Inicio Críticas de Discos THE HOLD STEADY – ‘Open Door Policy’

THE HOLD STEADY – ‘Open Door Policy’

Cuando se ponen manos a la obra, ya no hay quien les detenga.

Con Thrasing Thru The Passion la perspectiva de The Hold Steady dió un giro de 180º. Tras un par de discos correctos, pero poco relevantes, los neoyorquinos parecían agotados y con la cabeza puesta en otros proyectos, como la carrera en solitario de su líder Craig Finn. Incluso se llegó a plantear el fin definitivo de la banda.

Pero la vuelta de su teclista original Franz Nicolay para la gira del décimo aniversario de Boys And Girls In America, uno de sus álbumes más celebrados, les hizo recargar las pilas, dando como resultado su mejor trabajo en mucho tiempo. Dispuestos a aprovechar la inercia positiva, apenas han tardado año y medio en reaparecer con Open Door Policy.

Siendo un álbum continuista, es obvio apuntar que el efecto sorpresa se ha perdido. Pero igualmente se nota que el grupo está pasando por un segunda juventud. Y eso que les cuesta entrar en calor a las primeras de cambio. ‘The Feelers’, el tema que abre el disco, es un buen medio tiempo con las teclas de Nicolay y los recitados de Finn como claros protagonistas, dando la impresión de que sus compañeros se están reservando.

No es hasta el cuarto corte, ‘Family Farm’, que sientes que The Hold Steady se ponen manos a la obra para dar lo mejor de sí. Pero cuando lo hacen, ya no hay quien les detenga. Gracias la sección de vientos que ficharon para su anterior referencia y que aquí vuelve a tener gran parte de protagonismo en ‘Heavy Covenant’, ‘The Prior Procceedure’ y ‘Me & Magdalena’, suenan engrasados y con ganas de pasárselo en grande.

Hasta en ‘Unpleasent Dreams’ se atreven a juguetear con ritmos programados mezclados con otros más orgánicos saliendo airosos del experimento. Por su parte, el cierre de ‘Hanover Camera’ nos recuerda que estos ya casi cincuentones manejan a la perfección el vocabulario de los primeros discos de Bruce Springsteen con la E Street Band. Aquellos en los que eran la sensación de los clubes de Asbury Park hace medio siglo.

Desde luego que The Hold Steady ya no están en situación de ser el próximo hype dentro de indie rock americano ni tampoco van a pegar un gran subidón en cuanto a público a estas alturas de su carrera, pero da gusto ver que llegados a su octavo álbum aún tienen cosas interesantes por ofrecer. No todos pueden decir lo mismo.

GONZALO PUEBLA