FECHAS: 19, 20 Y 21DE JUNIO DE 2025
LUGAR: RECINTO DE MENDIZABALA (VITORIA-GASTEIZ)
PROMOTOR: LAST TOUR

Veintitrés ediciones del Azkena Rock Festival! A priori no presentaba un cartel memorable, con las enésimas visitas de The Hellacopters y Turbonegro, pero no seré yo quien le ponga pegas a una visita anual de John Fogerty y Lucinda Williams. Las nuevas visitas, y sobre todo los artistas que rara vez pisan este país, son lo importante. No se reseña todo lo que hubo, porque es imposible llegar a cada concierto. Por ejemplo, en Trashville pasaron grandes bandas como Wau y los Arrrghs!!!, Straightjackets o The Devils. Pero vayamos por partes.

Jueves 19
Vitoria-Gasteiz. 37 grados (como cantaban Radio Futura) y el cielo amenazando tormenta, de la que nos libramos. Libe inaugura el escenario Respect. La que fuera corista de Ekon demuestra una gran capacidad vocal. Sin respiro, pasamos a las primeras leyendas: Buzzcocks. Se echa de menos a Pete Shelley. Eso sí, ¿quién hace ascos a esa cantidad de pildorazos punk 77? Steve Diggle ha pasado a ser el cantante y, a pesar de la guitarra colgando, demuestra ser un buen frontman. ‘Who Do I Get?’ arranca el concierto, seguido de ‘I Don’t Mind’ y un puñado de clásicos hasta llegar a las esperadas ‘Orgasm Addict’ y ‘Ever Fallen in Love’. Acaban con una rotunda ‘Harmony in My Head’.

Foto Buzzcocks: Eric Altimis

Mi siguiente objetivo era Melissa Etheridge, así que pasé de puntillas por Quique González. La última vez que nos visitó Melissa fue hace casi treinta años, en la gira de Your Little Secret. La visita que nos ocupa fue la única fecha en el Estado en su actual tour. Treinta años de lucha por los derechos del colectivo homosexual, disputas familiares y un cáncer de pecho han hecho de ella una artista con un buqué intenso, que se disfruta en conciertos con grandes músicos y temas de su ya larga carrera. ‘Bring Me Some Water’, ‘I’m the Only One’ y ‘I Want to Come Over’ fueron algunos de los clásicos con los que nos deleitó, enseñando además sus espectaculares guitarras. Todo para, al final, acabar tocando los tambores en una magnífica jam. Impresionante la fuerza que tiene esta mujer.

Foto The Damned: Eric Altimis

Se notaba que mucha gente estaba esa tarde presente para rendir pleitesía a los reyes del goth punk: The Damned. Un show que empieza con ‘Love Song’ y acaba con ‘Smash It Up’, incluyendo entre medias ‘Eloise’ y ‘New Rose’, no puede fallar. Vanian, Sensible, Gray, Oxymoron y Scabies así nos lo hicieron saber. Además, tocaron temas de su último álbum Darkadelic, como ‘The Invisible Man’ y ‘Beware of the Clown’. Dave Vanian continúa tan elegante como siempre —lo pudimos constatar cuando lo vimos en las calles de Vitoria mirando escaparates—. Captain Sensible es arrollador. Antes de los bises nos noquean con ‘Neat Neat Neat’ y ‘New Rose’, y luego se atreven con una versión de ‘White Rabbit’ de Jefferson Airplane. ¡Viva Los Malditos!

Foto Dinosaur Jr.: Eric Altimis

Unos estáticos Dinosaur Jr. nos vaciaron su ya clásico Without a Sound y alguna perlita más de su discografía. Empezaron con ‘Feel the Pain’ y, uno a uno, en orden, fueron desgranando los temas del disco. Sonido muy potente, la guitarra de J Mascis echando chispas y una batería muy contundente. Saben que tienen las de ganar porque gustan a todo el mundo: desde indies a punks y heavies. Acaban con ‘Just Like Heaven’ de The Cure. Mascis, todo un guitar hero.

Y llegamos al final de la primera jornada con un Lee Rocker excelente, como es habitual en él. Nada mejor que acabar bailando con clasicazos gatunos como ‘Runaway Boys’ o ‘Stray Cat Strut’. Maravilloso el medley dedicado a Elvis con ‘That’s All Right/Blue Moon’. Sus versiones de ‘Night, Honey Don’t’ de Carl Perkins y ‘Ophelia’ de The Band merecen mención. En algunos temas se hizo cargo de la guitarra, pero la verdad es que todos estábamos deseando que volviera a agarrar el contrabajo para tocarlo como solo él sabe hacerlo. El final fue con ‘Rockabilly Boogie’. ¡Rockabilly rules!

Viernes 20
No hay Azkena sin Virgen Blanca, y allí nos presentamos al mediodía para saludar amistades, reponer fuerzas y ver el concierto de Laurie Wright.

Ya en el festival, empezamos con La Estrella Azul, emotivo recuerdo a Mauricio Aznar, tan emocionante como la gran película dedicada al artista zaragozano. Qué gran grupo fueron Más Birras. Hay gente que solo los conoce por la sobresaliente ‘Apuesta Por El Rock And Roll’ (compuesta a medias por Aznar y Gabriel Sopeña), que versionaron Héroes del Silencio. Todo lo que publicó Mauricio Aznar merece la pena ser rescatado.

Foto Bobbie Dazzle: Eric Altimis

Teníamos muchas ganas de ver a Bobbie Dazzle y no decepcionó. La que fuera cantante de Alunah presenta ahora este proyecto en el que es la líder absoluta, derrochando carisma y sensualidad, bien flanqueada por una banda en la que destaca el bajista. Tocó varios temas de su único disco, lleno de glam setentero, en la tradición de Sweet/Slade, como ‘Merry Go Round’, ‘Revolution’ o ‘It’s Electric’. De propina: ‘Watch Out’ de ABBA.

Foto PIL: Eric Altimis

Salimos disparados para ver a P.I.L. Lydon y compañía nos sorprendieron con un show fresco, en el que los temas clásicos y los nuevos no desentonan. Lydon dijo que él no era un karaoke de los Sex Pistols, como lo que están haciendo sus excompañeros. Acabó gritando —y haciéndonos gritar— “fuck off!”. Genio y figura hasta la sepultura. ‘This Is Not a Love Song’, ‘Warrior’, ‘Public Image’, ‘Rise’… Grandísima banda la que respalda al creador y destructor del punk, que no quiere dormirse en los laureles y todavía es capaz de facturar grandes discos. Ejemplo de ello es el último que publicaron hace dos años: End Of The World.

Foto Turbonegro: Eric Altimis

Lamentablemente no pudimos llegar a C.O.F.F.I.N. a tiempo porque se solapaban con P.I.L., pero al menos disfrutamos del último tema. Aquello era una fiesta de metal punk, con el batería cantando, y por lo que pudimos oír, fueron la revelación del festival. El grupo que había que ver. En septiembre vuelven de gira, así que ahí les pillaremos.

Foto Lucinda Williams: Eric Altimis

Llegó el momento de Lucinda Williams. Tenemos suerte de poder ver y escuchar a una artista que podría estar en su casa debido a su frágil estado de salud. En cambio, aquí la tenemos: con su voz —que ha ganado en profundidad— y una banda con Marc Ford a la guitarra. Lucinda, agarrada con las dos manos al pie de micro, solo tenía que transmitirnos la alegría, la desesperación, la pena… en definitiva, emociones. Y vaya si lo consiguió. Más de una lágrima se derramó aquella tarde a ritmo de ‘Car Wheels’, ‘Drunken Angel’, ‘Out of Touch’, ‘Essence’, ‘Joy’, una impresionante versión de ‘While My Guitar Gently Weeps’ de The Beatles, y la despedida con ‘Keep on Rockin’ In A Free World’ de Neil Young. Hasta el siguiente, Lu.

Tomamos la elección de ver a Robert Jon & The Wreck, que no quisieron hacer prisioneros con quienes nos acercamos allí. Southern rock con esteroides. A punto de publicar su décimo álbum de estudio este agosto, lo suyo es un ‘Free Bird’ continuo. Te atrapan desde la primera nota y ya no te sueltan. Te dejan con la boca abierta hasta que acaba el recital. Una maravilla que nos preparó para uno de los platos fuertes del festival.

Foto John Fogerty: Eric Altimis

Un vídeo introductorio y una maravillosa luna llena de fondo nos metieron de lleno en ‘Bad Moon Rising’ y, de ahí en adelante, no dejamos de cantar y disfrutar hasta ‘Proud Mary’. Es curioso que coincidieran ese fin de semana en Euskadi dos de los grandes tótems de la música norteamericana. Al día siguiente, el Boss daría uno de sus maratonianos conciertos en Donostia. Ese viernes por la noche sería John Fogerty el encargado de recordarnos el legado de una de las grandes bandas de la historia. Un legado musical que va más allá de un hit esporádico. Hablamos de canciones que son himnos, pura cultura popular: ‘Up Around the Bend’, ‘Green River’, ‘Born on the Bayou’, ‘Who’ll Stop the Rain’, ‘Looking Out My Back Door’, ‘Have You Ever Seen the Rain?’, ‘Fortunate Son’, ‘Rockin’ All Over the World’… Un no parar de himnos.

La banda es muy buena. Sus dos hijos, Shane y Tyler, le acompañan y crean uno de los momentos más emotivos del concierto cuando hacen una versión de ‘Fight Fire’ de The Golliwogs —es decir, Creedence Clearwater Revival antes de llamarse así—. Previamente, en ‘Joy of My Life’, el saxofonista nos brindó un espectacular solo. En definitiva, el recital fue vibrante y en ningún momento decayó. El punto negativo: lo mal que ha envejecido la voz de John. Así como mantiene la garra escénica y guitarrera, su voz ha perdido la fuerza y potencia que lo caracterizaba. Contra eso, nada se puede hacer: la naturaleza manda. Escrito esto… por muchos años, señor Fogerty.

Foto Diamond Dogs y Chris Spedding: Eric Altimis

Y después de John Fogerty había que darle un buen carpetazo a la noche. Esa fue la tarea de Diamond Dogs y Chris Spedding, con un emotivo homenaje a Little Richard en el que Sulo y todos los involucrados estuvieron increíbles. Yo pensaba que le iban a dar más protagonismo a Chris Spedding —y lo tuvo—, pero en general fue uno más de la banda. Repasaron el cancionero de Little Richard como en el disco que publicaron este año junto a Spedding, Macon Georgia Giant. Los temas, a pesar de no ser los más obvios, hacen bailar hasta al más parado: ‘True Fine Mama’, ‘Send Me Some Lovin’’… ¿Qué mejor que buen rock and roll para acabar la jornada?

Sábado 21
Volvemos a la Virgen Blanca para ver a Kitty, Daisy & Lewis y comprobamos que ya no son unos niños. Siguen haciendo una música maravillosa. ‘Going Up the Country’ siempre suena bien, y mejor aún en un mediodía resacoso mientras cargamos pilas para la última jornada.

Empezamos el sábado con los vascos EzEzEz y comprobamos que el futuro del rock está asegurado sin necesidad de recurrir a revivals, creando algo nuevo. Su último álbum, Kabakriba, así lo demuestra y en directo no defraudan. Banda muy sólida y un frontman que se atreve con todo. Salió con la cara pintada y se subió por uno de los laterales del escenario al puro estilo Michael Monroe. Les seguiremos la pista a los bilbaínos.

Foto EzEzEz: Eric Altimis

Seguidamente, disfrutamos del que quizá fue el mejor concierto del festival: un Richard Hawley soberbio, que pasa de la intimidad a la furia rockera. Su voz… ¡qué voz! El cruce perfecto entre Eddie Cochran y Mark Lanegan. Doce maravillas de su ya extensa discografía: ‘She Brings the Sunlight’, su clásico ‘Coles Corner, Is There a Pill?’ y un espectacular final con una banda muy cohesionada en ‘Heart of Oak’. Lo mejor de los tres días.

Foto The Lemon Twigs: Eric Altimis

The Lemon Twigs nos volvieron a noquear con su habilidad para tocar y crear melodías vocales de otro planeta… y hacerlo bien. Los hermanos D’Addario son un par de freak brothers que viven en un mundo que no ha pasado de 1975, y eso está muy bien. Empezaron con su mayor éxito, ‘My Golden Years’, y a partir de ahí fue un no parar de melodías golosas e intercambios de instrumentos. Brian tocó un par de temas de su primer disco en solitario, salido este año. Incluso se atrevieron con una versión de una olvidada banda holandesa, The Toreros. ‘Come’, de los tulipanes, fue una perla perdida en el tiempo, junto a ‘Have You Seen Her Face’ de The Byrds.

Foto Dead Kennedys: Eric Altimis

De ahí pasamos a Dead Kennedys, que —sorprendentemente— están en muy buena forma. Otra tanda de himnos para corear a grito pelado: ‘Kill the Poor’, ‘Too Drunk to Fuck’, ‘Nazi Punks Fuck Off’, ‘California Über Alles’, y un endiablado final con ‘Viva Las Vegas’, ‘Holiday in Cambodia’ y ‘Chemical Warfare’. Ron “Skip” Greer habla tanto como lo hacía Biafra, y ahí siguen los veteranos: East Bay Ray (haciendo maravillas con la guitarra) y Klaus Flouride (a golpe de bajo), manejando el cotarro.

Foto The Flaming Lips: Eric Altimis

Y llegó el gran bluf del festival. Ni creo que el disco que tocaban sea para tanto, ni la banda tan enorme como para ponerla como cabeza de cartel a esa hora. Entiendo que con una mega pantalla muy visual, las letras en modo karaoke y muñecos hinchables es más fácil, pero no son plato de nuestro gusto. The Flaming Lips no defraudaron a sus fans y seguramente ganaron nuevos seguidores, porque su propuesta es tan arty que roza lo hortera. Wayne Coyne no paró entre tema y tema de pedir a la gente que no dejara de gritar. Todo muy forzado. Después de desgranar Yoshimi Battles the Pink Robots, tocaron tres temas más: ‘Pompeii Am Götterdämmerung’, ‘The Yeah Yeah Yeah Song’ y ‘Race for the Prize’.

Foto Margo Price: Eric Altimis

Había mucha expectación por ver a Margo Price y no decepcionó, ofreciendo un recital como los que ya no se ven. Nos adelantó seis temas de su próximo álbum, como el inicial ‘I Just Don’t Give a Damn’ y la versión de Kris Kristofferson que ha grabado: ‘Don’t Let the Bastards Get You Down’. ‘Too Stoned to Cry’, que grabó junto a Billy Strings, sonó de maravilla. También interpretó una versión de Waylon Jennings, ‘Kissing You Goodbye’. Los tres temas finales, propios, fueron de su primer álbum y pasó olímpicamente de How Rumors Get Started y Strays. Sabia elección de repertorio, que acabó con otra versión, esta vez a capela, del ‘Mercedes Benz’ de Janis Joplin.

Foto Manic Street Preachers: Eric Altimis

La lluvia hizo acto de presencia tímidamente a lo largo de la jornada, pero en Manic Street Preachers ya fue un diluvio. Aun así, no nos los perdimos, disfrutando de una banda que se puede considerar un clásico en vida. Empezaron fuerte con ‘Motorcycle Emptiness’ y, de ahí en adelante, a ganar. Un concierto muy visual, con una gran pantalla detrás emitiendo imágenes y slogans relacionados con las canciones. James Dean Bradfield, increíble de voz y actitud, acompañado por una sólida base rítmica formada por Nicky Wire y Sean Moore. Eso sí, para los fans más antiguos, es imposible no acordarse de Richey Edwards. ‘La Tristesse Durera’, ‘A Design for Life’, ‘Raindrops Keep Falling on My Head’ —para solidarizarse con el público que resistía bajo la intensa lluvia—. ‘You Love Us’ nos recordó aquellos inicios sleazies. ‘If You Tolerate This Then Your Children Will Be Next’, su canción más famosa, es toda una declaración de principios de los tiempos que vivimos y de lo que no podemos tolerar.

En esta edición estuvo muy presente el conflicto Israel/Palestina y muchos artistas comentaron que se solidarizaban con el pueblo de Gaza y rechazaban la violencia de Israel. Con esas circunstancias, había morbo por ver a Cherie Currie después de las declaraciones pro-Trump e Israel que hizo en redes sociales. Se repartió desde la mañana un papel para boicotear su actuación, además de informar dónde recoger banderas de Palestina. Varias personas del público acudieron con esas banderas, gritando “Free Palestine”. Ella no se amilanó, se sentó en el borde del escenario respetando las protestas y sacó el concierto adelante. La verdad es que, si querían boicotear el concierto, lo suyo habría sido no acudir. Ir a verlo con pancartas, pero sobre todo para insultar a la estadounidense, no parece muy lógico. Fue extraño ver un concierto punk de una señora que poco tiene ya de aquella frontwoman provocadora de su juventud. Ahora provoca de otra manera. Disfrutamos de los siempre grandes temas de The Runaways.

Todavía nos dio tiempo de ver los dos últimos temas de The Hellacopters y poner el punto final al festival con ‘Gotta Get Some Action’ y las guitarras al aire de Nick Royale y LG Valeta. Este año es el trigésimo aniversario de la banda, y qué mejor lugar que el Azkena para celebrarlo. The Hellacopters y Azkena van unidos de la mano, y así nos despedimos.

¡Hasta el año que viene, Azkena!

ÁLVARO DEL RÍO