FECHA: 22 DE JUNIO DE 2025
LUGAR: WOLF (BARCELONA)
PROMOTOR: AD ARMA!
O se está empezando a deshinchar la burbuja del metal extremo real en Barcelona, o ha sido un junio desastroso a nivel de conciertos en sala, o hay algo que se me escapa, pero el hecho es que Archgoat, unos de los mayores carniceros que haya dado el black death, war metal en su historia, anduvieron lejos de la media entrada en la capital catalana. El suyo fue un bolo prepandémico, vaya, en el que volvimos a estar los cuatro gatos de siempre más que cómodos, gozando de la refrigeración, aunque calculadora en mano, seguro que también fue un verdadero quebradero de cabeza para los promotores.
Con su tralla paleolítica, Osmazome inauguraron la velada. Al trío ya le conocía de su debut en la Meteoro, y su primitivismo desaforado volvió a conquistarme. Con Cesspool Trespasser de Sanctuarium o Trollcave al frente, aquí armado también con una guitarra, lo suyo es un black death pachanguero, que incluso se inclina hacia el punk o el oi! cuando lo estiman conveniente. Pueden sonar a los primerísimos Beherit, que luego Firstblood Aggressor (Arkhaeth, Cauldron) toma el micro y la cosa pega un volantazo de alucine. Son tan burdos que me chiflan. Los Gutalax del war metal.

Los siguientes en tomar el escenario fueron Pvrgatorii. Viejos conocidos ya de la escena barcelonesa, siguen moviéndose como pez en el agua en formato dúo, descargando tormentas intensas, y muy, muy serias. L’Ombra, su batería enmascarado, apuntala con violencia sus sacudidas black, mientras Darth Dvnkel a las seis cuerdas y voz exprime su equipo hasta el límite. En la Wolf sonaron de miedo, nítidos y cáusticos, volviendo a sacarle lustre a Marching Through Thee Night Guided By A Black Fire, uno de los mejores trabajos que se publicaran aquí durante el pasado año.
Introducción apocalíptica y ocultista, y ‘Heavens Ablaze’. Así dio comienzo el show de Archgoat, sin que el aspecto del recinto mejorara ahora que llegaban los protagonistas de la noche. El volumen, exageradamente bajo. Podías comentarlo con cualquier persona de al lado sin necesidad de alzar la voz. Nos fuimos a la cuarta o quinta fila y ahí sí petaba mucho más fuerte, pero si todo se reducía a los altavoces frontales, ya me explicarán…
La voz atroz de Lord Angelslayer también se mantuvo floja durante la mayor parte del concierto, y a la guitarra de Ritual Butcherer le faltó chicha. Esta cuestión distrajo mucho nuestra atención, porque nunca acabó de mejorar, la batería se lo zampaba casi todo, y por ejemplo, incomprensiblemente, Pvrgatorii sonaron mucho más robustos que los de Turku.

Mucha presencia de The Luciferian Crown con canciones como ‘Jesus Christ Father Of Lies’, ‘Darkness Has Returned’ o la obligatoria ‘Messiah Of Pigs’, con esa intro tan particular. ‘Nuns, Cunts & Darkness’, con sus campanas atronadoras, o ‘The Apocalyptic Triumphator’, que corona su álbum de hace ya una década, también estuvieron en su repertorio. ‘Lord Of The Void’ y ‘Hammer Of Satan’ representaron a su debut en largo, Whore Of Bethlehem, y ‘Goat And The Moon’ hizo lo propio con su segundo disco.
Con la frialdad finlandesa habitual llegamos a ‘Grand Luciferian Theophany’, un himno que figura entre mis temas favoritos de siempre. Tampoco acabó de destacar, pues de nuevo a la guitarra le faltó poderío, y a la interpretación, majestuosidad. En su setlist había un bis de hasta cuatro canciones que decidieron eliminar, por lo que así terminó un show corto y discreto, simplemente correcto.
Tras lo despachado también en el Necesse Mori, Archgoat siguen sin brillar en tierras catalanas, situándose lejos de las masacres que hemos vivido con ellos cuando les hemos cazado por Europa.
PAU NAVARRA








