Актуальное рабочее зеркало казино 1win на сегодня! Заходите на официальный сайт и выигрывайте джекпот. Регистрация и бонусы за вход. https://cristalloarezzo.it https://antiquariatolalucerna.it https://turismochoapa.cl https://ristorantelaguardiola.it
Inicio Críticas de Discos MEDALLA – ‘Música Máquina’

MEDALLA – ‘Música Máquina’

Además de disfrutarlo en el presente, nos despierta la curiosidad por ver con qué nos sorprenden en el futuro.

Foto: Germán Blanco

Desde que Black Sabbath lo inventaran, el heavy metal ha sido para muchos adolescentes la puerta de entrada al mundo de la música. Es bastante frecuente que, en cuanto rascas un poquito, cantidad de músicos, sea del estilo que sea, reconozcan que los primeros discos que se compraron o los primeros conciertos que vieron fueron de Iron Maiden, Metallica o Barón Rojo. Unos lo dicen con la boca pequeña y otros, como Eric Sueiro de Medalla, con orgullo.

Desde que los barceloneses publicaran su primer disco, Emblema y Poder, en 2017, la influencia del heavy siempre ha estado ahí, aunque fuera de manera muy sutil. Pero llegados al quinto, todo ese magma ha salido a la superficie sin ningún tipo de filtro. La música de Medalla siempre se ha definido por no ser fácil de etiquetar, navegando por la psicodelia, el indie rock, el post punk o el pop, así que, naturalmente, Música Máquina (bien jugado el título) no es un mero ejercicio de estilo, sino que toma el heavy metal y lo lleva a su terreno con un sonido crudo y el delivery vocal de Eric, más sincopado y nada ampuloso.

Sin renunciar a utilizar muchas de las señas de identidad del género —riffs machacones, ritmos al trote, punzantes líneas de guitarra e incluso una balada instrumental al final—, Medalla también ofrecen un par de giros en las más post punk ‘Amigo Mercado’, donde colaboran Bala, y ‘Bestia del Abismo’, con unos punteos muy goth, o la psicodelia oriental de ‘Despertar Medievo’. Habiendo visto al grupo en directo varias veces, no tenía dudas de su capacidad como instrumentistas, pero es revelador ver lo bien que se desenvuelven con unas composiciones más exigentes desde un punto de vista técnico. El cuarteto suena totalmente aplastante e incisivo en las partes más cañeras, como en el inicio de ‘Sacrilegio’, el estribillo de ‘El Trabajo No Dignifica’ o el clímax final de ‘BMW 666’.

Aunque juegan también con el imaginario del metal en lo lírico (el diablo, 666, satanismo…), Medalla conservan su lado más punk en unas letras que son un ataque frontal al hábitat en el que nos obliga a vivir el turbocapitalismo, con versos como “Para sorpresa de nadie, seguimos siendo pobres”, “¿Cuánta vida pagas a cambio de un salario? Hemos normalizado estar esclavizados” o “El fascismo sale a flote cuando asoman las miserias”. Si muchas bandas heavys utilizaban metáforas para describir la realidad —cuando no para huir de ella—, el mensaje de Medalla llega de manera nítida y directa en un disco que, además de disfrutarlo en el presente, nos despierta la curiosidad por ver con qué nos sorprenden Medalla en el futuro.

JORDI MEYA