Con Engines Of Demolition, Zakk Wylde regresa al frente de Black Label Society con un disco marcado por riffs demoledores y el peso de cuatro intensos años de experiencias personales y musicales. 

Más de dos décadas después de su fundación, Black Label Society sigue siendo un valor seguro dentro de la escena metal. Liderado por Zakk Wylde y completado por John (JD) DeServio al bajo, Jeff Fabb a la batería y Dario Lorina a la guitarra, el cuarteto arranca 2026 con Engines Of Demolition (Spinefarm), su primer álbum de estudio desde 2021. El disco, que vio la luz el 27 de marzo, llega tras una etapa especialmente intensa, marcada por giras constantes con Black Label y Zakk Sabbath, su participación en la reunión de Pantera, honrando el legado de los fallecidos Dimebag Darrell y Vinnie Paul, y cómo no, la muerte de Ozzy Osbourne.

Compuesto entre 2022 y 2025, el álbum es, en palabras del propio Wylde, “un viaje sincero por los picos y valles de los últimos cuatro años”, una obra que combina la crudeza de sus riffs más pesados con algunas de sus composiciones más personales, como ‘Ozzy’s Song’. Fiel a su filosofía —todo empieza y termina con un riff—, Wylde vuelve a demostrar por qué sigue siendo uno de los grandes iconos de la guitarra.

Los últimos años han sido emocionalmente muy intensos para ti. ¿Crees que todo eso te ayudó a crear un mejor disco de Black Label Society?
ZAKK WYLDE «Pues no lo sé. Creo que si le preguntas a cualquier banda que tienen un catálogo amplio —ya sean los Stones, los Beatles, Zeppelin, Sabbath o Elton John—, y les dices: ‘¿Qué opinas del primer álbum que grabaste comparado con el último?’, te dirán que lo todo lo que creas te ayuda a llegar a donde estás en el presente. Así que creo que, desde ‘Miracle Man’, mi primer riff, mi primera canción, mi primer disco con Ozzy hasta donde estamos ahora, necesitaba crear todo eso para llegar a Engines Of Demolition. Aunque haya algo que no te guste o digas ‘no me convence cómo quedó’, o lo que sea, aun así necesitabas todo eso para llegar hasta aquí. Es como cuando Ozzy decía que no soportaba Never Say Die… pero necesitaba ese disco para llegar a Blizzard Of Ozz. Para mí no hay discos mejores o peores. Todos son necesarios».

Aunque han pasado cinco años desde el último disco de Black Label, has estado muy ocupado. Me sorprende que hayas encontrado tiempo para escribir y grabar un nuevo álbum. ¿Eres muy disciplinado a la hora de crear música?
«No especialmente. Simplemente voy acumulando canciones. Es como si escribes algo esta mañana, como ‘Knockin’ on Heaven’s Door’, si nunca hubiera existido. Y estás ahí con esos tres acordes, y yo te digo: ‘Oye, ¿qué es eso?’, y tú: ‘Nada, estaba probando algo mientras tomaba café esta mañana‘. Y yo te diría: ‘Tío, eso hay que grabarlo’. ¿Sabes a lo que me refiero? Cuando llega la inspiración, simplemente la sigues. Es como el agua: te subes a una barca y vas adonde te lleve la corriente. Para mí, hacer un disco —y esto pasa con todos los discos que hemos hecho— es como una implosión de ideas. Y ahora que tenemos nuestro estudio, Black Vatican, mi chica me dice: ‘Cariño, los chicos vienen dentro de un mes’. Vale, pues tengo un mes para sacar ideas. Me voy al gimnasio, pongo un ampli y me pongo a improvisar riffs. Y si algo está en la onda de ‘Smoke on the Water’, ‘Whole Lotta Love’ o ‘Into the Void’, ya lo tienes. Ya estás en marcha, tienes un riff guapo. Pero luego, cuando coges una acústica o te sientas al piano, te lleva a otro rollo, más tipo ‘Wild Horses’ o ‘Heart of Gold’, ese tipo de cosas. Para mí es pura diversión. Disfruto escribiendo. Siempre tengo ganas de hacerlo. Este disco fue como una recopilación de ideas desde 2022 hasta 2026. Porque cada vez que salíamos de gira con Pantera, volvía a casa y escribía más riffs, o algo más suave, o lo que fuera. Y así fui acumulando ideas hasta que paramos con Pantera. Entonces fue como: ‘Vale, ahora vamos a terminar el disco’«.

«La primera vez que canté ‘Ozzy’s Song’ fue duro, la verdad» ZAKK WYLDE

¿Te ha cambiado como guitarrista tocar con Pantera? 
«Sí, claro. Da igual si hago lo de Experience Hendrix o Zakk Sabbath… el hecho de meterte en ese estado mental tocando a Hendrix, o escuchar cómo escribe Tony Iommi, sus composiciones, las melodías de Ozzy, las letras de Geezer, la batería de Bill… todo eso me sigue dejando alucinado. Y siempre me inspira. En el caso de Pantera está la energía de Dimebag en todos esos riffs. Así que es una mezcla de todo eso. Es imposible que no te influya cuando cuando vas a escribir. Todo eso acabó saliendo, sin duda, en el nuevo disco».

Aun así, la primera canción del disco, ‘Naming Blood’, tiene un inicio muy AC/DC. 
«Sí, claro, AC/DC siempre es una referencia cojonuda porque son increíbles. Es curioso porque la intro empezó claramente influenciada por ‘Won’t Get Fooled Again’ de The Who. Luego pasó por ‘Blinded by the Light’ de Manfred Mann. Luego por ‘For Those About to Rock’, de AC/DC. Y la cuarta versión es lo que somos nosotros. De hecho, la música la escribí sobre 2022, y esa intro no estaba. La añadí después. Primero era solo un riff punteado, y luego empecé a meter el fingerpicking, ese rollo ‘Won’t Get Fooled Again’, que te lleva a AC/DC y a Manfred Mann. Está todo ahí, seguro. Es como ‘Miracle Man’: el riff está basado en ‘Foxy Lady’ de Jimi Hendrix. Lo retuerces, lo doblas, lo metes en el buzón… y ya tienes algo nuevo».

De hecho, ‘Blinded by the Light’ fue un hit en manos de Manfred Mann, pero era una canción del primer disco Springsteen. Siendo de Nueva Jersey, ¿eras fan suyo?
«Bueno, cuando empecé a tocar la guitarra, lo veía escuchaba, pero pensaba: ‘No oigo ninguna guitarra. Oigo teclados, oigo saxofón, pero no guitarra’. En aquella época, yo estaba metido en Sabbath y Zeppelin. No tenía nada a lo que engancharme a él, porque no tenía guitarras. Pero con los años, claro, siendo de Nueva Jersey, no puedes escapar de su música. Y sí, con el tiempo he aprendido a apreciar canciones como ‘Tunnel Of Love’ y todo eso. Con los años mi aprecio por el Boss ha crecido mucho».

Es obligado preguntarte por ‘Ozzy’s Song’ la balada que cierra el disco. ¿Fue difícil expresar todo lo que representó Ozzy para ti?
«La música la tenía antes de que Ozzy muriera. Y estaba muy contento con cómo había quedado. Porque para mí, la música es lo que te inspira la melodía y las letras siempre vienen lo último. Y después de despedir a Ozzy, cuando volví a casa tras la gira de Pantera, me puse los auriculares como a la una de la mañana, estaba junto a la chimenea mirando un libro suyo… y me puse a pensar en él y escribí la letra. La primera vez que canté ‘Ozzy’s Song’ fue duro, la verdad. Pero para el solo usé la ‘Grail’, porque Adam me dijo: ‘Tienes que usar esa guitarra, es lo suyo’. Fue la primera guitarra con la que grabé ‘Miracle Man’. Así que grabé el solo con esa. Y sí, quedó muy bien».

‘Broken Pieces’ también es muy Sabbath.
«Creo que la mayor parte de esa canción la saqué, una vez más, de lo que yo llamo ‘el mercadillo de Lord Iommi’. Es como si vas a esos rastrillos y mercadillos, y de repente, detrás de una tostadora o de unos platos o de lo que sea, digo: ‘¿Qué es ese riff que hay ahí detrás? ¿Cuánto cuesta ese?’. Y ellos me dicen: ‘Solo 7 dólares’. Y digo: ‘Sí, toma 10. Quédate con el cambio’ (risas). De ahí saco muchos de esos riffs de ‘Suicide Messiah’, de ‘Broken Pieces’… El mercadillo de Lord Iommi tiene unas gangas increíbles (risas). Sabbath siempre está flotando por todas partes».

¿Y de qué mercadillo salió la acústica ‘Better Days and Wiser Times’?
«Pues eso es puro amor por los Eagles, The Band, Neil Young cuando hace ‘Heart of Gold’, y también los Stones, ‘Wild Horses’ y todo eso. Me encanta todo ese rollo más suave. Y también me encanta el sonido de pedal steel, así que lo metí ahí, pero hecho con la guitarra y un pedal de volumen. Igual que me encanta ‘Sabbath Bloody Sabbath’, también me encanta cuando Sabbath hace cosas como ‘Changes’ o ‘Laguna Sunrise'».

También quería preguntarte por el concierto ‘Back to the Beginning’ de Birmingham. ¿Pudiste disfrutarlo o fue todo tan abrumador que pasó sin que apenas te dieras cuenta?
«No, fue realmente alucinante. Estar ahí arriba con Philip, Rex y Charlie, tocando temas de Pantera para honrar a Dime y a Vinny con los chicos, y luego poner mi kilt de Sabbath, el kilt morado, afeitarme las piernas y prepararme para tocar con el jefe fue increíble. Cuando me estaba bajando del escenario, después de terminar de tocar con Ozzy, estaba Axl allí y me dijo: ‘Zakk, ¿qué pasa?’. Y yo le dije: ‘Hermano, ¿cómo va todo?’. Hacía tiempo que no veía a Axl. Y yo llevaba el kilt puesto. Le dije: ‘Bueno, tú ya no llevas el kilt, así que alguien tiene que seguir llevándolo’ (risas). Y luego vi a Sabbath. Mi chica, Sharon, Axl y yo nos sentamos en un lateral del escenario y vimos a Sabbath. Y ese fue otro momento increíble. Fue bastante alucinante. Fue un día precioso, porque tocaron todas las bandas: Metallica, Guns, Tool… todo el mundo. Tool. Sabbath está dentro de todas las bandas que tocaron ese día».

¿Quién crees que hizo la mejor versión de Sabbath?
«Creo que la interpretación de todos fue increíble. Eso es lo que a mí siempre me parece asombroso. Puedes coger un acorde de La y todo el mundo puede tocarlo, ya sea Tony Iommi, Jimmy Page, Angus Young, Jimi Hendrix, Eric Clapton o Jeff Beck, y todo es su interpretación. Todo suena distinto. Eso es lo verdaderamente increíble de la música. De verdad que es alucinante. Y simplemente escuchar las interpretaciones de todos tocando canciones de Sabbath a su manera fue una pasada».

Sé que quizá no te corresponde decirlo, pero ¿habéis hablado de grabar música con Pantera?
«Eso depende de Phil y de Rex. Creo que si fueran ideas sobrantes, ideas inacabadas de aquella época… Digamos, voy a usar una analogía con Jimi Hendrix: imaginemos que Mitch Mitchell y Noel Redding le pidieran a Eric Clapton que terminara unas canciones que Jimi hubiera dejado inacabadas, como grabadas en acústico, solo la idea. Y pongamos que fueran ‘Purple Haze’, ‘Little Wing’ y ‘Manic Depression’. Merecería la pena que no se perdiesen ¿no? Pantera son esos cuatro tipos, ¿me entiendes? Pero si fueran ideas inacabadas, sí podría vernos honrando a Dime y a Vinny, y su legado, y también a Rex y a Philip, grabando esas ideas inacabadas. Pero escribir material nuevo, no. Porque eso salía de la mente de Dimebag y de Vinny y de Rex y de Philip. Ellos son Pantera».

¿Qué es lo que más te ha sorprendido de girar con Phil Anselmo y Rex Brown?
«Conozco a los chicos desde hace años, pero irme de gira con ellos y conocerlos todavía mejor ha sido una bendición. Me encanta estar con ellos y los quiero. A todo el mundo del equipo de Pantera. A Charlie (Benante) también lo conozco desde hace muchísimo. El primer concierto que hice con Ozzy, Charlie estaba allí con Anthrax, el primer concierto en un pabellón, en Pensacola, Florida. Conozco a Charlie desde siempre, y Charlie es el mejor. Es un encanto y está en su propia liga. Todo ha sido increíble. Los tíos son divertidísimos. Nos echamos unas buenas risas en la carretera, eso seguro».

Mirando atrás, tu vida ha sido increíble. ¿Te imaginabas algo así cuando entraste en la banda de Ozzy con 20 años?
«Es una locura. Mi vida ha superado todos mis sueños. De verdad, es alucinante. Le doy gracias a Dios todos los días. Al despertarme, antes de comer, antes de dormir… todos los días. Cada día es un regalo. Por eso digo: vívelo a tope. Como Dime, Vinny y Ozzy, cada día como si fuera viernes, sábado y domingo. Vive al máximo. Si quieres honrarlos, haz eso. Cada día es una aventura. Sal como un vikingo y conquístalo. ¿Para qué vivir de otra manera? Puedes estar en el sofá quejándote o levantarte y construir algo. Tú eliges: ser feliz o miserable. Yo elijo ser feliz siempre».

JORDI MEYA