Decir que tenía muchas ganas de escuchar lo nuevo de Wednesday es quedarse corto. No solo porque en 2023 publicaron Rat Saw God, que fue nº 1 en nuestra lista de Mejores Discos Internacionales, sino también por todas las circunstancias que han rodeado al grupo de Carolina del Norte desde entonces.
La más significativa es el auge de popularidad que ha experimentado el guitarrista MJ Lenderman a raíz de su participación en el último disco de Waxahatchee y la publicación, el año pasado, de su álbum en solitario Manning Fireworks, acompañado de una gira que agotó entradas en locales más grandes de los que hasta entonces solían actuar Wednesday. Pero, sobre todo, por el fin de su relación sentimental con Karly Hartzman, cantante, guitarrista, compositora y líder de la banda. Una ruptura que mantuvieron en secreto hasta que terminaron la grabación del nuevo disco y que ha provocado que Lenderman siga siendo miembro del grupo, aunque ya no gire con ellos. ¿Iba a ser Bleeds una especie de Rumours de Fleetwood Mac, con Hartzman lanzando dardos a su ex pareja en sus canciones?
Si bien algunos versos —en especial en la balada ‘The Way Love Goes’— pueden interpretarse como una respuesta directa a esa nueva y, imagino, incómoda situación, se percibe más afecto que ganas de venganza. En su mayor parte, sin embargo, Hartzman sigue centrada en contar historias de perdedores, crímenes y drogas con su estilo poético e impresionista, capaz de situarte en la escena con apenas unas palabras. «Sushi de supermercado / Estás picando ketamina con la llave de una habitación de motel / Como una navaja en un tobogán acuático / Un cirujano viendo el bisturí cosido por dentro», canta al inicio de ‘Bitter Everyday’.
Esa crisis interna tampoco se refleja en absoluto en su música. Al contrario, Wednesday aparece como una banda más centrada, capaz de condensar algunos de los excesos de Rat Saw God en canciones más definidas. Como unos Crazy Horse alternativos, suenan ruidosos y salvajes en la inicial ‘Reality TV Argument Bleeds’, que revienta los altavoces con sus guitarras melódicas y desafinadas, o en la fugaz ‘Wasp’, donde se acercan al hardcore; se muestran contenidos cuando adoptan el modo country rock en ‘Phish Pepsi’ o en la preciosa ‘Gary’s II’, y logran combinar ambas facetas en ‘Townies’.
En todo ello juega un papel destacado Xandy Chelmis con su steel guitar, que se suma al alboroto cuando sus compañeros tiran hacia el grunge y los acompaña, como un veterano músico de sesión de Nashville, en los pasajes más tradicionales, como ‘Elderly Wine’: una de las mejores canciones que han hecho nunca, donde las voces de Hartzman y Lenderman suenan en perfecta armonía.
Quizá por no ser tan extremo como Rat Saw God, escuchar Bleeds no resulte una experiencia tan impactante, pero seguramente sea una mejor puerta de entrada para que más gente descubra a una de las mejores bandas de su generación.
JORDI MEYA








