A lo largo de su carrera, Weezer nos han acostumbrado a alternar periodos de muy poca actividad con otros muy prolíficos. Con la reciente salida de OK Human, la de Van Weezer en mayo, y el anuncio de que ya están trabajando en cuatro discos nuevos de cara a 2022, parece que la banda entra en su tercera década de existencia a toda máquina. 

Como han recordado a través de su Facebook, hoy, 15 de febrero, se cumplen exactamente 29 años desde que Weezer se reunieron por primera vez para ensayar en un local en la parte oeste de Los Angeles. Y aunque de aquella primeriza formación sólo quedan el cantante, guitarrista y compositor Rivers Cuomo y el batería Pat Wilson, difícilmente puede considerar al resto de miembros como unos recién llegados. Brian Bell se unió como guitarrista justo grabar parte de su primer disco en 1993 y salir en su icónica portada, y el bajista, Scott Shriner, ‘sólo’ lleva con ellos desde 2001.

Por eso, pese a que en sus inicios parecía que Cuomo fuera un pequeño dictador que hiciera y deshiciera a su antojo, probablemente sus compañeros tengan un peso mayor del que todos pensamos. Al menos ésa es la sensación que me llevé después de charlar con Brian la semana pasada sobre Ok Human (Crush/Atlantic), el nuevo disco que lanzaron casi por sorpresa el 29 de enero. Si bien el haber contado para la grabación con una orquesta de 38 músicos, y el no haber usado guitarras eléctricas, es lo que más ha llamado la atención sobre su decimocuarto trabajo, escuchándolo no hay duda que suena a Weezer al 100%. ¿Y no es eso lo que al final quieren su fans?

Por falta de tiempo, se nos quedaron en el tintero muchas preguntas, pero esperamos que la salida de Van Weezer nos permita en unos meses poder volver a charlar con él.

¿Qué es lo último en lo que pensaste ayer antes de irte a dormir?
BRIAN WELLOh… Bueno, sabía que esta mañana tenía varias entrevistas, así que me fui a dormir pronto… como a las diez, lo cual es bastante pronto para mí. Pero la verdad es que estaba bastante frito. Estoy yendo a clases de interpretación, y ayer tuve un ejercicio de improvisación ante toda la clase. Practicamos el método de Sanford Meisner, que es bastante extraño, y no me fue demasiado bien (risas). Recibí una crítica bastante severa del profesor, así que por la noche estaba pensando en cómo corregir esos problemas. Pensé en todos los errores que había cometido, pero no llegué a ninguna conclusión (risas)“.

¿Estás más centrado en el drama o en la comedia?
“Las clases son de drama, pero me encanta la comedia. No creo que nunca llegue a tener una carrera como actor, porque amo demasiado la música como para dejarla. De hecho, sigo estudiando música. Ahora, lo creas o no, estoy muy metido con la guitarra española, y también estoy estudiando jazz. Pero si tuviera que hacer comedia, mi enfoque sería totalmente serio. Tendría una actitud muy seria en una circunstancia delirante. Ésa es la comedia que me gusta. Como Peter Sellers, por ejemplo. También me gusta mucho John C. Reilly. Es muy bueno haciendo tanto drama como comedia. Y también es músico, lo vi hace años tocando en un club. Tiene mucho talento”.

“La verdad es que al escuchar OK Human, apenas hubieron cosas
que me cabrearan, y eso no ocurre siempre (risas)
BRIAN BELL

Yo te veo en plan Jason Schwartzman
“Sí, sí. Y me han dicho que nos parecemos físicamente. Soy buen amigo de su hermano, y de él también. Y tocaba en Phantom Planet. Eran una buena banda, aunque no sé si todavía existen”.

Pues yo tampoco. El estar acostumbrado a tocar en directo y tener público delante ¿crees que te está ayudando a un buen actor? Supongo que al menos el miedo escénico que padecen muchos actores, lo tendrás superado.
“Es una buena pregunta. Pero quiero dejar claro que sólo soy un estudiante todavía (risas). Pero creo que sí. Tocar en un grupo hace que aprendas a escuchar, y eso es muy importante. Escuchar los detalles, ser capaz de estar muy concentrado, conocer tu cuerpo y tu mente, todo eso ayuda. Y desde luego, con la de años que llevamos dando conciertos, haciendo programas de tele, late nights, festivales… Todas esas experiencias te ayuda a gestionar mejor la ansiedad. Hace muchos años que ya no tengo medio escénico, al menos diez años. Así que creo que todo eso me podría ayudar si tuviera que estar en un rodaje. Al final, una parte muy importante es saber gestionar el estrés y en un rodaje hay un gran nivel de estrés”.

¿Cuál es tu programa late night favorito para actuar?
Saturday Night Live es el que más me gusta. Pero todos son geniales. Conan O’Brien es un tío muy guay, se acerca a la prueba de sonido y todo… Y Jimmy Kimmel nos ha apoyado mucho. Nos ha dejado tocar en su show cada vez que hemos sacado algo nuevo. De hecho, con Scott bromeamos que parece que la primera vez que tocamos una canción en directo es en la tele en el programa de Jimmy. Pero en Saturday Night Live, tuvimos a Will Ferrell tocando las maracas con nosotros en ‘Island In The Sun’. Saber que tienes a millones de personas viéndote en directo… Nos miramos a los ojos, y el estaba ahí dándolo todo, moviendo las caderas, sin salirse del personaje ni un momento, cuando en realidad las maracas de verdad las estaba tocando alguien detrás del escenario. Fue muy divertido. No sé cuantos grupos han tenido a alguien del reparto tocando con ellos, pero son muy pocos. No sé si algún día volveremos a hacerlo, porque tienes que estar en los más alto de las listas para que te inviten, pero me encantaría volver a SNL. Oh, y David Letterman también molaba. Recuerdo que la primera vez que actuamos en su programa sentí auténtico pánico. En su estudio hace muchísimo frío. Tocamos ‘Say It Ain’t So’. No podía quitarme de la cabeza lo importante que era esa actuación. Pensaba que me iba a desmayar. Cuando tocamos sentí como que todo iba a cámara lenta, pero cuando terminó tuve la sensación de que sólo habían pasado dos segundos. Es la experiencia más rara que he tenido en cuanto a la percepción del tiempo. También porque era algo totalmente nuevo. Recuerdo pensar si algún día iba a acostumbrarme a cosas así, y si sería bueno que me acostumbrarse. Ahora es más habitual, pero sigue siendo genial salir en un programa de la tele porque sabes que es algo que verá tu abuela”.

Bueno, vamos a hablar de Ok Human. Recuerdo que cuando te entrevisté para el Black Album, ya comentaste que estabais preparando un disco más experimental con Jake Sinclair, el productor del White Album. 
Oh ¿hace tanto? Supongo que fue después de que saliera el Black Album“.

Sí, fue antes de que vinierais a tocar al Bilbao BBK Live en 2019.
Ah, Bilbao.. Tienes razón, tocamos con The Strokes. Es que muchas veces no pienso en Bilbao como parte de España. Pero recuerdo que era un sitio precioso. El técnico de sonido de The Strokes me dijo que quería comprarse una casa allí, y no le faltaba razón”.

Pero bueno, mi pregunta es que tengo la sensación de que el OK Human en el que estabais trabajando entonces, con el que ha salido, es un disco distinto debido a la pandemia. 
“Puede ser. Creo que la pandemia nos ayudó a terminar el disco, en realidad. Es de las pocas cosas buenas que ha tenido. Es posible que le hubiéramos dedicado el mismo tiempo, pero hubiera salido más tarde. Y creo que algunas letras, quizá también han variado un poco, están más adecuadas al contexto de la pandemia. Aunque ya iban en esa dirección. En cuanto a la grabación, ya hace varios discos que grabamos separadamente. No quiero decir que lo hacemos como una cadena de montaje, pero cada uno tiene su tiempo asignado para grabar sus partes. Trabajamos muy bien así, y eso nos ha preparado mucho para poder grabar durante la pandemia”.

¿Cuándo te tocó grabar, ya se habían grabado las partes con orquesta?
“En gran parte sí. No todo, pero la sesión en Abbey Road ya se había hecho. Cuando grabé mis partes, podía escuchar la voz de Rivers, el piano, la batería, y la orquesta. Yo grabé las guitarras acústicas y el órgano, y decidí centrarme en las melodías de Rivers y la batería de Pat, más en lo que es la esencia de la banda. Puedo leer partituras, y seguí la sesión con la orquesta a través de Zoom, eso moló mucho. Pero sabía que si me centraba en las melodías de Rivers, todo funcionaría. Mi enfoque fue muy minimalista. Para mí era muy importante la sensación de espacio. Trabajar los silencios como parte de la música. Es algo en lo que le insistí mucho a Jake Sinclair a la hora de hacer la mezcla. No quería que porque nos hubiéramos gastado dinero en la orquesta, ocuparan todas las pistas con sus arreglos si no eran necesarios. No quería que sonase pomposo, y creo que hicimos un buen trabajo”.

Al final el disco suena más a Weezer y menos experimental de lo que esperaba. ¿Es importante para vosotros que hagáis lo que hagáis suene a Weezer?
“Sí, pero creo que a veces sí hemos experimentado. Hay cosas en el Red Album que son bastante raras, en las intros y las outros, hay como explosiones de sonido que sólo ocurren por accidente y que dejamos en la grabación. Pero en OK Human todo estaba escrito en una partitura, así que no había mucho lugar para accidentes de ese tipo”.

Lo que menos me ha gustado es el trabajo de la batería. Creo que no pega con el resto. ¿A ti que te parece?
“Bueno, no eres el primero que lo dice. Yo creo que Pat hizo un trabajo fantástico. Pat es un músico increíble. Hace cosas muy difíciles sin apenas esfuerzo. Quizá lo único negativo es que no tiene una capacidad de concentración muy alta, como queda patente en ‘La Brea Tar Pits’, donde se le escucha contestando el móvil mientras toca (risas). El tío deja de tocar, dice ‘hola, te llamo luego’, coge las baquetas y sigue tocando como si nada. Yo no quería que se usara esa toma, pero a veces tienes que escoger tus batallas. Me vendieron que en este disco se habla de la tecnología, y qué mejor ejemplo de la interferencia de la tecnología en nuestras vidas que dejar una toma donde se escucha al batería contestando a su móvil. No quiero que la gente piense que nos tomamos el grupo a broma, porque para nosotros la música es super importante, pero en cierta manera esta  anécdota encajaba muy bien tanto musicalmente como con la temática del disco. Piensa también que en este disco no usamos una claqueta como hace todo el mundo, hay una especie de fluctuación con el tempo, quizá eso es lo que hace que te suene un poco raro. Para mí, Pat lo solventó muy bien, así que tengo que defender su trabajo”.

Dado que grabáis por separado, cuando escuchaste OK Human terminado por primera vez ¿hubo cosas que no esperabas o que te sorprendieran?
“Teniendo en cuenta que estuve muy involucrado en la creación durante mucho tiempo, incluso discutiendo el uso de una palabra u otra, no había nada que no hubiese escuchado. Hubo varias mezclas previas que me parecían horribles, me ponía a gritar, y no sabía ni cómo íbamos a solucionarlo. Pero tengo que darle a Jake el crédito de saber escucharme y cambiar ciertas cosas hasta conseguir que me gustaran. Hizo cosas en las que yo nunca hubiera pensado. Es curioso porque incluso ya terminado, escuchar un disco por primera vez es una experiencia distinta si lo haces cuando todavía no ha salido a cuando ya está disponible para todo el mundo. Así que esta vez me esperé a tenerlo en vinilo y poder escucharlo en el equipo de mi casa, que está ajustado a mi gusto. Incluso lo puse en modo mono, en lugar de en estéreo, porque me suena más vivo”.

Qué curioso.
“Y no sólo eso. Creo que hay algo especial en los vinilos, no sólo por el sonido, sino por el hecho de empaquetar el tiempo en un objeto. Tienes 15 minutos en la cara A y 15 en la cara B. Si escuchas algo desde una plataforma de streaming es fácil que te distraigas haciendo otra cosa, pero cuando pones un vinilo, en cierta manera te obligas a prestarle toda tu atención. Intenté ponerme en la situación en la que lo haría cualquier fan. Quise vivir esa experiencia analógica, y la verdad es que me pareció algo fantástico. Me encantan como las canciones fluyen de una a otra, sin pausas. Y de nuevo, me hizo dar cuenta de la importancia, del espacio, de los silencios. La verdad es que al escucharlo, apenas hubieron cosas que me cabrearan, y eso no ocurre siempre (risas). Sé que no existe la perfección, pero intentar alcanzarla es un buen motivo para seguir grabando discos”.

Sí, ahora estáis trabajando en Seasons, una colección de cuatro discos sobre las cuatro estaciones del año.
“Eso parece (risas)“.

Vaya, me avisan que tienes a otro periodista esperando y tenemos que cortar ya. Esperemos que podamos volver a hablar con más tiempo cuando salga Van Weezer.
“Ok genial, hablamos cuando Van Weezer“.

JORDI MEYA

Si te has quedado con más ganas de Weezer, puedes escuchar el podcast que les dedicamos con Gorka Urbizu (Berri Txarrak), Víctor García-Tapia (Ànteros), y Luis Benavides (Second Best, El Ecualizador) como invitados.