FECHA: 13 DE JULIO DE 1985
LUGAR:
JOHN F. KENNEDY STADIUM (FILADELFIA, ESTADOS UNIDOS)
PROMOTOR:
LIVE AID

La fiesta sigue al otro lado del Atlántico, donde nos espera el gigantesco JFK Stadium con capacidad para 100.000 personas. Lógicamente los accesos son una pesadilla (al contrario que en Londres, aquí todo el mundo va en coche) y además cuesta un montón que encuentren nuestras acreditaciones en la taquilla cosa que provoca que nos perdamos las primeras actuaciones del día, Bernard Watson, Joan Baez, Four Tops y Billy Ocean. Siendo sinceros, tampoco es ningún drama.

A pesar de celebrarse en un país con tanta riqueza musical, sorprende la cantidad de artistas y bandas británicas que forman parte del cartel, sin bien es cierto que algunas gozan de una enorme popularidad en tierras americanas. Por los pasillos se comenta que a pesar de las tres grandes ausencias -Michael Jackson, Prince y Bruce Springsteen- la convocatoria es todo un éxito y habrá muchas sorpresas. A la comitiva rockzonera se nos une Andrés Martínez que ha tenido el detalle de venirnos a buscar al aeropuerto en una furgo. Sufre por si llegaremos a tiempo para ver la reunión de Black Sabbath con Ozzy.

BLACK SABBATH
No son ni las diez de la mañana, pero ver a los cuatro Sabbath originales reunidos de nuevo bien merecía todo lo que no ha costado llegar al JFK Stadium. A pesar de estar pasado de peso y que su voz no atraviesa por un buen momento, a Ozzy Osbourne se le ve seguro y como maestro de ceremonias, sigue siendo uno de los mejores. No me extraña que le vaya tan bien en su carrera en solitario. Tony Iommy no deja de sonreír mientras atacan ‘Children Of The Grave’, bien secundado por los poderosos dedos de un Geezer Butler que sigue en plena forma. A Bill Ward en cambio se le nota algo lento e inseguro. Los legendarios breaks maestros que compuso para ‘Iron Man’ no acaban de aparecer, y se le ve sufrir para seguir el frenético ritmo de ‘Paranoid’ que en plena década de los ochenta, sigue sonando oscura y peligrosa. Aun así, es un sueño verlos de nuevo juntos atacando tres de sus clásicos más celebrados, y dejando abierta la remota posibilidad de una posible reunió futura. Lo curioso es que las dos bandas británicas de heavy metal participantes en este Live Aid, lo hayan hecho en su versión americana ¿Será que Bob Geldof le tiene cierta aversión al rock duro?
Andrés Martínez

RUN D.M.C.
Es increíble que hayan situado tan pronto la única rendición al hip hop que está explotando por Estados Unidos. Tras una improvisación a los platos de Jam Master Jay que enciende las alarmas, arrojan a la cara de un público mayoritariamente blanco su último éxito ‘King Of Rock’. Estos tíos saben montarse una fiesta en menos de diez minutos.
Ignacio Reyo

RICK SPRINGFIELD
A pesar de tratarse de un concierto benéfico para un país africano, la presencia de artistas negros es bastante minoritaria y el público también es en gran mayoría blanco. Y no hay nada que represente mejor que el rock hecho por y para blancos que Rick Springfield. El australiano nos deleita con tres temas de buen AOR FM, ‘Love Somebody’, ‘State Of The Heart’ y ‘Human Touch’. En esta última deja la guitarra y se acerca a las primeras filas para saludar a los fans. Algunas chicas a mi lado suspiran a ver al sex symbol tan cerca. Ignoro porque no ha tocado ‘Jessie’s Girl’, su canción más conocida.
Jordi Meya

REO SPEEDWAGON
El calor aprieta fuerte y muchos tíos a mi alrededor ya van sin camiseta. Un par ya me han rozado el brazo con sus espaldas sudadas. Está claro que la solidaridad no siempre va de la mano con la buena educación. En fin… A quien no parece afectarle las altas temperaturas es a Kevin Cronin de REO Speedwagon que aparece con una especie de batín plateado que le llega hasta las rodillas. Pero está claro que el poco gusto que tienen para vestirse es inversamente proporcional al que tiene para las melodías.  Su set es muy corto, abren con la balada ‘Can’t Fight This Feeling’, el gran hit de su disco del año pasado Wheels Are Turnin’. Aunque estoy un poco harto de escucharla hasta en la sopa, entra muy bien. Visto y no visto terminan con su ya clásico ‘Roll With The Changes’ de You Can Tune a Piano, but You Can’t Tuna Fish de 1978. Algunos miembros de los Beach Boys y Paul Schaffer salen a hacer coros en la coda final.
Jordi Meya

CROSBY, STILL AND NASH
Pese a sus conocidas movidas internas, David Crosby, Stephen Stills y Graham Nash parece que han dejado sus diferencias a un lado y hoy están decididos a traer el espíritu de paz y amor de Woodstock a Filadelfia. La gente aquí les adora y canta ‘Southern Cross’, ‘Teach Your Children’ y ‘Suite: Judy Blue Eyes’ como si estuviéramos en misa. En esta última Stills se luce con un solo de guitarra acústica. Veremos si más tarde vuelven a salir con Neil Young y completan la reunión que todo el mundo está esperando.
Jordi Meya

JUDAS PRIEST
Lo de Crosby, Still & Nash ha sido bonito, pero me hace un poco de caña. Afortunadamente es el turno de Judas Priest. Rob Halford se pasea por el escenario con barba de dos días y gafas de sol, como si hubiera llegado directo al concierto después de una noche de fiesta y desenfreno. Desafiando el calor con todo aquel cuero que llevan encima, Judas Priest, sueltan su inmaculado mini set de heavy metal con la seguridad y contundencia de lo que son: uno de los referentes ineludibles del género. ‘Living After Midnight’ suena maravillosamente bailable, en cambio, su celebrada revisión de ‘Green Manalishi’ de Fleetwood Mac, retumba por todos los rincones del estadio de una manera casi apocalíptica. ‘You´ve Got Another Thing Comin» acababa la fiesta con K.K. Downing y Glenn Tipton sacudiendo sus cabezas en perfecta conjunción, y yo hubiera matado porque como mínimo, hubieran hecho un par de canciones más ¿Son los reyes del metal actual? Probablemente uno de ellos.
Andrés Martínez

BRYAN ADAMS
A falta de Springsteen, bien me conformo con el canadiense. Adams está viviendo un momento de lo más feliz desde la salida a finales del año pasado de su cuarto disco Reckless y ha logrado convertirse en un nombre importante también en Estados Unidos. Es fácil entender por qué. La energía con la que canta ‘Kids Wanna Rock’ es contagiosa y ‘Summer Of ’69’ es un hitazo en toda regla. También interpreta la balada ‘Tears Are Not Enough’, el equivalente a ‘We Are The World’ que han grabado estrellas canadienses bajo el nombre Northern Lights. Por suerte lo remata con ‘Cuts Like A Knife’ dejando claro que tiene madera de estrella. Al Boss le ha salido competencia.
Jordi Meya

THE BEACH BOYS
Es muy triste que a pesar de haber sacado un disco nuevo hace un mes, el grupo que puso en jaque a los Beatles, sean una banda revival. Sin Brian Wilson, es decir, sin su alma que curiosamente ha participado en este álbum homónimo, sus actuaciones son tan calculadas como mediocres. Esta no es una excepción. Hay momentos en que remontan, porque sus temas son atemporales y las cinco canciones elegidas son clásicas. ‘Wouldn’t It Be Nice’ y ‘Good Vibrations’ es lo más salvable. ¿Los habrá visto Brian desde su mansión metiéndose farlopa y pensando que una vez alcanzaron el cielo de forma más audaz que los Fab Four?
Ignacio Reyo

GEORGE THOROGOOD AND THE DESTROYERS
A nadie le amarga un poco de blues y más si viene de la mano del salvaje George Thorogood. Con gafas de sol, pañuelo en el cuello y mucha actitud, arranca con el ritmo trotón de ‘Who Do You Love?’ de Bo Diddley, pero la gran sorpresa es cuando el propio Bo sale a mitad del tema con su característica guitarra rectangular para unirse a la banda. No será la única sorpresa. Tras una muy buena versión de ‘The Sky Is Crying’ es otro maestro, Albert Collins, el que sale para intercambiarse unos solos en un electrizante ‘Madison Blues’. A Thorogood le honra no olvidarse de las viejas generaciones. Hemos recargado pilas para unas cuantas horas más.
Jordi Meya

SIMPLE MINDS
Después de haber visto en Wembley a U2 haciendo HISTORIA, con mayúsculas, hay morbo por ver qué harán sus máximos competidores. Ambas bandas han surgido del post punk y han evolucionado hacia la épica pop rock. Los escoceses arrancan con ‘Ghost Dance’. El público apenas se inmuta. Eso sí, es sonar los primeros acordes de ‘Don’t You (Forget About Me)’ y convertirse en gremlins. Ha sido el tema central de una película que aún no ha llegado a nuestras pantallas pero que ha arrasado en Estados Unidos, The Breakfast Club. Jim Kerr está magnífico y la multitud, a la que se acerca, come de su mano. El momento palmas es electrizante. ‘Promised You A Miracle’ la ejecutan igual de bien, pero después de una de las canciones definitivas de los ochenta, sabe a poco. A pesar de no mejorar a U2, Simple Minds han demostrado mucha clase.
Ignacio Reyo

THE PRETENDERS
Chrissie Hynde aparece con su habitual actitud desafiante, mucha personalidad y con esa mirada que no pide permiso. The Pretenders arrancan con una versión intensa de ‘Message Of Love’ y la electricidad seguro que traspasa las pantallas de los millones que lo están siguiendo desde casa. Chrissie canta como si no le debiera nada a nadie, y esa energía feminista, directa y sin filtros, se siente como una declaración. Alrededor mío, varios periodistas dejan de escribir: algo en esa actuación nos captura. ‘Back On The Chain Gang’ suena especialmente emotiva, como si hablara de la pérdida, pero también de seguir adelante. En la zona de prensa del estadio, todos asentimos en silencio. No hace falta estar entre la multitud para sentirlo: The Pretenders hacen suyo el escenario, y lo mandan directo al corazón.
Romy Medina

SANTANA
Es el turno de otro superviviente del Woodstock original, Carlos Santana. Sin ser un gran seguidor suyo es imposible no sentirse arrastrado por la fuerza de la banda y el feeling de Santana tocando. La psicodelia latina de ‘Brotherhood’ y ‘Primera Ivasion’ da paso a una rockera ‘Open Invitation’ muy potente. Por desgracia luego entra como invitado el guitarrista Pat Metheny y se pierde el momentum con la azucarada ‘By The Pool’. Remontan algo con la rítmica ‘Right Now’, pero Metheny sigue dando la chapa.
Jordi Meya

MADONNA
A pesar de las buenas intenciones, ya en ‘Holiday’ se ve que Madonna en directo lo pasa mal. No llega a las notas. Eso sí, las coreografías con sus bailarines le salen de cine. Con la cantidad de grandes éxitos que tiene Like A Virgin sorprende que toque ‘Into The Groove’ como segundo tema. La última canción no la conoce nadie. ‘Love Makes the World go Round’ es una horterada de aúpa. Después, en la actuación de los terribles Thompson Twins, sale en el segundo tema ‘Revolution’ con Nile Rodgers y Steve Stevens. Dos grandes grandes instrumentistas para una nadería de canción donde Madonna hace segundas voces.
Ignacio Reyo

TOM PETTY & THE HEARTBREAKERS
Tom Petty se ha convertido en uno de los grandes referentes del rock americano, junto a otras figuras afines y exitosas como Bruce Springsteen o John Cougar. Comienzan su actuación con ‘American Girl’, de su primer LP en el que jugueteaba con el punk rock. Pero Petty tiene una sensibilidad melódica especial que le desmarca de sus compañeros y se marca una excelente ‘The Waiting’ en la que se hace palpable su amor por The Byrds. Tom Petty cuenta con una banda espectacular, The Heartbreakers, en la que destacan absolutamente todos los miembros. Desde la guitarra de Mike Campbell, los teclados y pianos de Benmont Tench y la base rítmica compuesta por el imaginativo batería Stan Lynch y el reciente fichaje al bajo Howie Epstein, que también hacen un trabajo increíble con los coros.

Del último LP, Southern Accents, que no ha cumplido mis expectativas, aciertan al incluir ‘Rebels’ en el repertorio, siendo uno de los cortes más interesantes de un disco un tanto decepcionante en el que se suponía que el rubio de Florida iba a explorar su faceta sureña y acabó sonando más producido que nunca. De todas maneras, estoy seguro que acabará grabando un disco que capture esa esencia de raíces sureñas de la que hace gala en muchas de sus canciones. Probablemente la banda más engrasada de todo el espectáculo acontecido en Filadelfia.
Anxel P. Sol

THE CARS
The Cars no son unos recién llegados y vienen al estadio JFK a demostrar por qué son la banda de la nueva ola que más éxito está teniendo en la actualidad. Presentan su, nada menos, quinto LP, Heartbeat City, del que suenan canciones como el tema título o esa maravilla llamada ‘Drive’, envuelta en sintetizadores mientras suena un ritmo hipnótico, en la que destaca especialmente la voz del bajista Benjamin Orr. Curiosamente canta la mayoría de los éxitos del grupo a pesar que el compositor y vocalista principal es el carismático y larguirucho Ric Ocasek, que también tiene su momento con ‘You Might Think’. El gran momento del set llega con ‘Just What I Needed’, de su fabuloso debut. Una canción que va camino de convertirse en un himno generacional y que aporta un poco de crudeza entre los sintetizadores de esta nueva etapa.
Anxel P. Sol

NEIL YOUNG
Con un par, Neil Young sale al escenario solo con su acústica y soplando la armónica nos lleva a ‘Sugar Mountain’. Le veo más delgado de lo normal; espero que no tenga nada que ver con que luego interprete la punzante ‘The Needle And The Damage Done’. A continuación se le une una banda con guitarra, violín, batería y varios coristas para tocar una celebrada ‘Helpless’ del debut de Crosby, Still, Nash & Young, aunque por ahora no hay rastro de sus ex compañeros. Tras una rural ‘Nothing Is Perfect (In God’s Perfect Plan’, Young se cuelga la eléctrica para deleitarnos con la maravillosa ‘Powderfinger’. Un grande.
Jordi Meya

POWER STATION
Mi sorpresa es máxima cuando no veo a Robert Palmer al frente de Power Station, sino a Michael Des Barres, más conocido por su ex mujer. Tocan ‘Murderess’ y su versión de ‘Get It On’ con soltura, como si Des Barres llevara toda la vida con Andy Y John Taylor de Duran Duran y el ex batería de Chic.
Ignacio Reyo

ERIC CLAPTON, PHIL COLLINS
Después de los insulsos Thompson Twins, es hora de que los pesos pesados vuelvan al escenario. Phil Collins ha llegado a tiempo desde Londres y se sienta a la batería para acompañar a Eric Clapton que empieza con ‘White Room’ de Cream (todo un detalle), sigue con el single ‘She’s Waiting’ de su actual Behind The Sun (hay que vender) y culmina con ‘Layla’ con esa coda final instrumental que nos eleva a los cielos. Tras Clapton, Collins deja las baquetas, agarra el micro y al igual que en Londres vuelve a cantar ‘Against All Odds’ y ‘In The Air Tonight’. Ahí se ha pasado.
Jordi Meya

LED ZEPPELIN
No sé muy bien qué decir de Led Zeppelin. Todavía no me creo que estén aquí. La suya es la actuación que yo y muchos esperamos con más ganas. Gracias a la avalancha de bandas de hard rock que nos invaden, su nombre se ha vuelto de nuevo relevante y que se hayan juntado para esta ocasión es todo un acontecimiento. Pero, siendo francos, la cosa no va como había soñado. Que Phil Collins los haya presentado no sé si ha sido un mal presagio, pero verlo ponerse a tocar la batería, junto a Tony Thompson -que lo está petando ahora mismo con The Power Station- creo que sobra. Se nota que Collins quería ser el hombre del día, siendo el único músico que ha tocado tanto en el concierto de Londres como de Filadelfia.

Empiezan con ‘Rock n’ Roll’ y la cosa suena a demonios. Robert Plant pega algún que otro gallo y poco recuerda al dios de los 70, Jimmy Page parece perdido y algo bebido y solo John Paul Jones pone un poco de orden en ese caos. Sin darnos cuenta dan paso a ‘Whole Lotta Love’ que mejora un poco la cosa, pero sin tirar cohetes. Definitivamente Jimmy Page no tiene el mejor de sus días. Y acaban con un ‘Stairway To Heaven’ para el que la banda no está preparada. Jon Paul Jones a los teclados, se mira la estampa y su cara no dice otra cosa que cuanto antes se vaya, mejor y eso hace a la que acaba el concierto. Se me ha quedado cara de tonto. Esto no es lo que yo esperaba y dudo que estos tres vuelvan a juntarse en la vida. Pero bueno, siempre podré decir que vi Led Zeppelin. Algo es algo.
Richard Royuela

CROSBY, STILLS, NASH & YOUNG
Los rumores se cumplen y de un supergrupo pasamos a otro. Crosby, Stills y Nash vuelven a salir al escenario, pero esta vez acompañados de un Neil Youg que pregunta al público si se escucha su guitarra. Supongo que por imposición de este tocan ‘Only Love Can Break Your Heart de su After The Goldrush, aunque cuando acaban la última parte cantando a capella es pura magia. Es un recurso que vuelven a repetir ‘Daylight Again/Find the Cost of Freedom’ de manera igual de efectiva. Han sido solo dos temas, pero suficientes para entender su grandeza.
Jordi Meya

DURAN DURAN
Aparecen Duran Duran y de inmediato se enciende algo en mi pecho. Simon Le Bon, con una impecable chaqueta de cuero, transmite una presencia electrizante, mezclada con esa inseguridad que los hace tan genuinos. ‘Union Of The Snake’ suena nítida y madura; el bajo de John Taylor retumba como un pulso en mis oídos. Más tarde, ‘A View To A Kill’ llega cargada de drama, y siento que el día no terminará mejor. Pude apreciar que tuvieron algún problema de afinación -sí, la tensión se nota- pero eso les da peso. No importa la hora: Duran Duran traen pop con sustancia, y yo, exhausta y despeinada, les agradezco que esta maratón valga la pena.
Romy Medina

MICK JAGGER/TINA TURNER
Hemos aprovechado las actuaciones de Patti Labelle y Hall & Oates para ir a comer algo, pero ya estamos de nuevo en la pista para ver al puto Mick Jagger que Bette Midler presenta con mucho entusiasmo. Es una pena que no lo hayan convencido para que tocara con los Stones (más sabiendo que Keith Richards y Ronnie Wood están en el backstage), pero el tío está apostando por su carrera en solitario, a pesar de que su debut She’s the Boss, que salió en febrero, no ha convencido a casi nadie. De él interpreta ‘Lonely At The Top’ y el single ‘Just Another Night’, dos canciones menores, pero que gracias a su carisma logra que la gente se olvide del cansancio acumulado. Aunque cuando de verdad se revoluciona todo es cuando sale Tina Turner para cantar ‘State Of Shock’ que mezclan con ‘It’s Only Rock ‘n Roll (But I Like It)’. La química entre ellos es increíble y las chispas saltan cuando Jagger le arranca la minifalda de un manotazo. Otro de los grandes momentos del día.
Jordi Meya

BOB DYLAN, KEITH RICHARDS, RONNIE WOOD
Nada más y nada menos que Jack Nicholson es el encargado de presentar a Bob Dylan. «Una de nuestras grandes voces por la libertad», dice. Dylan parece igual de perdido que en el vídeo de ‘We Are The World’ y cuando presenta a Keith Richards y Ronnie Wood estos tardan unos instantes en salir. Un poco cómico todo. La verdad es que la estampa de ver a estos tres con acústicas tocando ‘Ballad Of Hollis Brown’, ‘When The Ship Comes In’ y ‘Blowin’ In The Wind’ es un espectáculo. En la última la guitarra de Dylan no suena y Wood le da la suya. Un pequeño desastre, pero tan fascinante como ver un accidente de coche. Tiene pinta que la fiesta que se pegarán en camerinos será de las que hacen época.
Jordi Meya

USA FOR AFRICA
Sin tiempo que perder llega el gran final. Lionel Richie sale al escenario junto al resto de participantes y empieza a cantar ‘We Are The World’. Le sigue Harry Belafonte con la segunda estrofa y Joan Baez y Chrissie Hynde cantan el primer estribillo para recordarme cuánto odio esta canción. Patti Labelle lo rompe con la parte original de Cindy Lauper, pero en general la interpretación es bastante caótica y se nota que varios tienen ganas de chupar micro. La aparición de decenas de niños al escenario quedará bonita en televisión. Es una pena que Michael Jackson se lo haya perdido, seguro que lo habría disfrutado. En cualquier caso, cuando nos reencontramos en el parking para volver al aeropuerto todos celebramos haber estado aquí. Ya se verá si estos dos conciertos ayudan a mejorar la situación en Etiopía, pero estamos seguros que de aquí a 40 años se seguirá hablando de ellos.
Jordi Meya