De la excentricidad del rosa a la sobriedad del negro. En tan sólo dos años de existencia a Swampig les han ocurrido más cosas que a la mayoría de grupos. Tras debutar el año pasado con Road To Swampland y reagrupar filas con una nueva alineación, los madrileños tienen muy claro a donde se quieren dirigir en el futuro.

Cuando entrevisté a Swampig hace cosa de un año, el futuro brillaba resplandeciente en el horizonte. Tras foguearse sobre los escenarios de la capital, tenían en la lanzadera un discazo como Road To Swampland y una extensa gira con más de una treintena de fechas por todo el Estado hasta bien entrado 2019. Todo parecía ir sobre ruedas para un grupo debutante cuyos miembros ya contaban con la experiencia de haber militado en formaciones como Odeón, The Boo Devils, Lizzies, Les Panches Surfers o Los Lost Bandits.

Pero en enero de este mismo año se produjo un inesperado giro de guión. Tan sólo 3 días después de haber presentado el álbum en la sala El Sol de Madrid, la cantante Moira Fee y el guitarrista Paco Ortiz decidían abandonar la nave ante la sorpresa de todos. Lejos de hundirse en la desesperación, Álvaro Escribano (guitarra y voz), Diego Serrano (guitarra), Payom Hafezieh (bajo y voz) y Saray Saéz (batería), optaron por apechugar y seguir adelante como cuarteto mientras buscaban una nueva vocalista.

A partir de ahí y en un tiempo récord de apenas dos semanas consiguieron darle la vuelta a la tortilla. Grabaron un nuevo EP titulado 4×4 en el que le daban un giro a varias canciones de su debut con Escri y Payom a las voces, al mismo tiempo que encontraron en Afri DeLarge de Appocaloosers a su nueva frontwoman. Toda esta transformación se ha visto traducida en ‘Malenco’, el primer single en castellano de unos renovados Swampig que continúan su camino con más convicción que nunca.

Justo como hice un año atrás, decidí volver a reunirme con ellos cerca de su local de ensayo y estudio de grabación, La Chulona, para hacer balance con una buena dosis de autocrítica de todo lo vivido hasta ahora y lo que está por llegar.

En los últimos meses han pasado muchas cosas en el grupo, así que volvamos al punto donde lo dejamos la última vez que hablamos. En septiembre del año pasado publicasteis Road To Swampland y os embarcasteis en una gira por toda la península. ¿Cómo vivisteis la recepción del público durante ese primer tramo del tour?
ÁLVARO ESCRIBANO “Por mi parte, lo vi como una extensión de lo que pasó hasta mayo de 2018, cuando paramos de tocar para centrarnos en terminar el disco. No pasó nada súper novedoso como que de repente la peña empezase a flipar con nosotros. Pero moló constatar que en sitios en los que, evidentemente, no habíamos tocado nunca, pues había veces en que la gente viajaba para vernos. Que les gustaba en definitiva. Básicamente fue una continuación positiva de lo que ya habíamos hecho tocando en Madrid, pero sin nada exagerado. No fue en plan: ‘hoy en La Faena, mañana en Wembley’ (risas)”.

Todo parecía ir bien, hasta que por sorpresa el pasado enero, Moira y Paco anunciaron que dejaban la banda tras la presentación en Madrid. No sé hasta dónde podéis explicar lo que ocurrió…
SARAY SAÉZ “Estábamos en puntos, tantos musicales como de la vida, totalmente diferentes el resto respecto a ellos. Tomaron su decisión, es totalmente respetable, y nosotros seguimos adelante. Fue un momento de inflexión en el que aprovechamos para evolucionar más, sacar un sonido más compacto y yo creo que en ese sentido hemos ido a mejor”.
PAYOM HAFEZIEH “El tema es que ellos dos tienen un enfoque de lo que es tocar, salir de gira y a donde quieren llegar, y nuestra percepción era totalmente opuesta. Sin ánimo de ofender a nadie, pero nosotros sabemos que vamos a tener buenos momentos y también malos, pero a la larga se trata de ir tirando y continuar. La carretera no es el enemigo, sino el amigo”.
SARAY “Es lo que decía Escri anteriormente; no puedes empezar y esperar tocar en Wembley. Antes de nada hay que comerse mucha carretera, mucho hotel, estar enfermo y salir a tocar cuando estás malo…”
ESCRI “Al final lo que tiene salir de gira no es que saque ni lo mejor ni lo peor de cada uno, pero ahí sí que se ve la verdadera personalidad de la gente. Hay momentos para reírte, hay momentos para llorar, para discutir… Es un poco el camino que eliges”.

¿Pero cuál fue vuestra primera reacción? Porque desde luego tener cambios en la formación justo en mitad de una gira no era el mejor de los escenarios.
DIEGO SERRANO “Lo primero en lo que pensamos fue en no parar la maquinaria y esperar a que apareciese alguien. Y resultó que ese alguien apareció a los 15 días”.
ESCRI “Lo que más nos preocupaba, más allá de terminar bien con Moira y con Paco porque todo tiene un principio y un final y no queríamos quedar mal con nadie, fue que teníamos una serie de fechas ya cerradas y no queríamos dejarlas tiradas. Hicimos una como cuarteto porque nos encontrábamos cómodos con esa alineación. Por eso decidimos dejarlo registrado en 4×4. Nuestra intención era intentar no cancelar ni un solo concierto, y lo conseguimos porque, por suerte, Afri apareció incluso antes de esa actuación. Nos pareció un poco precipitado hacerla con ella, pero al mismo tiempo creíamos que nosotros cuatro no solo podíamos salvar esa fecha, sino además hacerlo bien. Fue una cuestión de reconfigurarnos y adaptarnos a la situación. Al mismo tiempo hemos seguido con la misma dinámica de ir cerrando más bolos hasta final de año que será cuando acabará la gira”.
SARAY “Cuando pasó aquello, fue como que tuvimos más ganas. Es cierto que estábamos pasando una mala época como grupo, pero a partir de ahí empezamos a ser más como una piña”.
PAYOM “Era como una presión añadida de la que no te das cuenta hasta que la maquina echa a andar. Lejos de desanimarnos, tuvimos más expectativas de continuar y seguir peleando por este grupo”.
SARAY “Sobre todo porque los cinco apuntábamos en la misma dirección. Es muy complicado cuando hay tantas diferencias en una banda, pero si tienes cinco personas que van con el mismo enfoque, todo fluye”.

Foto: Rubén Fivvecore

Sorprendentemente os recuperasteis muy pronto. Como habéis dicho, un par de semanas después lanzasteis el EP 4×4 donde revisionábais algunas canciones propias como cuarteto y anunciabais la incorporación de Afri como nueva cantante. ¿Pensasteis que os costaría más trabajo volver a una situación de estabilidad?
SARAY “En ese momento tuvimos las cosas más claras. Sabíamos lo que queríamos y lo que no. En realidad no buscábamos nada en concreto. No teníamos ningún prototipo de cantante en mente. Pero llegó Afri, encajó y dijimos: ‘Joder, que fácil’”.
ESCRI “No es que me pareciera que fuera a ser difícil encontrar a alguien, pero la verdad es que ocurrió todo muy rápido. El concierto de El Sol fue el viernes 18 de enero, el lunes ya nos la propusieron y nos pusimos en contacto con ella y la semana siguiente hicimos la prueba. El concierto que dimos como cuarteto en Murcia fue el 8 de Febrero y a primeros de marzo estábamos en Portugal ya con Afri. En cuestión de poco más de un mes había pasado todo. También fue una cuestión de interés por las dos partes. En cuanto entró, lo primero que nos dijo fue: ‘pasadme todas las letras, decidme si esto va bien así, dónde puedo aportar…’. Ves que instantáneamente la relación es de lo que decía Saray, de ir todos en la misma dirección”.

Precisamente, ¿qué es lo que más os gustó de Afri para elegirla como nueva cantante de Swampig?
PAYOM “Con Afri ha habido mucha pro actividad desde el principio. Estaba muy dispuesta. Le mete todas las ganas y es una persona con la que se puede trabajar. Es verdad que tendrá su carácter (risas), pero se aguanta muy bien. No va con aires de nada. Es una chica humilde, con experiencia, y de vez en cuando, aunque diga que no, también compone. Por otro lado, las críticas eran unánimes. Según íbamos dando más conciertos con ella, la gente respondía de una manera más entusiasta”.
ESCRI “A mí lo que me gustó mucho de ella es que, siendo contralto al igual que Moira, Afri tiene un registro más grave todavía. Cuando hicimos la prueba, una cosa que me moló fue comprobar que tiene un paso muy natural del pecho a la garganta a la hora de cantar. Tuvimos el típico momento de duda de si debíamos probar a más gente, pero al final dijimos: ‘a la mierda’. Si funciona, funciona. Y siete meses después aquí estamos”.

Afrí, tu ya venías de otras bandas como Appocaloosers y Fizzy State, pero nunca antes habías estado en un grupo con tanta actividad como éste. ¿No te dio un poco de vértigo encontrarte con semejante responsabilidad?
AFRI DELARGE “Sí es verdad que me dio un poco de vértigo, pero cuando algo te da miedo es porque muchas veces también hay algo guay detrás. Y esto me parecía un reto que me apetecía probar. No perdía nada por hacer la prueba. El no ya lo tenía (risas). Pero el pasar de tocar en un grupo local que apenas dábamos 4 conciertos al año en nuestra ciudad, que con eso ya nos valía y nos lo pasábamos genial… a hacer la comparativa con una banda que, además de haberles visto 3 días antes de que me llamasen, tenía ya todas las referencias de que habían sacado un disco, que se movían mucho… pues impresiona. Sobre todo cuando eres la cantante. La voz es lo más característico en un grupo, salvando el tema del sonido. Lo que más me preocupaba era el que le iba a parecer al público que ya era fan de Swampig, si se iban a bajar del carro o no por mi culpa. Por suerte hasta ahora todo ha ido bien”.

Hace nada habéis publicado vuestro nuevo single, ‘Malenco’, que no sólo es la primera canción en la que participa Afri, sino el estreno de Swampig en castellano. ¿Es una idea que tenéis en mente de cara al futuro?
DIEGO “En realidad desde que Escri y yo empezamos a hablar de montar un grupo juntos la idea era que fuera en castellano. Lo que pasa es que Moira no se sentía cómoda y acabamos optando por el inglés. Pero la idea de cantar en castellano estaba desde el minuto cero”.
PAYOM “También hay que decir que, a raíz de eso, se aprobó que yo también pudiese cantar, porque mi idioma natural es el inglés”.
ESCRI “Eso sí que fue un feliz accidente, porque durante el proceso de composición de Road To Swampland hubo una canción donde vimos que molaría que Payom cantase. Eso abrió un camino que luego decidimos explorar, que no solo tenía porque haber una cantante. En directo ahora mismo Payom, igual que en 4×4, está cantando ‘One Way Street’, que es una canción suya, y yo hago lo mismo con ‘Faith’, a la que le dimos una vuelta de tuerca. Ahora mismo nuestra idea es escribir tanto temas en castellano como en inglés. El planteamiento es tener cada vez menos ataduras. Antes el asunto era más en plan que cualquiera traía una canción y la arreglábamos entre todos. Ahora es más como: ‘Tengo un riff. Vamos a ver por dónde lo llevamos’. El proceso es más orgánico, más de local”.
AFRI “De hecho, Payom y yo estábamos hablando antes de esto. Teniendo en cuenta que a estas alturas está ya todo inventando, ¿qué haces? ¿Metes electrónica en una canción de rock? Pues una manera de renovar un poquito lo que hacemos es metiendo más voces. ¿Por qué tiene que haber solo un cantante? Al final esto es un grupo y también mola que los demás tengan más participación en ese sentido. A mí me gusta ser la cantante, pero también me encanta oírles a ellos porque cada uno tiene un matiz especial y acaba siendo algo muy representativo de lo que viene siendo Swampig”.
DIEGO “El tener más de un vocalista es algo que veo que muchos grupos, sobre todo cuando hay un cantante que no toca ningún instrumento, es como si todo lo tuviese que cantar él o ella. Yo eso lo asemejo al por qué en todos los temas tienen que estar sonando todos los miembros. ¿Por qué no hay una canción que sólo pueda ser guitarra y voz? Yo creo que al final eso te hace más banda”.

La letra de ‘Malenco’ habla sobre la deshumanización que estamos sufriendo a través de las redes sociales. Contrasta un poco con la temática que tenían muchas letras de Road To Swampland, que aunque también tocaban temas como el feminismo, solían tirar hacía un lado más fiestero y desenfadado. ¿Os vais a poner más serios a partir de ahora en cuanto a lo que queréis contar?
ESCRI “Te digo exactamente lo mismo que con la música; lo que salga. La letra de ‘Malenco’ surgió de una situación muy concreta. Saray fue quien trajo el riff y, a raíz de eso, ella quería hablar sobre una cosa muy específica. Un día en la calle vio a un señor que se había caído. La gente debió de pensar que era un yonki o un borracho y nadie le ayudaba a levantarse…”.
DIEGO “Entonces ella quería reflejar lo que le pasa a mucha gente que está todo el día en Facebook pidiendo cosas a través de change.org, quejándose de lo mal que está el mundo, nadie ayuda a nadie… pero ven a un señor tirado en la calle y son incapaces de echarle una mano por si resulta que es un drogadicto o lo que sea”.
ESCRI “Yo me encargué de escribir la letra, pero salió de ahí. Pero te quiero decir que puede ser algo así como cualquier otro tema. Es cierto que hablar de cosas banales en castellano y que la letra no sea una mierda, es muy jodido”.
AFRI “Personalmente, yo me siento mil veces más expuesta cantando en español que inglés. Cuando cantas en tu idioma y sabes que todo el mundo va a entender lo que dices, parece que hay que ser más serio”.

Siguiendo por ahí, la estética también ha cambiado. De los chalecos rosas habéis pasado a una vestimenta más sobria pero informal con el negro como protagonista. ¿Queríais quitaros de encima la imagen que tenías al principio, que tal vez alguna gente os veía más como un grupo de broma?
DIEGO “Es verdad que lo de los chalecos rosas en su momento nos pareció una buena idea. Igual que tienes referentes musicales, también coges referentes estéticos. Nosotros teníamos la idea de hacer algo parecido a The Hives. Lo que pasa es que la jugada nos salió mal, no vamos a negarlo (risas)”.
ESCRI “Pero una cosa buena que tenía es que cuando íbamos a tocar a cualquier lado, la gente debía de pensar: ‘Estos tipos parecen la Orquesta Fantasía’ (risas). Pero de repente empezábamos a rockear, a la peña le flipaba y eso creaba un impacto positivo. Aún así, es verdad que había muchos otros que no se interesaban precisamente por eso mismo, porque parecíamos una orquesta de pueblo. Un error que en su momento a todos en el grupo nos pareció la hostia”.
DIEGO “Ciertamente, la parte estética no la supimos tratar bien. Cuando veíais los carteles, parecía que venían a tocar a tu ciudad Los Cantajuegos (risas)”.
ESCRI “Si ves a un grupo como Social Distortion o Backyard Babies en ese plan, piensas que han tenido un momento de cachondeo. Pero siendo unos tíos que no conoces de nada haciendo el mongolo, el público piensa: ‘¿De qué cojones me va hablar esta gente?’. Para mí era como una bomba de fragmentación, iba para todos lados. Traía cosas buenas y también malas”.
DIEGO “Así que decidimos apostar por una uniformidad pero de otro tipo. Un color, el negro, pero cada uno a su rollo. ¿Qué si a lo mejor más adelante nos volvemos a plantear otro cambio de imagen? Pues ya lo veremos”.
ESCRI “Lo bueno que tenemos ahora yendo los cinco de negro, que es la cosa más típica del mundo, es que cada uno podemos hacerlo a nuestra manera. Hay días en los que nos apetece ir de camisa, otro de tirantes, mañana me pongo un traje o una camiseta del H&M. Es una estupidez, pero como estamos vistiendo ahora mismo en el escenario dice mucho de cómo está el grupo actualmente. Vamos en una dirección, pero cada uno tenemos nuestra personalidad propia”.

Foto: Rubén Fivvecore

La segunda mitad de 2019 se presenta con muchas fechas por delante e imagino que se acabarán añadiendo otras tantas más. Pero poniendo la vista en un futuro más o menos próximo, ¿hacía donde se dirige Swampig? ¿Tenéis ya en mente empezar a trabajar de cara al segundo álbum?
ESCRI “En principio acabaremos oficialmente la gira en Madrid en diciembre en una fecha que aún no podemos desvelar. Han sido dos años de tocar muchísimo. Ha habido conciertos muy guapos y otros que han sido una mierda, pero esa es la realidad de un grupo. Ha habido veces que hemos tocado para 4 y el técnico en una sala de 500 personas. Y lo hemos hecho con las mismas ganas. Lo mejor de todo esto es que nuestra actitud en directo siempre ha sido la misma”.
DIEGO “En cuanto al año que viene, no tenemos nada definido. Van saliendo cosas en el local, hay algún tema en proceso… Pero como también ha coincidido con la salida de ‘Malenco’, todo lo que conllevó prepararlo, grabar un videoclip, las vacaciones de verano… al final la actividad se acaba parando un poco”.
ESCRI “Mi perspectiva para 2020 es tomárnoslo con mucha calma. Si sale hacer algún concierto bueno o un festival, lo haremos. Pero a mí me gustaría aprovechar la dinámica de componer entre todos. Sinceramente, creo que lo que tenemos que hacer ahora es no pensar: ‘Se ha acabado el ciclo del álbum, tenemos que grabar el siguiente para mayo’”.
DIEGO “Si nadie te pone una pistola en la cabeza, fijar fechas es agobiarse uno mismo innecesariamente, y es ahí cuando vienen las dudas, los problemas, las tensiones… Lo mismo en 2020 no sacamos nada o acabamos con un disco doble”.
ESCRI “Yo creo que el principal punto de inflexión de esta movida es que tiene que ser algo que muestre una evolución como grupo en el sentido de ver que es lo que ha pasado en estos dos años. Que es lo que hemos hecho mal, que podríamos haber hecho mejor, que es lo que ha salido de puta madre… Y sobre todo, con calma. Un poco de lo que también habla ‘Malenco’ es de lo inmediato. Todo tiene que ser para ya y si no, desapareces. Pues si desaparecemos un año, a nadie le va a importar. Tampoco somos aquí los Foo Fighters que tienen al directivo de la compañía en plan: ‘chavales, hay que publicar lo que sea’. Prefiero sacar algo bueno en el tiempo que necesitemos, que no juntar 10 canciones y  empezar de nuevo. Porque no tiene sentido. No tienes las mismas ganas que cuando empiezas que tiene que ser todo para ya. Pero cuando la gente ya conoce el proyecto y sabe lo que hay, entonces te tienes que plantear realmente que es lo que les puedes ofrecer ahora. No solo a los demás, sino también que nos contente a nosotros mismos como grupo”.
DIEGO “Es eso. Podríamos grabar mañana mismo 10 canciones y sacarlas en octubre. Pero queremos echarle algo más de coco y sobre todo corazón. Aprender de los errores que hemos cometido y hacer las cosas tranquilamente. La presión que nos hemos metido a nosotros mismos en estos dos años nos ha dado cosas buenas y también malas. Pero en muchas ocasiones ha sido innecesaria y nos ha generado los malos momentos que hemos tenido. Y de eso tenemos que aprender. Ya no somos unos quinceañeros que tienen su primera banda. Si queremos que Swampig siga adelante nos lo tenemos que tomar sin planes de dominación mundial, sin prisas… Aunque bueno, en los planes de dominación mundial ya teníamos repartidos los continentes (risas).
ESCRI “Yo siendo completamente sincero, lo que vi con Swampig es que cuando sacamos ‘Vice City’ al principio del todo, creo que hicimos bastante ruido para tratarse de un grupo nobel. Ahí pensé: ‘ahora sí, ésta es la buena’. Y luego en realidad a partir de ahí, a nivel de repercusión de medios, en internet… creo que fue para abajo o al menos se mantuvo. Es mi impresión. Hubo un tiempo que sí me rayó un poco eso, pero bueno… De todas maneras, digo lo mismo que hace un año; mi objetivo es ser como Los Deltonos. El poder ir a cualquier sitio y que haya al menos 100 personas cantando tus canciones. Y eso es muy difícil de conseguir. Nosotros nos hemos encontrado desde salas llenas que se conocían nuestro repertorio, de gente que andaba de paso u otras vacías con uno que le flipaba nuestro rollo. Al final esto es una carrera a tan larguísimo plazo que no puedes intentar negociar lo que está pasando en cada momento”.
DIEGO “También el hecho de haber ido tan rápido hace que estés pensando en el siguiente paso en lugar de disfrutar del que estás dando”.
AFRI “Por ejemplo, ‘Malenco’ se iba a enfocar como un single con una versión aparte. Y al final ha salido tal cual, sin más añadidos. Yo por mi parte tengo que decir que me gustaría también estar ahora componiendo con calma, para ver el proceso. Porque en realidad yo no conozco como trabajan ellos”.

Quizás yo lo que he visto desde fuera y que a mí me pareció muy bueno desde el principio, es que siempre habéis trabajado muy rápido. En un año sacasteis un disco y tres videoclips. Pillasteis una velocidad de crucero increíble.
DIEGO “Es verdad que iba todo muy rápido, también por el subidón que teníamos. Pasa lo mismo cuando empiezas con una chica, al principio todo es maravilloso y tal. Pero ahora visto con perspectiva, vemos esos videos y tampoco nos vemos representados”.
ESCRI “A mí me gustan mucho como videos ‘Vice City’ y ‘Malenco’. Y en realidad son lo mismo: un grupo tocando sin más. Creo que son los que más verdad demuestran, porque enseñan realmente lo que somos, tanto en la primera época del grupo como esta nueva. Yo diría que todo lo que hemos aprendido de esto es que tiene que haber verdad en lo que hagamos. Cuando algo es de cartón piedra, por mucho que esté bañado en oro, al final se nota. Y el resumen de estos dos años es que lo siguiente que hagamos tardará lo que tardemos en encontrar nuestra verdad. Si tú crees en lo que dices y lo haces por el placer de hacerlo, con corazón, da igual que tipo de mensaje tengas porque al menos tienes uno. Si no lo tienes, ahí es cuando estás jodido”.

GONZALO PUEBLA

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