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WOVENHAND – ‘Silver Sash’

Ni muestra nuevos trucos ni tampoco unas composiciones por encima de su propia media.

Hasta hace no mucho, Dave Eugene Edwards nos tenía demasiado bien acostumbrados. Con una media inquebrantable de un disco cada dos años, el ritmo de trabajo impuesto con WovenHand nos había permitido ser testigos de su evolución casi en tiempo real.

Crítica del disco 'Silver Sash' de Woven HandDe aquel misterioso neofolk con tintes góticos de Consider The Birds y Mosaic, hasta las tormentas eléctricas que dominaban Refractory Obdurate o Star Treatment, el sonido del proyecto fue mutando en cada nuevo capítulo. Seis años han tenido que transcurrir para que volviésemos a tener noticias del reverendo. Entre tanto, le hemos visto colaborar puntualmente con Alexander Hacke bajo el nombre de Risha, o incluso con Carpenter Brut. Pero si alguna de estas aventuras ha podido llegar a tener algún tipo de influencia sobre Silver Sash, desde luego no se aprecian a primera vista. Poco ha cambiado la propuesta del ex-16 Horsepower en todo este tiempo.

La principal novedad es que Chuck French, guitarrista de Planes Mistaken For Stars, ha sido el encargado de co-escribir junto a Edwards estas nuevas canciones. Podría resultar una alianza un tanto sorprendente, pero basta con escuchar ‘Temple Timber’ para percatarse de que la personalidad de Wovenhand es demasiado férrea como para andar cambiando a estas alturas. De manera ceremoniosa, nos van induciendo en su ritual con estruendosas guitarras y rotundas baterías.

La querencia por la distorsión se manifiesta con fuerza en títulos como ‘Acacia’, ‘Omaha’ o la percusiva ‘Dead Dead Beat’. Aunque no están exentas de potencia, a ratos las guitarras parecen quedar un tanto enterradas en la mezcla. Algo que contrasta con el misticismo reflexivo de ‘Duat Hawk’, reconectando con sus raíces más folklóricas, o experimentos como ‘The Lash’ o la propia ‘Silver Sash’, a los que les falta concretar y llegar a alguna parte en lugar de simplemente insinuarlo.

Es de celebrar que volvamos a tener un nuevo trabajo de Wovenhand entre las manos después de tanto tiempo de espera, pero si hay que ser honestos, Silver Sash no termina de sorprender ya que ni muestra nuevos trucos ni tampoco unas composiciones por encima de su propia media. Y si bien es cierto que su música nunca ha acabado de encajar bajo ninguna etiqueta, tal vez hubiera sido una buena oportunidad para reivindicarse dentro de esa corriente dark folk de la que Chelsea Wolfe y Emma Ruth Rundle se han convertido en abanderadas en los últimos años. Otra vez será.

GONZALO PUEBLA

Reseña
Wovenhand
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