Fuera de todo pronóstico, Garbage recuperan la inspiración y publican un álbum a la altura de sus dos primeras obras. charlamos con Shirley Manson sobre Let All That Imagine Be Light.

Decía un literato que los autores que leíste en tu adolescencia y juventud serían los que te marcarían de por vida si tu vocación era precisamente esa, rellenar hojas con palabras. Podemos extrapolarlo también a la música. En este caso concreto no sólo si tocas un instrumento, también simplemente siendo un aficionado. La forma en que te subyuga la música a bisoña edad no es la misma que cuando has pasado los cuarenta y te das cuenta que eres un turista de tu pasado, más que nada porque ninguna de las fiestas del mañana se cumplió. Cáustico sentimiento de abandono, nihilista sensación de si la palmo por tomar demasiadas pastillas escuchando Innuendo de Queen o Mezzanine de Massive Attack no pasa nada. En estas andaba hace meses, hasta que poco a poco, en parte por mi pareja y otras cuestiones creativas, encuentro el vigor de querer seguir peleando a la contra. Y ahí encaja perfectamente Let All That Imagine Be Light (BMG), el nuevo y luminoso disco de Shirley Manson, Steve Maker, Butch Vig y Duke Erikson.

Cuando se me dijo que iba a entrevistar de nuevo a Shirley Manson no sentí gran cosa. Y reconozco que la idea de enfrentarme al enésimo disco basura de un grupo que me marcó a fuego de púber tampoco. La súbita sorpresa resultó de escuchar que habían compuesto excelsas canciones después de tanto tiempo. Desde la primera escucha me atrapó a todos los niveles.  Su constatación de notable alto hizo que me subiera más la serotonina que la medicación que tomo a diario para combatir mis demonios internos. Y claro, llegas a la pregunta de qué cojones ha pasado  para que servidor pase de meterse coca a altas horas de la noche en clubs infames para mitigar el dolor por la muerte de David Lynch a una sensación de sí, todavía hay esperanza y no voy a volver a drogarme, o al menos no con cocaína y de manera tan estúpida y suicida.

De repente se me abrió un mes de mayo cojonudo. Gran disco de Garbage, la noticia del retorno del Alice Cooper Group, las ganas de ver por primera vez en directo a Billie Eilish, el progreso en mi libro de poesía… Dadas todas esas razones, decido hacerle una entrevista más personal a Shirley e intentar quitarme la espina de la última vez que hablamos. Ya lo escribí en su día en los momentos del RockZone físico. Shirley Manson me dio un manotazo en la espalda riéndose estentóreamente por decirla que su último disco no me gustaba no por no ser rockero como me sugirió ella primeramente (me refiero a Not Your Kind Of People) sino porque no tenía buenas canciones.Y lo sigo afirmando, ese disco era peor que fumar sin boquilla, otro vicio que dejé hace casi dos años para los que estén interesados en mi salud, que dudo que sean muchos.

En cambio, este Let All That Imagine Be Light está tan repleto de buenos temas y con una temática tan positiva, que te recuerda al subidón de los primeros meses de enamorado. A sentir mariposas en el estómago y todos esos estímulos en esa fase del noviazgo.

Fue un placer poder entrevistar de  nuevo a Shirley y al final de la misma, habiendo pasado ya dos minutos de los establecidos nos despedimos sinceramente con mucho amor y respeto mutuo. Ya sabéis, Dios trabaja de maneras misteriosas, y si no lo creéis, con este disco y esta charla os ofrezco dos pruebas. 

Hola Shirley, qué tal.
SHIRLEY MANSON “Estoy bien gracias. ¿Qué tal tú?”. (lo dice en un tono serio, pero educado -ndr.)

Genial. Antes que nada te querría decir tres cosas.
“Ok”. (continúa el tono serio -ndr.)

Lo primero esta es mi tercera entrevista contigo y en la anterior te conocí en persona en Bilbao. No lo recordarás pero te regalé un vinilo de Frank Sinatra.
Oh, increíble”. (se rompe el tono serio – ndr.)

Lo segundo es que publiqué un libro sobre Freddie Mercury con citas exclusivas de gente como Olivia Newton-John, Chris Cornell y tú también, claro. Hablas de Mack, el productor de Queen en casi todos sus discos de los ochenta que te trató muy bien y pude conocer en persona en Múnich.
“Guau”.

Y la tercera cosa. Fuiste un modelo de conducta en mi adolescencia y mi amor platónico. Siempre soñé con invitarte a ver una peli de David Lynch.
Oh, increíble. Muchas gracias, qué amable (risas)”.

Foto: Joseph Cultice

«Ser positivo ahora mismo es, en cierto modo, un acto de rebeldía» SHIRLEY MANSON

Empecemos la entrevista.  Me ha encantado el disco. Me parece vuestra mejor obra desde Version 2.0.  Este último álbum tiene letras muy optimistas. ¿Cómo has conseguido escribir así precisamente en una de las peores etapas que la humanidad ha vivido recientemente?
“Bueno, supongo que ser positivo ahora mismo es, en cierto modo, un acto de rebeldía. Creo que tuve que adoptar una postura rebelde en medio de lo que veo como un completo abandono apático del deber por parte de todos nosotros, de nuestros supuestos líderes globales. Para mí, el espíritu de este disco es un acto de resistencia y por eso creo que ha desarrollado una personalidad propia que es bastante diferente de la de nuestros discos anteriores”.

Me parece perfecto que el disco tenga diez canciones. Lo escuchas y en seguida conectas y no te aburres. Incluso lo escuchas de nuevo.
“Hicimos este disco por separado. La banda estaba tocando y haciendo música en el estudio casero de Butch (Vig). Yo estaba en casa recuperándome de una cirugía importante e hice todo mi trabajo separada del resto de la banda. Me mandaban fragmentos de música por correo electrónico sobre los que yo escribía. Y sí, eso alteró nuestra forma de trabajar. Normalmente estamos todos juntos en una sala desde el principio. Esta vez cada uno tenía un rol separado, por primera vez en mucho tiempo. Eso interrumpió nuestra dinámica habitual, lo cual resultó ser algo bueno, pero no es algo que quisiera repetir. Fue bastante aislante, la verdad”.

Tu voz suena mejor que nunca.
“Me encanta cantar. Cantar es una alegría y me encanta jugar con diferentes registros. Cuando canto en vivo es difícil porque hay una cacofonía de sonidos detrás de mí. Pero en el estudio puedes experimentar con tu voz de una manera que en vivo no siempre es posible. Disfruto mucho ese proceso de explorar distintas partes de mi voz. Cada vez que hacemos un nuevo disco, quiero probar algo distinto, algo que nunca haya hecho antes. Me mantiene en una mentalidad lúdica”.

Un montón de estúpidos, sobre todo al principio, te  consideran o consideraban como una marioneta. Obviamente no es así, eres una fantástica música. ¿Cómo creas tus melodías vocales? Tienes un estilo muy marcado, uno puede identificar tus melodías.
“Sí, entiendo lo que dices. Al principio fue difícil que me tomaran en serio como artista. Era joven, era guapa, era graciosa… parecía que todo me salía fácil. Así que creo que la gente asumía que eran los miembros de la banda quienes controlaban todo, escribían y producían. Aunque me frustraba, con el tiempo fue algo bueno: me desarrollé fuera del foco de atención. Nadie me prestaba atención (risas), así que aprendí, mejoré y empecé a explorar mi propio camino como adulta. Ya no soy la misma persona que hace treinta años. He cambiado, crecido, aprendido, perdido mucho… y todo eso influye en cómo te expresas como músico. Quieres llevar todo eso contigo. Para mí, cada disco es un testimonio de tu vida, y eso me parece hermoso.”

Además de las melodías, también creas música. Pero quería centrarme en tus melodías, en la manera que se te ocurren.
“Las melodías surgen de una manera mágica y misteriosa. La banda me manda piezas musicales, los acordes, digamos, y esos acordes te hablan de una forma extraña y mágica, y la melodía simplemente aparece. Sigo intentando crecer y aprender como compositora. Es ahora cuando siento que empiezo a entender realmente la melodía. Cuando eres joven haces todo por instinto. Después aprendes por qué haces lo que haces. Y más adelante, aprendes que puedes romper todas tus reglas. Es un proceso en constante evolución, y eso me entusiasma”.

¿Tuviste alguna mala experiencia en la industria por ser mujer? Lamentablemente esas cosas suceden. Querría saber eso y qué opinas del me too.  Sé que soy un hombre pero a los veinte años de edad casi me viola otro hombre y es algo que te marca.
“Primero que nada, quiero expresarte mi amor y respeto”.

Gracias.
“Me encanta que puedas hablar de esto con esa claridad y valentía, como deberían poder hacerlo todas las víctimas de abusos. Esto te pasó, no fue culpa tuya y ahora está en el pasado. Recuperaste tu poder y es increíble escucharte así. Es horrible lo que los seres humanos se hacen entre sí. Yo también viví formas de abuso. Hay estadísticas alarmantes sobre la violencia de los hombres hacia el resto. Es claramente un problema social, una enfermedad de la sociedad. Hace poco que  estamos empezando a explorarlo seriamente. Creo que debemos reconocer que algo estamos haciendo mal como sociedad al fomentar la violencia masculina. Celebro la destrucción de esas estructuras de poder, como lo propone el movimiento Me too. Pero creo que las cosas están iguales o peor que antes. Vivo en Estados Unidos donde los derechos de las mujeres están retrocediendo hacia la Edad Media, y eso es aterrador. Hay una misoginia y un sexismo subyacentes que no comprendo del todo, pero que deseo ver desmantelados”.

Foto: Joseph Cultice

«Era una chica gótica, me gustaba la oscuridad” SHIRLEY MANSON

Cómo llevas cumplir años, porque no es lo mismo por desgracia para los hombres que para las mujeres. Estoy en una crisis de mediana edad y me paso el día comprándome discos.
“¡Bien por ti! (Risas)”

También me compro anillos y pulseras de plata. Soy una víctima de Freddie Mercury (risas).
“Me encanta envejecer, te soy sincera. No entiendo el escándalo alrededor de eso. La juventud, para mí, fue complicada y bastante triste (risas). Al envejecer, me siento más libre. Es liberador deshacerse de las expectativas sociales. El patriarcado fue una carga desde joven, y de pronto me di cuenta de que puedo librarme de esa tontería. No me interesa ese sistema de viejas reglas creadas por hombres blancos ricos hace siglos. Lo rechazo. Ganas la confianza para hacerlo al envejecer. Y como contaste, hay que hacer lo que te hace feliz. Eso es juventud en sí misma. Porque los jóvenes hacen justamente eso: seguir su felicidad. Y mientras lo sigamos haciendo, seguimos siendo jóvenes”.

Gran respuesta. Cambiando de tema, ¿te sientes en otro estado o dimensión cuando estás en el escenario? ¿Cómo en trance?
«Sí, para mí es como ser Popeye o Hulk cuando se enfada y explota. Me siento así. Entro en otra dimensión, tienes razón. Es cuando me siento más feliz y poderosa, cuando estoy cantando y conectándome con otros seres humanos. Es una sensación preciosa de comunidad. El público a veces no se da cuenta de que nosotros también los estamos mirando. Es el momento en el que menos sola me siento. Generalmente me siento bastante sola en la vida, pero en un concierto no. También me pasa cuando voy a ver artistas. Siento comunidad, conexión y comprensión».

Se cumplen treinta años del primer disco. ¿Qué recuerdas de esa época? Creo que Billie Eilish podría cantar esas canciones, incluso las caras B que son geniales.
«No pienso en que otros canten nuestras canciones, pero si alguien quiere hacerlo, lo celebramos. Estoy muy orgullosa del primer disco, por razones obvias. Cambió mi vida. Aunque me siento muy alejada de esa persona que lo grabó. Hemos tenido una carrera de treinta años desde entonces, y me interesa todo el viaje, no solo el primer tramo. Amo ese disco, sí, pero también a todos nuestros ‘hijos’.  Todos los discos han sido importantes para mí».

Descríbeme a Billie Eilish en pocas palabras.
“Creo que es una cantante maravillosa y parece ser una mujer con conciencia de las cosas. Me encanta eso”.

Si pudieras hacer un dueto con cualquier cantante, vivo o muerto, ¿a quién elegirías?
“Creo que me encantaría cantar con Nina Simone. Estaríamos usando vestidos brocados gloriosos, como reinas de siglos pasados, tomadas de la mano, rodeadas de cortinas de terciopelo, muy operático (risas). Le cantaría con todo mi amor”.

Estoy escribiendo un libro sobre The Cult, así que aunque mi director está harto de que pregunte a todos mis entrevistados sobre ellos… no puedo no preguntarte. (Risas)
“Recuerdo haber conocido a Ian Astbury en el Hoochie Coochie Club en Edimburgo hace mil años. Yo era muy joven. Él, por supuesto, no tenía idea de quién era yo, porque no era nadie. Sólo una adolescente en un club de baile. Pero lo conocí y hablamos un momento. Yo ya era fan de The Cult. Es un frontman increíble. Mi canción favorita tal vez sea ‘She Sells Sanctuary’ porque salió en una época particular de mi vida. Fui a verlos al Edinburgh Playhouse y fue una locura. Guitarras ensordecedoras, una energía muy masculina. Me marcó. Me recuerda a un período muy específico de mi vida”.

¿Conoces también a The Mission? (Mientras se lo pregunto me imagino a Jordi Meya jurando en mil idiomas)
“¡Me encantaban The Mission! No tengo idea de qué están haciendo ahora, pero los amaba. Era una chica gótica, me gustaba la oscuridad”.

Yo también pasé una etapa gótica. Escucha sus últimos discos porque creo que te van a encantar.
“Lo haré”.

IGNACIO REYO