Puede que tan solo sea la velocidad de la vida pasándonos por encima, pero lo cierto es que ya casi nos habíamos olvidado de Higher Power, o lo que es lo mismo, la respuesta británica al boom de Turnstile.
Los paralelismos entre ambas bandas fueron evidentes durante aquella época. Surgidos de la escena hardcore pero con la mirada puesta en el sonido alternativo, fueron capaces de trascender y llegar a un público mucho más amplio con 27 Miles Underwater (2020) y Glow On (2021), sendos discos de consagración. Sin embargo, mientras los americanos explotaron el éxito al máximo durante estos cinco años dejando al público expectante, el quinteto de las islas fue cayendo en el olvido sin dar apenas señales de vida.
El lanzamiento de este tercer álbum llega de la misma forma, sin avisar y ningún tipo de promoción previa, si acaso un single aislado para anunciar su fichaje por Nuclear Blast a inicios del año pasado y algún otro que no ha acabado entrando en el álbum. Tanto es así, que incluso la edición física tardará otro par de meses en llegar.
La buena noticia es que el contenido, que es lo que importa, colmará las expectativas de quien devoró los surcos de 27 Miles encontrando allí una sensibilidad algo olvidada en la escena. Para ellos está dedicado There´s Love In This World If You Want It, título que además de adornar la artística portada florece en ‘Better’ para reafirmar un mensaje positivista. “Deja de correr y puede que lo encuentres” dice Jimmy Wizzard en un tema absolutamente pegadizo y veraniego en el que también ponen voz Louis (guitarra) y Howie (amiga anónima de la banda) dando aún más color.
La vulnerabilidad emocional, algo que también ha hecho mella en el ciclo vital de la banda, es el eje de un disco que explota -y explora- el alt rock al máximo. Vale que ‘Absolute Bloom’ es un tema realmente delicioso que podía haber estado en su anterior álbum, pero ‘Lunar Tuesday’, ‘Kaleidoscope’, ‘Wide Awake’ (guiño a The Black Crowes incluido) o ‘My Sweet Surrender’, con unos dulces arreglos de cuerda, van un pasito más allá.
A su vez, también hay contrastes realmente curiosos. Es como si el recuerdo de su pasado hardcore (tan solo reflejado en un par de gritos de ‘Count The Miles’) hubiera dado paso a un amor profeso por Deftones, señal de su influencia capital en infinidad de bandas modernas. Los riffs arrastrados de ‘All The Rage’ tienen su firma registrada, así como el inicio de ‘Two Doors Down’, un tema que también acaba recordando a Loathe por su crudeza y caótica sonoridad.
Nada es estable en la fragilidad de la vida. Ni siquiera la propia existencia de Higher Power en palabras de un frontman que parece haber encontrado más amor en las personas que dentro del circo musical que le rodea. Disfrutemos de estas pequeñas cosas mientras podamos.
JORGE AZCONA










