Debo empezar esta reseña reconociendo que recibí Prelude To Ecstasy, el debut de The Last Dinner Party publicado en febrero del año pasado, con más recelo que entusiasmo.
Todos sabemos que los británicos son auténticos especialistas en sacar hypes de la nada igual que un mago un conejo de su chistera. No ayudaba que de la noche a la mañana el quinteto londinense se hubiera colocado en la rampa de salida para ser the next big thingdentro del indie internacional con apenas un par de singles y una imagen tan cuidada como llamativa. Si bien su primer esfuerzo dejó algunas cosas interesantes, no pude evitar la sensación de estar ante un producto un tanto inflado por la industria.
Seguramente con la intención de dejar claro que son algo más que eso, o tal vez para aprovechar el momento de subidón que están viviendo, no han tardado demasiado en lanzar una segunda entrega que las acabe por confirmar como toda una realidad. Ese es el propósito de From The Pyre y no solo cumple su cometido sino que supone todo un paso adelante en su evolución.
Sin modificar su ADN, The Last Dinner Party han rebajado la pomposidad de su ópera prima en favor de una obra más contenida. Eso dentro de sus posibilidades, claro, ya que las piruetas vocales de Abigail Morris, así como las armonías de sus compañeras y los arreglos de piano y cuerdas continúan a la orden del día. Pero se adivina un enfoque más maduro y directo como en la aperturista ‘Agnus Dei’, que en lugar de presentarse a lo grande se toma su tiempo para ir floreciendo hasta culminar en un buen punteo por parte de Emily Roberts.
Siguiendo esa línea, en la cara A solo encontramos singles en los que la banda da lo mejor de sí. ‘Count The Ways’ acentúa con acierto su lado pop, pero ojo que en ‘Second Best’, ‘This Is The Killer Speaking’ (con un estribillo glam de lo más brillante) o ese riff que irrumpe sin avisar en ‘Rifle’, se muestran más incisivas que de costumbre. Es un primer acto que apunta muy arriba y que tras el intermedio consigue mantener el nivel.
Es verdad que la cara B baja un pelín el listón en cuanto a exuberancia, pero observamos que nuestras chicas siguen sumando recursos. ‘Woman Is A Tree’ suena seductora con un aire horror folk que les sienta de miedo, al igual que en la balada ‘Sail Away’ tiran de minimalismo únicamente a través del piano y las voces afianzando esa madurez bien entendida de la que hablábamos al principio. En ‘Hold Your Anger’ la teclista Aurora Nishevci toma el micrófono honrando a Christine McVie con un corte muy Fleetwood Mac e ‘Inferno’ clausura reafirmando que han aprendido a trasmitir mejor su propuesta con un merecida dosis de contención. Puede que se eche en falta algún que otro single arrebatador como lo era ‘Nothing Matters’, aunque en ‘The Scythe’ se guardan un as bajo la manga en forma de medio tiempo elegantemente desarrollado.
From The Pyre es por tanto un álbum mejor cohesionado que su antecesor, lo cuál dice mucho a su favor teniendo en cuenta que apenas ha pasado un año y medio desde entonces. Su ambición sigue siendo desmedida, pero han sabido gestionarla para dar con una obra más pulida. ¿Lo peor que se puede decir? Que seguramente el tercero vaya a ser todavía mejor.
GONZALO PUEBLA









