Los británicos Skunk Anansie arrancan esta noche en Bilbao la continuación de su gira de 25 aniversario, otra de las que se aplazó por la pandemia. Hace unos pocos días charlamos con Skin, su vocalista, sobre qué podemos esperar de esta vuelta a los escenarios, el futuro de la banda, y hasta de su paso por The Masked Singer.

Fue en marzo de 1994 cuando Skunk Anansie ofrecieron su primer concierto en la sala Splash de Londres. Un año y medio después lanzaban su debut Paranoid & Sunburt y se convertían en una de las bandas punteras del llamado brit-rock, en contraposición al brit-pop que dominaba el mercado. Más allá de la propia música, no hay duda que quien capitalizó todos los focos, en un entorno donde el exceso de testosterona estaba al orden del día, fue Deborah Dyer, conocida por todo el mundo como Skin, no solo por ser la vocalista, sino también por ser mujer, negra y abiertamente bisexual.

Veinticinco años después podríamos decir que las cosas han mejorado, pero no tanto como hubiera sido de esperar. El machismo, el racismo y la homofobia siguen presentes en nuestra sociedad, por lo que las combativas canciones que Skin y sus compañeros Martin ‘Ace’ Kent (guitarra), Richard ‘Cass’ Lewis (bajo) y Mark Richardson (batería) crearon entonces siguen siendo vigentes.

Quizá por ello, aunque el grupo estuvo separado durante buena parte de la primera década de los 2000, tras su regreso en 2009, consiguió retomar su carrera allá donde la habían dejado, publicando tres discos y siguiendo llenando salas cada vez que salen a la carretera. Hoy en Bilbao, y la semana que viene, el lunes, 21 de marzo, en La Riviera de Madrid, y el martes en la sala Razzmatazz de Barcelona, tendremos la oportunidad de celebrar juntos su legado y lo que está por venir.

¿Cómo os habéis planteado esta segunda parte de vuestra gira de aniversario en cuanto al material que tocaréis?
SKIN «En cierta manera es como una continuación de la que hicimos hace un par de años. Nos divertimos mucho entonces y estamos muy felices por poder tocar de nuevo. Tocaremos los grandes éxitos, pero también hemos introducido un par de rarezas y algunas cosas nuevas. Creo que tenemos un gran repertorio».

¿Te sientes en forma, tanto vocal como físicamente? Me imagino que dos años de inactividad pueden hacer mella.
«Bueno, seguí con mi rutina habitual. Me levanto pronto, hago ejercicio, como saludablemente… y además tengo un estudio en mi casa, así que puedo cantar cada día. Es muy inspirador tener tu propio espacio creativo. He aprendido mucho, he tocado instrumentos, he probado cosas nuevas… Creo que estoy lista (risas)«.

En tus conciertos es casi un ritual que acabes saltando al público. ¿Es importante para ti ese contacto físico? ¿Alguna vez has tenido miedo de que te dejaran caer? 
«(Risas) Nunca he tenido problemas. Para mí es una cuestión de agradecer a los fans su apoyo. Siempre habrá algún idiota que te tocará de manera inapropiada, pero en general lo que siento es mucho amor. Confío en mi público y sé que me cuidarán. Por suerte, nunca me han dejado decepcionado».

¿Qué sientes al pensar que lleváis 25 años juntos?
«Bueno, he estado en la banda una gran parte de mi vida, toda mi vida adulta. Me siento bien porque hemos hecho música que ha cambiado las vidas de algunas personas, que las ha inspirado. Me hace feliz pensar que hemos creado algo que ha tenido un impacto. Y al mismo tiempo me he divertido mucho. He podido hacer algo que me apasiona, en lugar de tener que aguantar a alguien dándome órdenes, haciendo un trabajo que no me gusta. Me siento afortunada de haber estado en esa posición. Que la gente siga viniendo a vernos, o que vayamos a tocar en Glastonbury con muchos de mis héroes, significa que a la banda todavía le queda recorrido».

¿Qué aprendiste sobre ti misma durante los años que os separasteis, entre 2001 y 2009?
«Sobre todo aprender a adaptarme a los cambios. Cuando las cosas no salen como has planeado tienes dos opciones: o quedarte parado y quejarte de que la vida es horrible, o hacer algo al respecto. Y puede que la vida sea horrible, pero siempre lo será menos si intentas ser pro activo y enfrentarte a las dificultades. Durante esos años tomé la determinación de seguir siendo creativa, y hacer cosas que nunca había hecho antes. Me puse a trabajar en la Universidad, y ahora soy rectora de la Leeds Arts University. En definitiva, intenté sacar el máximo provecho. Lo peor que puedes hacer mentalmente, es quedarse parado».

¿Te costó encontrar tu propia identidad y no ser simplemente Skin de Skunk Anansie?
«Ante todo me considero una persona creativa, y en cierta manera yo cree a Skin de Skunk Anansie. Soy Skin de Skunk Anansie, pero también soy madre, soy hija… Nada es perfecto, y cuesta encontrar el equilibrio, pero, en general,  creo que lo he sabido gestionar bastante bien. He conseguido construir y controlar mi propia identidad».

De tus compañeros, ¿cuál dirías que ha cambiado más en estos 25 años?
«Es una pregunta complicada. Probablemente Mark sea el que más ha evolucionado porque lleva bastantes años limpio. Hubo un tiempo en el que no lo estaba. Admiro mucho lo que ha conseguido y en lo que se ha convertido. Ha sido el que ha tenido que luchar más. Pero creo que si seguimos juntos es porque todos hemos madurado».

Hace un mes sacasteis un nuevo single, ‘Piggy’. ¿Estáis trabajando en un nuevo disco?
«Sí. Intentamos empezar a trabajar durante el confinamiento, pero nos dimos cuenta que nos cuesta ser creativos por Zoom. Tenemos algunas canciones que dejamos a medias, pero preferimos esperar a poder trabajarlas juntos, en el mismo espacio. Nuestra banda se basa en esa química. Para mí es imposible conseguir el mismo sentimiento a través de una pantalla. Así que pronto nos pondremos a ello, y cuando sintamos que tenemos suficiente material bueno, empezaremos a grabar».

El 2020 participaste en la versión inglesa del concurso The Masked Singer. ¿Te gustó la experiencia?
«No demasiado. No me divertí porque tenía que estar todo el tiempo sola en una habitación, porque nadie puede verte. Me divertí más viendo el programa que haciéndolo. Sobre todo lo hice porque en Inglaterra la gente me tiene por una persona muy dura y agresiva, y quería mostrar otra cara de mí. Y creo que lo conseguí. Así que estoy contenta por esa razón, pero no volvería a hacerlo. Mi hija aún es pequeña, pero supongo que en el futuro le gustará verlo».

A lo largo de los años, has hecho muchas colaboraciones. Con Maxim de Prodigy, Sevendust, Tony Iommi …. ¿De cuál tienes un mejor recuerdo?
«La verdad es que disfruté con todas. Quizá más favoritas son las de Maxim y Sevendust. Y también me encantó con el DJ de techno, creo que hicimos algo fantástico juntos».

Desde vuestros inicios, fuiste muy abierta sobre tu sexualidad. ¿Crees que quizá abriste puertas para que otros artistas hicieran lo mismo, pero también te cerraste otras?
«Es posible. Durante muchos años ser abiertamente queer no era fácil. Alguna gente pensaba que era un suicido comercial, pero la alternativa era vivir una mentira. Imagíname cantando sobre empoderar a la gente y estar mintiendo sobre mi sexualidad. Hubiera perdido toda credibilidad. Para mí no había otra opción que mostrar mi verdadero yo para poder hablar de manera auténtica. Creo que la gente sabe que cuando canto algo, lo estoy haciendo desde la verdad. Conozco tres o cuatro artistas muy importantes que no han salido del armario, y son infelices porque no son sinceros con quienes son. Es una pena que el mundo no te deje ser quien eres libremente. Quizá hubiera podido tener más éxito, pero seguro que no hubiera sido feliz. Por desgracia, hay gente que no tiene alternativa, así que quienes la tenemos, debemos seguir luchando para normalizar que cada uno ame a quien le dé la gana».

JORDI MEYA

Artículo anteriorBlowfuse entran en el estudio
Artículo siguienteEstrenamos ‘Phony Braggart’, lo nuevo de Chivo