El pasado 24 de enero Manolo Kabezabolo publicaba un nuevo disco con el título Tanto Tonto Monta Tanto (Rock de Kasba). Unas semanas después visitaba nuestra redacción, en la que acabó siendo nuestra última entrevista presencial antes de que estallara la pandemia. Poco imaginábamos entonces la que se nos venía encima…

Como nos dice Manolo Kabezabolo en un momento de nuestra charla “Para lo mal que podría estar, estoy bien”. Y es que durante lo más de 30 años transcurridos desde que publicara su primera maqueta, el cantautor punk zaragozano las ha visto de todos los colores, llegando a estar varios años ingresado en un centro psiquiátrico diagnosticado de esquizofrenia. Pero a sus 54 años, parece haber dejado aparcados sus demonios y con el apoyo en la última década de su banda Los Ke No Dan Pie Kon Bolo, ha encontrado una cierta estabilidad. Lo que no ha perdido es su voluntad de seguir escribiendo y cantando aquello que le pasa por la cabeza. 

¿Cuál es tu situación personal actualmente? ¿Dónde vives, qué haces en tu día a día?
MANOLO KABEZABOLO “Estoy viviendo en Calatayud, a 90 kilómetros de Zaragoza, y ¿qué hago? Ensayar con el grupo y poco más. Llevo una vida tranquila… Bueno, tranquila con mis salidas nocturnas (risas). Eso no lo he perdido todavía. Son escapadas más sanas que antes, pero son escapadas”.

¿Te levantas pronto?
“Depende de si me he acostado o no (risas). Un día normal tampoco me quedo mucho en la cama. Antes me daba igual si estaba dormido o no, me tiraba horas y horas allí. Normalmente a las 9 de la mañana ya estoy levantado. Me doy mis paseítos por el pueblo… Tampoco hago nada especial, ni deportes, ni hobbies… Para lo mal que podría estar, estoy bien (risas)“.

¿Qué es lo que te motiva a seguir grabando discos a estas alturas?
“Lo principal es que me gusta hacer música. Pero también el buen rollo que tengo con el grupo y el público”.

¿Te hace más ilusión hacer un disco o lo que viene después?
“Me mola más salir de gira que grabar un disco o hacer las canciones. Me gusta estar en la carretera, conocer sitios, conocer gente…”.

A pesar de esta vida un poco retirada, escuchando el disco sí parece que estás al tanto de lo que ocurre.
“No suelo ver mucho la televisión. Más que ver las noticias, me las cuentan. Pero quieras que no te enteras de lo que hay y eso es lo que se refleja en las letras del disco. Otras vez quizá me han salido letras que no tienen tanto que ver con el momento, pero esta vez, no sé por qué, pero ha salido así. Por algo será”.

En el segundo tema, ‘Mi Mente No Acepta’, hablas de que el cuerpo y la mente no van de la mano.
“Sí. Te crees que tienes 20 años, y luego te das cuenta que no, que ha pasado más del doble de tiempo. Una vez en un monólogo vi que lo definían como ‘adultacentes’. Las ganas de un adolescente, que no la fuerza, y la experiencia de un adulto”.

¿Qué dirías que es lo que has aprendido de esa experiencia de ser adulto?
“He tenido que cambiar cosas por causas mayores. Me he dado cuenta de que estoy mejor sin hacer algunas cosas. Pero tampoco diría que eran errores. En su momento también me sirvieron”.

¿Cuánto sueles tardar en escribir un disco?
“Estas canciones salieron bastante seguidas. La mayoría se las enseñé al al grupo cuando ya tenía la letra y la melodía”.

¿Y te dejas aconsejar a nivel musical?
“A veces sí. Me gusta que participen. Normalmente tienen gusto musical. Pero algunas veces hay que decirles que no tanto (risas)“.

El último tema, ‘Historia Histérica’, donde colaboran Violadores del Verso, es bastante distinto a lo que sueles hacer.
“Desde que empezaron Violadores, coincidíamos en Zaragoza y siempre comentábamos de hacer alguna cosa juntos. Pero tanto ellos como yo hemos estado liados y nunca lo habíamos hecho. Pero ya antes de empezar este disco, pensamos que era el momento. Luego salió el tema de ‘Historia Histérica’ y vimos que podía encajar muy bien. Se lo enseñamos y les gustó. Y ésa fue”.

¿Escuchas música?
“Por lo general cosas de antes. Grupos que ya escuchaba. En mi casa hay música a todas horas. Televisión no”.

¿Pero tienes televisor?
“Sí, pero para ver DVD’s (risas). De conciertos. O de documentales de música (risas). O de videoclips”.

Que por cierto has grabado tu primer vídeo para ‘Es El Sistema’.
“Sí, se empeñaron. Yo nunca me había planteado hacer un videoclip oficial. Lo pasamos bien porque nos reímos de todo, pero pasamos un frío de cojones. No había manera de acertar las notas con la guitarra porque tenía los dedos helados. Pero el resultado ha sido bueno. En menos de un mes ya llevaba 80.000 visitas. Igual ha sido por la curiosidad de vernos correr (risas)“.

En el tema ‘Así Fue’ de tu disco anterior, cantabas “Me enamoré del humor, Del “Cuándo se come aquí” Y lo ví todo más claro Con La Polla y con los RIP”. ¿Qué te ha parecido la reunión de La Polla Records?
“Yo he venido a hablar de mi libro (risas). A mí me parece bien que vuelvan y que se saquen unas perras para su jubilación. Yo si estuviera en su lugar hubiera hecho lo mismo. Ya que generan un dinero, que se lo lleven. Yo a La Polla los conozco personalmente, y han sido los más personas dentro del mundo este del punk rock. A mí me parece muy bien que hayan vuelto. Otra cosa es cómo acabe la cosa (risas)“.

Al igual que ellos, tú también has llegado a varias generaciones. ¿Te sorprende que te siga descubriendo gente joven?
“La verdad es que sí. Es agradable. Yo no sé los demás, pero cuando la gente se acerca a mí, noto cariño, algo personal. Una cosa familiar, no sólo fama. El otro día en Logroño en las primeras filas había mucha chavalería”.

¿Y te has preguntado el por qué has conectado? 
“Yo por lo que leo sobre mí al principio, es por la sinceridad. Veían a un chico sincero. Se notaba que vivía sobre lo que cantaba. He seguido saliendo por las mismas calles, los mismos bares y tratando bien a la gente que te pide una foto o quiere charlar. Alguna vez me han contado que en clases de filosofía habían recomendado escuchar mis discos. Ya ves (risas)“.

Pese a haber dicho siempre lo que querías, no has tenido ningún problema de censura, ¿no?
“He tocado algún tema escabroso, pero no sé. Igual un día vienen a decir algo. Teníamos el tema ‘El Rey’ que no era muy políticamente correcto. Recuerdo que al día siguiente de presentarlo, abdicó Juan Carlos. Fue un regalo de presentación de disco (risas). La censura, igual la llaman con otro nombre, pero ahí está. La libertad de expresión, como decían Cicatriz, es pura ficción”.

¿Qué harías si la Fiscalía te denunciara por enaltecimiento de lo que sea?
“No sé lo que haría. Exiliarme… Antes que palmar aquí, creo que me iría (risas)“.

¿Ves las cosas igual o peor que antes?
“Mejor desde luego no. Antes igual había cosas que no veía, pero ahora la cosa está muy mal. Y no tiene pinta de arreglarse a corto plazo. No creo que vayan a dejar que se arregle. Lo que me he dado cuenta es que esto estaba ‘atado y bien atado’. Lo que pasó en la Transición y en los 80, vivimos una época muy buena y lo que quieras, pero creo que formaba parte del plan. Igual es una conspiraronia, pero creo que es lo que hay. Nos dejaron un poco de libertad, pero también nos tajaron con drogas, y nos hicieron creer que éramos partícipes de cosas que igual no éramos tanto. Creo que se me entiende”.

JORDI MEYA