
“Escucho a un artista que es un músico de jazz finlandés llamado Verneri Pohjola. Él es genial y lo pongo siempre en el coche. Fui a verlo en directo hace unos años y no había escuchado el disco. Pero ahora el coche tiene reproductor de CD y siempre lo pongo. Lo escucho por las noches cuando vuelvo de los ensayos y esas cosas, me tranquiliza tanto que realmente lo disfruto. Solía regresar a casa con mi mejor amigo cuando éramos más jóvenes, y su padre siempre ponía jazz en su coche. Recuerdo que nos sentábamos en la parte de atrás, y estar tranquilos y escuchar música jazz era algo de otro mundo, por lo que me recuerda al padre de mi amigo y mis experiencias de cuando era más joven. Eso es algo realmente primordial, así que es genial”.  

ALBA RODRIGO