Desde sus inicios, los germanos Obscura demostraron una inaudita habilidad para mezclar diferentes formas de metal técnico en una síntesis coherente de thrash, death y black metal con ansias progresivas. Su último trabajo Diluvium es la pieza final de este fascinante puzle.

Recuperamos la entrevista que les hicimos el año pasado con motivo de sus conciertos en Bilbao, Madrid y Barcelona, la semana que viene.

Recuerdo cuando escuché The Anticosmic Overload por primera vez. Desde sus primeros riffs un nuevo universo se abrió ante mí y, automáticamente, me quedé totalmente enganchada a las melodías técnicas de Obscura. Casi diez años han pasado desde que los alemanes publicasen Cosmogenesis, la primera entrega de su tetralogía basada en temas tan complejos como la astrofísica, la religión o la filosofía de pensadores germanos como Johann Wolfgang von Goethe o Friedrich Schelling. De este modo consiguieron que los lanzamientos de Omnivium y Akróasis los esperásemos como piezas necesarias para seguir completando el rompecabezas. Finalmente, en 2018 nos despedimos de este proyecto tan interesante con Diluvium (Relapse), el último fragmento que completa el círculo. Un trabajo en el que Obscura han conseguido orbitar alrededor de ellos mismos, dejando atrás cualquier tipo de influencia con la que se les relacionaba en primera instancia. Y gran parte de ello se debe a la creatividad y perseverancia de su líder Steffen Kummerer. Pese a quien pueda pensar en Steffen como un músico arrogante por su posición de erudito y guitarra shred, os aseguro que es de las personas más cercanas, agradables, educadas y simpáticas que me he encontrado en una entrevista. Empezando porque descolgó con un “buenos días” en castellano.

Hola, ¿qué tal, Steffen?
STEFFEN KUMMERER
“Fenomenal, justo acabo de llegar a casa, tenía que recoger el backline para nuestro concierto de mañana en Ámsterdam… Así que genial”.

¿Impaciente por vuestra actuación de mañana, entonces?
“Absolutamente, me encantan los Países Bajos y lo de mañana será el último concierto del Akróasis World Tour, lo que supone la última vez de la gira en la que usaremos el mismo telón de fondo y tocaremos las mismas canciones una y otra vez después de dos años… Así que estoy esperando con muchas ganas el concierto de mañana para celebrarlo junto a nuestros amigos y Fleshgod Apocalypse”.

Después de tanto tiempo imagino que estarás muriéndote de ganas por empezar a tocar los nuevos temas de Diluvium, ¿no?
“Sí, por supuesto, pero sobre todo de cambiar todo el setlist. Hemos estado tocando cada noche prácticamente las mismas canciones, algunas veces un par más, otras un par menos… depende del tiempo. Pero ahora hemos preparado un nuevo set para la gira de Diluvium, compuesto mayoritariamente por canciones del propio disco, pero también un par de temas que hace muchos años que no tocamos. Así que definitivamente es una gira que espero con muchas ganas, especialmente porque siempre es más interesante cuando trabajas contigo mismo e intentas crear nuevas canciones, en vez de repetirte. Para las actuaciones es lo mismo que para las grabaciones de un álbum, ¡y además, no puedo esperar para tocar las nuevas canciones de Diluvium en directo!”.

¿Cómo describirías ese momento justo en el que abandonas la etapa de un disco para empezar la del siguiente?
“Bueno… Creo que en realidad todavía no estoy pensando en la siguiente. En estos momentos me siento aliviado y agradecido al mismo tiempo por acabar Diluvium con un buen resultado. La grabación acabó a finales de diciembre con Relapse Records, pero hasta esta semana no hemos empezado con la promoción. Estos días estoy haciendo un montón de entrevistas y es cuando estoy empezando a recibir las primeras impresiones de gente que no ha estado involucrada o que sólo les habíamos enseñado alguna canción. Así que esto es lo más emocionante en estos momentos”.

Tiene que serlo teniendo en cuenta que Diluvium es el último disco de vuestro gran trabajo conceptual. ¿Tenías ganas de que llegase este día desde que iniciaste el proyecto?
“En parte sí, en parte no. Quiero decir… sí, desde el punto de vista que hemos acabado lo que empezamos. Al final nos ha llevado diez años lograr lo que hemos hecho, lo que, en mi opinión, es bastante tiempo para una banda de metal. Pero al mismo tiempo, es bueno haber acabado para poder hacer algo completamente nuevo. No sé lo que es, o lo que será, o cómo será. Pero estoy muy, muy contento y agradecido de que hayamos acabado esto por completo. Todos nosotros hemos compartido buenos momentos, malos momentos… En estos tiempos resulta un camino muy difícil y lleno de baches para una banda de metal, pero lo hemos conseguido. Lo creamos teniendo 15-16 años y ahora hemos acabado este concepto que ha durado diez años… y sinceramente, estoy muy orgulloso de ello”.

El hecho de componer un trabajo conceptual formado por cuatro discos fue algo que planteaste desde que firmasteis en 2008 con Relapse. ¿Ha ido todo como habías planeado en aquel entonces o ha habido cambios durante todo el proceso?
“Creo que sí y no al mismo tiempo. El objetivo estaba muy claro para todo el mundo, el de crear cuatro discos con ideas muy potentes. Por supuesto el final de cada uno tenía que estar relacionado con el principio del siguiente. Pero el cómo cada uno de estos discos se formaban en ellos mismos era algo totalmente abierto. La meta estaba clara, pero el camino y especialmente en qué dirección irían las curvas, si a izquierda o derecha, o qué poner en el álbum, estaba abierto hasta cierto punto. Por supuesto había que encontrar conexiones musicalmente, visualmente y con las letras entre todos los discos. Pero, de alguna manera, estaba bastante claro hasta dónde llegar y a la vez tenías suficiente libertad artística como para crear algo nuevo y que, al mismo tiempo, representase tus influencias en ese momento”.

Bueno, creo que desde el principio fue un planteamiento bastante ambicioso para ser un segundo disco…
“Teníamos un par de razones para escoger hacer estos cuatro discos. Podrían haber sido tres, cinco o seis, no sé. Pero una de las razones por las que firmamos un contrato de cuatro discos fue, precisamente, para crear un concepto de cuatro discos. Y en aquel entonces, cuando firmamos el contrato discográfico en 2008, yo estaba muy enamorado de Led Zeppelin y de su serie de discos I, II, III y IV. De alguna manera, eso se mezcló con la idea global y después esa idea fue tomando forma. Pero la raíz de todo vino de algún lugar entre nuestra firma por cuatro discos, Led Zeppelin y también por Cannibal Corpse. Creo que fue en 2008 cuando salió la oportunidad de girar con Cannibal Corpse, y vi todos los discos que tenían y pensé: ‘Vale, ellos son muy interesantes’. No sólo por la música, sino porque siempre trabajan con el mismo artista, Vincent Locke. Cada vez que ves un disco de Cannibal Corpse inmediatamente piensas: ‘Genial, esto es fantástico, esto es de esta banda’. Ni siquiera necesitas leer el nombre del grupo, ves los colores, un poco del artwork, y enseguida sabes que eso es Cannibal Corpse. ¡Y yo quería hacer algo similar! Y esto, junto con la idea de los cuatros discos, el contrato y todo… de alguna manera nos llevó a la idea global del álbum. Desde entonces hemos llevado esta idea un poco más allá, hemos añadido más y más ideas y todo ello ha evolucionado a lo que es ahora mismo. Tienes que empezar por algo (risas)”.

¡Ya me imagino! (Risas) Además de todo esto, vuestra serie de cuatro discos se basa en temas como la filosofía, la religión y la astrofísica vinculados con el ciclo de la vida dividido en fases: creación, evolución, desarrollo de la conciencia y, finalmente, termina con el apocalipsis en Diluvium. ¿Crees que el apocalipsis que planteas es el único final posible?
“Bueno… no, de hecho hay un par de ideas diferentes entre cómo acaba, cómo se ve y cómo podría ser representado. Por ejemplo, he leído un artículo muy, muy interesante de un profesor estadounidense que explica cómo los multiversos crecen dentro de otros, y cómo al final se disuelven en una gran nada dejando una última pieza restante, la cual es otro universo, y únicamente queda girando la Tierra. Existen muchas ideas diferentes sobre cómo podría ser el final, sobre cómo puede llegar a ser el encogimiento o el crecimiento del universo. Hay muchísimas ideas, conceptos, argumentos… a veces tienen sentido, a veces crees que podrían tenerlo. Es algo completamente abierto y que intento explicar de la forma más romántica o desde un punto de vista absolutista. Por ejemplo ‘Clandestine Stars’, el tema que abre el disco, personalmente creo que es un fuerte momento compositivo. Es básicamente la visión de un testigo, o de estas ‘estrellas clandestinas’ como testigos de un final una y otra vez, de la creación, de la evolución, del final por siempre jamás. Ellas tienen la consciencia de qué son, dónde están o qué va a pasar una y otra vez, y de alguna manera están atrapadas en este círculo. Pero en algún lugar, al final de todo, ellas sabían que éste era el final definitivo y simplemente consiguen sentirse aliviadas o simplemente esperan este final, esta última despedida, este último adiós. Y, desde mi perspectiva, ésta es la visión más universal sobre cómo podría acabar. No estoy describiendo una idea cierta de la física o la astrofísica, tan sólo intento explorar diferentes versiones sobre cómo podría pasar”.

Uau… resulta bastante complejo e interesante. De hecho, cuando he leído algunas de las letras de este disco me he fijado que mencionáis varias veces el “final del tiempo”. Da miedo si nos ponemos a pensar qué significaría realmente…
“El final del tiempo es básicamente el final de todo. Cuando no hay tiempo no hay nada. Si no hay nada, nada evoluciona, nada involuciona… sólo queda la gran nada. Existe la idea de un escenario apocalíptico en el que todo se disuelve en una gran nada, en un mar donde todos los elementos de toda la materia se disuelve en la nada. Creo que la nada final es básicamente el final del tiempo. Y puede ser blanco o negro, es algo completamente abierto. Hay una película underground fantástica titulada Nothing, en la que dos amigos dejan todo atrás, su casa, sus pasos, absolutamente todo. Hasta que todo se va y llegan al final del tiempo y todo desaparece (risas). De hecho es una película muy divertida, si la quieres ver te la recomiendo (risas)”.

Por supuesto, ¡la buscaré! (Risas) Cambiando de tercio hacia la parte musical, la verdad es que, tratándose del apocalipsis, me esperaba que las canciones de Diluvium fuesen mucho más oscuras en general y algo menos rápidas, pese a que tenéis algunos temas más pausados…
“¿Sí? Me sorprende que te hayan parecido rápidas. Quizás las tres primeras canciones sí que son algo rápidas… bien, me parece perfecto recoger esta impresión. La verdad que no había pensado mucho en ello, para ser honesto. En estos momentos ando escuchando mucha música ‘pesada’ en términos de ser un poco lenta, como Mastodon o Ghost. Ellos son bastante oscuros, y me gustaría que fuese algo que también se pueda traducir en el sonido que estamos haciendo actualmente en Obscura. Como tú has mencionado, tenemos un par de momentos pausados, un par de canciones más pesadas… Lo que veo un poco que da esta sensación apocalíptica son claramente nuestras influencias del black metal. En canciones como ‘The Conjuration’, ‘The Seventh Aeon’ o ‘An Epilogue To Infinity’ hay algo que, para mí, es lo que nos diferencia de los primeros discos. Akróasis es más bien un disco relajado con muchas ideas, no felices, pero sí más bien luminosas. Diluvium es completamente en tu cara, con un montón de producción y arreglos detrás. Esto es lo que realmente hace a este álbum un poco más oscuro, más directo, con tempos más semejantes al black metal…”.

Coincido contigo en que es un álbum mucho más directo. En cuanto a la composición, aunque todas las letras son tuyas, esta vez todos os habéis encargado de componer la música, incluidos Rafael y Sebastian. ¿Cómo ha influido este cambio en el proceso compositivo?
“Primero de todo, teníamos que conseguir involucrarlos de alguna manera en la composición. Ambos tienen unas influencias muy diferentes. Sebastian viene de una formación clásica como batería y percusionista, por lo que no tiene esa técnica del death metal técnico o progresivo. Y Rafael es más un guitarrista de jazz con fusión de roots y algo de rock. Pero a veces también escucha algo de metal extremo. Así que involucrar a dos músicos así en la composición, especialmente con nuestra manera de componer, hizo que uno de los grandes objetivos fuese conseguir a alguien para encargarse de la producción. Sobre todo porque ellos también tienen alguna aportación que a veces no acaba de encajar con la banda y necesitábamos a alguien que pudiese explicar cómo y por qué. Cómo podíamos cambiarlo hasta obtener ese sonido de Obscura. Si escuchas el disco creo que definitivamente suena a la banda, pero a la vez puedes notar claramente otras influencias de ellos dos. Por ejemplo, el tema que da nombre a la obra, ‘Diluvium’, quería que fuese el primer single a modo de declaración de intenciones. Ellos son los nuevos miembros de la banda, también contribuyen en el álbum y cuentan con voz propia. Ésta es una de las razones por la que escogimos ‘Diluvium’ como primer single. Ésta es la banda al completo y todo el mundo tiene sus aportaciones. Creo que es algo que puede ser muy interesante para todo el mundo. En general, el proceso compositivo de nuestro grupo funciona algo diferente que en otros. Somos cuatro miembros que trabajamos muy diferente. Por ejemplo, Linus trabaja sobre un par de acordes, y cuando cree que pueden ser interesantes, empieza a escribir. Diría que escribe para la deconstrucción, ya que divide todos los acordes en varias partes y luego forma la canción. Yo, en cambio, trabajo totalmente diferente. Primero escribo todo con la guitarra en mano, cosa que Linus no hace, y escribo todo el estribillo y la estructura principal. Más tarde hago los arreglos y trabajo todos los detalles antes de presentárselo a la banda. Por su parte, Sebastian y Rafael también componen completamente diferente. Sebastian trabaja en sus patrones de ritmo y luego empieza a pensar qué tipo de riffs, notas o melodías pueden encajar sobre eso. Así que eso ya es una perspectiva totalmente diferente. Y Rafael sería algo intermedio. Al final hay una contribución bastante equitativa por parte de todos en la composición, y si te fijas en los créditos, todo el mundo ha escrito algo. Hay canciones en las que toda la letra la he escrito yo, pero todo el mundo ha aportado ideas para ello, todos hemos aportado arreglos. Y también hay otras en las que dos o tres personas han escrito algo juntos. Es completamente diferente. Cada canción tiene una historia diferente y es difícil decir si el proceso compositivo ha sido de esta manera o de esta otra. Quién sabe lo que haremos en nuestro próximo álbum, todavía no lo sé”.

Además, también habéis contado con colaboraciones muy especiales, como la del padre de Linus. Pero sobre todo destacaría la de Jonas Baumgartl, quien fue el primer batería de Obscura, aunque en esta ocasión participe tocando el chelo.
“Sí, exacto. Jonas y yo fundamos la banda en 2002 y en aquel entonces él grabó la batería y el chelo en la primera demo, así como también en nuestro primer disco Retribution. Pero lo que la gente no sabe es que también trabajó conmigo en canciones que pasaron a formar parte de Cosmogenesis. Eso fue antes de que dejase la banda. De modo que estuvo muy involucrado en cómo se formó Cosmogenesis, al menos durante la mitad del proceso mientras estuvo en la banda. Así que al tener este concepto de cuatro discos, y ahora que cerramos el círculo de un modo que cuando una cosa acaba realmente está empezando otra, pensé que de algún modo debía estar involucrado. Por lo que cuando tuvimos hecha esa canción y vi que necesitábamos una pequeña línea de cuerdas, él fue la primera opción. Le llamé y en un par de días estaba en el estudio. Ha sido algo estupendo, algo muy bonito, el tener de nuevo su participación en un disco”.

De alguna manera es algo que encaja con el concepto, ¿no? El hecho que estuviese al principio y al final.
“Sí, ¡eso es! (Risas)”.

Si tuvieses que escoger uno de los cuatro discos de este círculo, ¿con cuál te quedarías?
“Creo que es muy difícil comparar estos discos entre sí, básicamente porque ha pasado mucho tiempo entre ellos. Es complicado comparar un disco de 2009 con otro de 2018. Más que nada, porque en aquel entonces no había la producción que hay ahora, e instrumentalmente todos hemos evolucionado y mejorado… y además, la formación ha cambiado. Es difícil para mí ver las grandes diferencias. Creo que cada disco está formado por la mejor parte de ese momento. Hay muchas canciones por las que sentirse orgulloso, pero por diferentes razones, no porque sean las más técnicas… es muy difícil. Por supuesto ahora vamos a lanzar Diluvium y es, de lejos, el disco con la mejor producción. ¿Si éstas son las mejores canciones? No lo sé… es algo que quizás los próximos conciertos me demuestren para poder responder, si funcionan, si suenan bien los arreglos en directo… creo que es algo importante”.

“En el primer y segundo disco tenía una clara influencia de Death, Cynic, Atheist… todas estas grandes bandas. Pero a partir de ahí empezamos a evolucionar un poco como banda, consiguiendo nuestra propia identidad”

Este año habéis estado celebrando el 15 aniversario de la formación. ¿Cómo valoras tu evolución como músico después de todos estos años?
“Ésa es una muy buena pregunta… cuando empecé como guitarrista era tan sólo un principiante, y ahora soy un poco mejor. Pero creo que… buah, es una buena pregunta, ¿eh? (Risas) Tendría que pensarlo bien… no lo sé muy bien. Como te decía, en mis inicios, hasta el segundo o el tercer disco podías reconocer de dónde venían mis influencias. Por ejemplo, en el primer y segundo disco tenía una clara influencia de Death, Cynic, Atheist… todas estas grandes bandas. Pero a partir de ahí empezamos a evolucionar un poco como banda, consiguiendo nuestra propia identidad, y eso es algo que andaba buscando por encima de tocar de forma más técnica o los mejores riffs. Buscaba tener una identidad propia, y una huella como banda y como músico. Por ejemplo, estaría muy orgulloso de que alguien escuchase un disco y enseguida reconociese: ‘Eh, ¡es este tío!’. Es algo que te expresa como músico, y es algo que estoy intentando que sea así. Como grupo en sí, creo que sí que tenemos nuestra propia identidad. De alguna manera se ha manifestado desde hace un par de años, y de algún modo anhelábamos tener nuestra propia voz. Creo que hay varias bandas que intentan buscar su propio sonido como nosotros, ¡y eso es genial! Cada músico debería intentar conseguir su propia identidad. Durante estos últimos 15 años hemos pasado de la demo de una banda en la que sus miembros pusieron todas las influencias que tenían, desde thrash metal, black metal, death metal… y en la que claramente notabas qué influencias teníamos cada uno. Ahora en Diluvium es mucho más difícil, suena más compacto. Aunque es mi punto de vista”.

Y a todo esto se suma que también has celebrado el 15 aniversario de tu otra banda, Thulcandra. ¿Podemos esperar un nuevo disco en breve?
“Claro, de hecho es en lo que estoy trabajando ahora mismo, escribiendo el nuevo disco junto a los chicos. Espero que lo podamos grabar este año, pero no te puedo decir una fecha de lanzamiento. Obscura va a girar un montón a partir de septiembre u octubre, pero espero tener algunos huecos para poder grabar un nuevo álbum. De hecho, es una banda que sigue el mismo camino que Obscura, pero debido a varias circunstancias no ha podido salir mucho de gira. Con Thulcandra no podemos hacer grandes cosas como con Obscura, pero amo su música del mismo modo que amo la de Obscura”.

Y finalmente, ¿cuál será el próximo gran paso de Obscura? ¿Firmaréis otro contrato, tenéis algo pensado…?
“Buena pregunta… Tenemos todo programado hasta mitad de 2019, y simplemente habrá que ver cómo funcionan estos nuevos temas en directo. Creo que la gira europea se anunciará pronto, y esperamos incluir muchas fechas en España y Portugal esta vez. Imagino que eso te gustará, porque tú vives en España (risas). Hemos estado por allí varias veces, de hecho el año pasado tocamos en Barcelona, Madrid y Donostia. Pero si no recuerdo mal, desde 2011 no hemos pasado con una gira propia, así que definitivamente ha llegado el momento (risas). Básicamente esto es lo que vamos a hacer ahora, planear toda la gira y eso… y lo que vaya a pasar más adelante… no estoy seguro. Algo que espero que podamos hacer, y de lo que estamos intentando convencer a algunas personas, es la idea de tocar los cuatro discos enteros en diferentes lugares. Por ejemplo, tocar Cosmogenesis en algún lugar de Estados Unidos, Omnivium en Sudamérica, Akróasis en… no sé… Tokio, y Diluvium en otro sitio, y grabarlo todo con cámaras para poder lanzarlo. ¡Sería increíble!”.

¿Y la idea de tocar los cuatro discos en una sola actuación?
Uy… No creo que sea posible (risas)”.

Sería increíble, ¿eh?
“Sí, para ti (risas)”.

Bueno… tú dale una vuelta. ¡Muchísimas gracias por todo, Steffen, de verdad!
“Muchas gracias a ti por la entrevista, ¡que tengas muy buena tarde y nos vemos en Barcelona!”

ALBA RODRIGO