FECHA: 7 DE OCTUBRE DE 2025
LUGAR: SALA WAGON (MADRID)
PROMOTOR: LAST TOUR INTERNATIONAL
No nos mintió el bueno de Claudio Sanchez cuando a principios de este año dejó caer que el regreso de Coheed And Cambria a nuestro país podría estar más cerca de lo que imaginábamos. Dicho y hecho: nueve años después de su última visita volverían a pisar suelo español.
Dado que no se han prodigado mucho por nuestro país, tenía ciertas dudas sobre que acogida recibirían. Su anterior visita de 2016 dejó buen sabor de boca, pero casi una década de ausencia descoloca a la hora de valorar en que punto exacto se encuentra ahora mismo el grupo. Por suerte, la Wagon (hablamos de la mítica sala Macumba situada en la estación de Chamartín y ahora rebautizada y remodelada) presentó una buena asistencia de fieles, seguramente también arrastrados por la nostalgia de los 2000’s.

Como entrante, Deriva tuvieron la oportunidad de presentarse ante el público más madrugador y no la desperdiciaron. Siempre estamos a favor de que los promotores apuesten por formaciones locales siempre que las circunstancias lo permitan. Si encima justifican sobradamente el porqué de su invitación al evento, todavía más. En el caso de los madrileños, ya son varios los años en el circuito y se dejaron notar las tablas acumuladas a la hora de plasmar su potente post rock instrumental. Que además contaran con su colaboradora habitual Alicia Nurho al violín en uno de los temas fue todo un plus. Media hora en la que desplegaron los cortes de su último Nona/Décima/Morta con total solvencia.
Mientras esperábamos a que los técnicos acabaran de ultimar el escenario, algunos recordaban aquella primera visita a la capital de Claudio Sanchez y los suyos en 2006. Por aquel entonces, habían sufrido una desbandada de su base rítmica en mitad de la gira de Good Apollo, I’m Burning Star IV, Volume One: From Fear Through The Eyes Of Madness, obligándoles a apañarse con un set más breve de lo esperado y dejando al personal con un regusto amargo. Nada tendría que ver esta ocasión, ya que la formación actual está más que consolidada desde hace tiempo.

Con especial atención a su nuevo trabajo, Vaxis – Act III: The Father Of Make Believe, el repertorio elegido fue un toma y daca constante entre su etapa más reciente y la que rememoraba los hits con los que sorprendieron veinte años atrás. Que su undécimo álbum de estudio sea de lo mejor que han publicado en años ayudó a que el concierto fluyera sin altibajos entre lo actual y lo nostálgico. En ‘Goodbye Sunshine’ y ‘Shoulders’ la batería de Josh Eppard (quien no paró de atizar de lo lindo a los parches y platos en toda la noche) se comió en exceso a sus compañeros. Por suerte no tardó demasiado en ajustarse el sonido para la llegada del primer clásico en forma de ‘Blood Red Summer’ para deleite de los congregados.
Y es que Coheed And Cambria siempre han tenido una personalidad difícil de ubicar. A ratos son capaces de armar canciones redondas donde se cruzan los guitarrazos hard rockeros y las melodías descaradamente pop. Así lo reflejaron ‘The Suffering’, ‘A Favor House Atlantic’ y ‘The Liars Club’. Pero también su faceta progresiva, unida al concepto de fantasía y ciencia ficción que rodea tanto a sus discos como a los comics de la saga The Amory Wars, es la que ha terminado de darles ese toque especial que les hace un tanto inaccesibles para la mayoría al tiempo que otros los llevan muy dentro. Llamó la atención que no fueran precisamente pocos quienes siguieran muchas de las letras ante la satisfacción de Claudio.

A medida que pasaban los temas, el concierto ganaba en complejidad técnica a través de títulos como ‘Everything Evil’, ‘Searching For Tomorrow’, ‘The Continuum II: The Flood’ y una extensa ‘In Keeping Secrets Of Silent Earth: 3’, en la que el melenudo vocalista aprovechó para ejecutar un extravagante solo hincando los dientes en el mástil de su guitarra. Una sobrada a medio camino entre Jimi Hendrix y Tom Morello con la que finiquitarían la primera hora del show.

Con unas coletas de lo más cómicas, Sanchez reapareció en escena empuñando una acústica con la que interpretaría la balada ‘Corner My Confidence’. Fue el momento más pausado y necesario para coger algo de aire, dado que la matraca prog continuaría con la intrincada ‘The Continuum III: Tethered Together’. Aparecía la Gibson de doble mástil y ya sabíamos que esto se acababa, pero aún quedaba su última y mejor bala. Una épica ‘Welcome Home’ cuyo duelo de guitarras entre Claudio y Travis Stever cerró por todo lo alto un bolo convincente que se pasó volando. Personalmente, eché en falta un par de canciones más con las que redondear el asunto (de Good Apollo, I’m Burning Star IV, Volume Two: No World For Tomorrow no sonó nada). Tratándose de un grupo que, a saber cuándo volveremos a ver por aquí, se hubiera agradecido.
GONZALO PUEBLA








