Inicio Críticas de Discos HEXORCIST – ‘Evil Reaping Death’

HEXORCIST – ‘Evil Reaping Death’

Noble trabajo de death metal vetusto sólo para maníacos del estilo.

El poder de las portadas. Otra vez. Esa seguridad instintiva que te embarga cuando una te cautiva y sabes que sólo puede ser la antesala de una gran obra. En efecto, esta especie de wild hunt meets the four horsemen tiene que preceder un noble trabajo de death metal vetusto sólo para maníacos del estilo, y eso es lo que el blasfemo debut de Hexorcist exactamente es. Si te dijeran que Scott Burns se ha sentado tras los mandos, igual te lo creerías.

Fundados hace sólo dos años y tras una demo previa, aunque ejercitados antes en bandas como Gnosis o Devastator, Hexorcist retroceden hasta mediados de los 80 para fundirse en ese caldero de influencias hirvientes, muchas de ellas de acentuado sabor suramericano y de difícil etiquetaje. Al menos, por aquel entonces. Como esos Sarcófago que podían atacar y sorprender con cualquier arma cortante, primerísimos Slayer; Necrovore si ya tiramos de auténtica arqueología. Possessed y Morbid Angel, sobra decirlo.

Breve intro que reconocerás al instante, de eso se encargó un clasicazo de Kubrick, solo de guitarra, y éstos ya andan a la brega. Sonido lejano y vintage, afanosamente trabajado, y con ese bajo delicioso, y esa batería, que son como viajar en una máquina del tiempo. Ah, y las campanadas… Si es que todo aquí está ideado para satisfacer al freak. ‘Exulting The Adversary’ pone todas las cartas sobre la mesa bien deprisa. Cuánto azufre.

‘Sentry At The Seven Gates’ pide paso de malas maneras, y agárrate porque vienen curvas y tú vas montado en un carruaje medio carcomido que no está para muchos trotes. Se ha abierto la veda y ‘Unblessing The Reverent’ quiere sangre. A litros.

‘Proverbs Of Pestilence’, ‘Unrighteous Ceremony’, la misma ‘Evil Reaping Death’… Esto es un no parar, un ritual en el que los mástiles echan chispas y los detalles tenebrosos han sido hábilmente escogidos, como ese órgano de catedral que abre la monstruosa ‘Denouncing The Immaculate’ o el ruego de ‘Praising The Most Foul’. Dadle duro ahí al Nazareno con esa cover final de Devastator. ¿Alguien ha dicho Vital Remains?

Por fortuna, Hexorcist no inventan nada y entregan únicamente lo que deseamos. Son una recreación de todo lo que echamos de menos, un homenaje a esa subterránea era inolvidable. Evil Reaping Death es el proto death que nos chifla, la involución que celebramos, esa maldad teatral que tanto nos pone. De Florida tenían que ser.

PAU NAVARRA