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COSMIC PUTREFACTION – ‘Crepuscular Dirge For The Blessed Ones’

Merece dedicarle varias escuchas concienzudas.

Está siendo un año de tanta saturación en cuanto a lanzamientos, y a su vez, tan insulso y olvidable, que cualquier álbum que destaque mínimamente es ya de obligada reseña. Crepuscular Dirge For The Blessed Ones, la tercera obra de Cosmic Putrefaction, no le cambiará la vida a nadie que haya crecido junto a Incantation, Morbid Angel o Immolation, pero sí aporta los suficientes elementos propios como para dedicarle varias escuchas concienzudas.

Gabriele Garmaglia, el talentoso italiano detrás de este proyecto, se hace acompañar esta vez por el batería Giulio Galati (Nero Di Marte, Hideous Divinity) para alcanzar así una nueva dimensión en cuanto a agresión. Igualmente, lo que diferencia a Cosmic Putrefaction de todas las demás bandas que emulan a los dioses del death metal es su omnipresente aura apocalíptica, todos esos arpegios y sutiles samples que nutren de melancolía estos ocho cortes.

Porque todas las canciones de Crepuscular Dirge For The Blessed Ones están brutalmente trabajadas, estudiadas hasta el último milímetro. De esta forma, hay que reconocer que un tema como ‘Amniotic Bewilderment’ no está al alcance de cualquiera, o lo intachable que resulta ‘Lysergic Sulfuric Waters’, con esa línea de bajo casi dedicada a los que de verdad son capaces de abstraerse del mundo para sólo centrarse en lo que escupen los altavoces.

Suena desolador, distante. Transpira soledad, aunque eso no les reste violencia a ‘Cradle Wrecked, Curtains Unfurled’ o ‘Crepuscular Dirge For The Blessed Ones’.

¿Unos Dead Congregation ambientales? En resumidas cuentas, un oasis de aguas envenenadas entre tanto disco simplemente aceptable. Parece mentira que Garmaglia domine con tamaña maestría tantos instrumentos, y que encima esté detrás de la grabación y mezcla para que luego Dan Lowndes elaborara el master. Portadón de Dávid Glomba, sobra decirlo.

PAU NAVARRA

Reseña
Cosmic Putrefaction
8
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