FECHA: 16 DE NOVIEMBRE DE 2025
LUGAR: UPLOAD (BARCELONA)
PROMOTOR: MAGIC MOUNTAIN
En Japón, en los últimos lustros, el kraut ha dejado de ser nostalgia para convertirse en clima. Una presión atmosférica que condiciona a cualquiera que se atreva a mezclar repetición, trance y psicodelia. Pocas bandas encarnan ese anticiclón como Minami Deutsch, devotos confesos del Neu! que han hecho de Berlín su segunda casa y de la insistencia rítmica su método. Incluso cuentan haber acompañado en directo a Damo Suzuki como credencial histórica, registrado en el correcto Live at the Roadburn de 2019.
Forman parte de esa genealogía tan japonesa de grupos que han convertido el metrónomo en estética y la expansión lisérgica en dogma. Una constelación que abarca los excesos estelares de Acid Mothers Temple, siempre al borde del colapso; la psicodelia pastoral de Kikagaku Moyo, hecha de jardines zen y líneas suspendidas; las polirritmias quirúrgicas de Goat (los japoneses, no los suecos enmascarados); o la bruma electrónica de maya ongaku, que parece grabada al borde del sueño. Frente a ellos, Minami Deutsch eligen el carril central de las carreteras alemanas: la rectitud motorik, el avance sostenido, la insistencia.

Hasta su nombre lo subraya: Minami Deutsch, “Alemania del Sur”, un chiste geográfico que señala directamente hacia su obsesión germánica. Desde su debut abrazaron el kraut más canónico: ritmos lineales, guitarras como sierras de luz, psicodelia seca y precisa. Con With Dim Light abrieron ventanas al rock espacial de Hawkwind y en Fortune Goodies expandieron el espectro con pinceladas de folk y blues rock, incluso algún pulso latino como el de ‘Pueblo’. Nada disruptivo, pero suficiente para que su universo dejara de ser una autopista de asfalto perfecto y empezara a mostrar grietas, desvíos, algún árbol en la cuneta. Su líder, Kyotaro Miula, afincado desde hace años en la capital alemana, parece haber entendido que, para que el dogma crezca, hay que contaminarlo un poco.
Su traslación al directo responde a esa lógica. Las piezas funcionan sobre un eje muy claro: bajo y batería sostienen el pulso mientras las guitarras orbitan con cierta libertad calculada. El sonido en la Upload fue digno, aunque falto de empaque —ya en el arranque Miula pidió más presencia rítmica—, y sin la nitidez quirúrgica que una música así agradece. La banda navegó con solvencia, aunque con un punto de contención que limitó el incendio final. Faltó un poco de riesgo, un punto de descontrol que les habría sentado bien: algo que rompiera la geometría y dejara entrar un soplo de aire más humano.

Los temas —apenas media docena largos, estirados, deformados, plegados sobre sí mismos— seguían un esquema que ya forma parte de su ADN: introducción brava, expansión lenta, deriva controlada, regreso tajante. Una especie de jam impostada, más cercana al jazz estructurado que a la psicodelia desbordada. Ése es su valor: parece improvisación, pero la trayectoria está escrita.
Hubo momentos muy logrados: ‘Grumpy Joa’ aportó calidez y sorpresas rítmicas; ‘I’ve Seen a U.F.O’ funcionó como un pequeño ritual sideral, con el bajo avanzando como un tráiler sin frenos y la batería marcando un pulso casi administrativo; y ‘Tunnel’, presentada como bis —un gesto incoherente en una música que pide continuidad, no protocolo— cerró con un acelerón que, esta vez sí, levantó polvo. Pero incluso ahí, uno tenía la sensación de que el vuelo podía haber ganado un par de metros adicionales si se hubieran entregado más al vértigo.

En medio de tanta arquitectura, la humanidad se coló. Kyotaro tuvo un encontronazo con su pedalera tras un solo demasiado extendido; minutos después Riki Hidaka repitió la escena. Dos pequeños momentos a lo Spinal Tap, encantadores en su torpeza. El wah-wah exagerado, los gestos hendrixianos, la ausencia de setlist visible —porque lo sabían de memoria o porque no importa— añadieron un aire de exceso rockero que alivió la rigidez kraut.
El corazón del conjunto, sin embargo, no vaciló. El bajo de Keita Ise y la batería de Kosei Terunuma mantuvieron el pulso siempre estable. Ese pulso que no golpea, sino que insiste; que no emociona a lo bruto, pero convence por repetición. Un pulso que regresa, una y otra vez, como si la banda necesitara recordarse quién es. A veces, en estas músicas, la emoción llega por acumulación, no por clímax. Y Minami Deutsch, en sus mejores momentos, pueden no tener rival.
Antes de Minami Deutsch, los franceses Brama ofrecieron una actuación que empezó discreta y terminó reclamando atención plena. Su mezcla de psicodelia, tradición occitana y rock ritual funciona especialmente bien sobre un escenario. La hurdy-gurdy electrificada —tocada por una intérprete que parecía fundirse con el instrumento— generó un drone cálido que dialogaba con la guitarra como si fuera una segunda voz eléctrica o un sintetizador medieval pasado por pedales. Ese diálogo, a ratos tierno, a ratos abrasivo, dotó al conjunto de una identidad clara.
Cerca de mí, alguien comentó que “les falta mala leche”. No estuve de acuerdo: Brama crecieron con cada tema, casi como si hubieran escuchado la crítica. La versión de ‘Agata’, con guitarras y batería intercambiando voces y la hurdy-gurdy rugiendo, despejó cualquier duda. Lo que en disco suena prometedor, en directo se vuelve casi rocoso. ‘S’enraija’ abrió con un sueño y acabó en un clímax cíngaro que encendió al público, pasajes a lo Rush mediante; ‘Onte Anar’ y ‘Ma Joia’ confirmaron que la banda tiene presente, y lo empuja sin miedo.
La noche, en conjunto, no dejó grandes revelaciones, pero sí certezas. Minami Deutsch firmaron un ejercicio de estilo preciso y honesto, más mental que emocional, más insistencia que desgarro, aunque por momentos asomó un brillo espectral. Y Brama añadieron la sorpresa y trazaron un camino prometedor. Hubo instantes pequeños pero luminosos que nos permitieron salir de allí quizá no transformados, pero sí afinados: con el pulso más regular, la cabeza algo más ligera y serena. Y es que, cuando el kraut se alinea, basta con eso para sentirse un poco más en sintonía con el mundo.
JON AGUIRRE SUCH










