Justin K. Broadrick, líder y cofundador de Godflesh, ha anunciado que la banda dejará de actuar en directo de forma permanente debido a problemas de salud derivados de una reciente operación.

El músico británico reveló a través de un comunicado en redes sociales que hace tres semanas tuvo que someterse a una cirugía para reparar una hernia inguinal que estaba cerca de convertirse en una emergencia médica. La intervención, que requirió una incisión de unos 15 centímetros en la ingle, ha sido una experiencia “absolutamente debilitante”, según explicó el propio Broadrick.

Tras la operación, los médicos le advirtieron de que continuar actuando con Godflesh supondría un alto riesgo. “Si continúo actuando y gritando como lo hago con Godflesh, tengo un alto riesgo de sufrir más hernias y de reventar completamente la pared abdominal”, aseguró.

Por ese motivo, el artista ha decidido que Godflesh deje de existir como banda en directo. “Godflesh en vivo terminó el día de mi cirugía”, explicó.

A pesar de esta retirada de los escenarios, el proyecto no desaparecerá por completo. Broadrick confirmó que el próximo álbum de la banda, titulado Decay, se encuentra en fase final de mezcla. El disco está previsto para publicarse a través de Relapse Records en verano.

Además, el músico ya tiene escrito lo que será el último álbum de estudio de Godflesh, que planea grabar y completar a finales de 2026. Después de ese lanzamiento no habrá más discos de estudio ni conciertos, aunque sí podrían aparecer trabajos derivados como álbumes dub o grabaciones en directo.

Mientras se recupera —un proceso que estima en unos seis meses— Broadrick sí continuará con sus otros proyectos, ya que no requieren el mismo esfuerzo físico ni el uso de voces gritadas. Tanto Jesu como JK Flesh retomarán su actividad en directo una vez que el músico se haya recuperado completamente y también adelantó que está preparando un nuevo proyecto en solitario.