FECHA: 13 DE JULIO DE 1985
LUGAR: WEMBLEY STADIUM (LONDRES, REINO UNIDO)
PROMOTOR: LIVE AID

Este pasado sábado ha acontecido el festival más grande conocido desde Woodstock, el mejor de una sola jornada hasta este 13 de julio de 1985: el Live Aid. Todo lo recaudado ha sido para paliar la terrible hambruna que asola Etiopía. Por ese importante motivo, Bob Geldof, vocalista de The Boomtown Rats, reunió a finales de año unas cuantas estrellas y grabaron una canción, ‘Do They Know It’s Christmas?’, número uno en las listas británicas. Los estadounidenses no quisieron ser menos y grabaron ‘We Are The World’ (compuesta por Michael Jackson y Lionel Ritchie), por las mismas razones y con mayor éxito.

Visto el impacto positivo de estas iniciativas y que la crisis humanitaria necesitaba más recursos, Geldof en colaboración Midge Ure de Ultravox y los promotores Harvey Goldsmith y Michael C. Michell decidieron organizar dos macro conciertos benéficos en el Wembley Stadium de Londres y estadio John F. Kennedy de Filadelfia. A su llamada acudieron algunas de las mayores estrellas del pop y el rock actual (con algunas notables ausencias) para dos eventos sin precedentes retransmitidos vía satélite.

RockZone no podía faltar a la cita y por eso pusimos todos nuestros recursos humanos y materiales (incluido un jet privado supersónico para trasladar algunos redactores de un continente a otro) con el fin de cubrir ambos conciertos. Hoy os ofrecemos la primera parte con lo más destacado de lo que vivimos en Londres. Mañana, si el fax no nos falla, publicaremos la crónica de Filadelfia.

LA GUARDIA REAL
Estos ingleses son más horteras que las moquetas de sus casas unifamiliares. A las 12 en punto sale la Guardia Real y, aparte de tocar el saludo a la execrable monarquía británica, tocan un poco del himno de la pérfida Albión: ‘God Save The Queen’. Menos mal que me he venido habituado de estimulantes para aguantar la jornada, y mi amigo fotógrafo Neal Preston me colará en los laterales en alguna actuación.
Ignacio Reyo

STATUS QUO
Me imagino la de discusiones que habrá habido en los días previos al concierto para ver a quién le tocaba el marrón de ser la primera banda del día, pero haya sido por decisión propia o por sorteo que hayan sido Status Quo, ha sido un acierto. El estadio ya está a rebosar (dicen que somos 72.000), y Francis Rossi y los suyos lo ponen a botar con su famosa versión de ‘Rocking All Over The World’ de John Fogerty. Siguen con su viejo single ‘Caroline’ y terminan con el rock’n’roll de ‘Don’t Waste My Time’, que abría su disco Piledriver de 1972, en el que una vez más han hecho su característica coreografía con Rossi y Rick Parfitt moviendo los mástiles de la guitarra de un lado a otro. Un buen comienzo para lo que promete ser un día histórico.
Jordi Meya

THE STYLE COUNCIL
Supongo que no soy el único al que el nuevo proyecto que empezó Paul Weller hace tres años no le acaba de convencer. Lo siento, pero todavía se me hace muy raro verle tocando con dos teclistas, una corista y un percusionista en shorts. Su set va de menos a más, empezando con la suave ‘You’re The Best Thing’, siguiendo con ‘The Big Boss Groove’, donde Weller toca la armónica, ‘Internationalists’, y termina con su reciente single ‘Walls Come Tumbling Down’, por ahora la canción que más me gusta de su repertorio. Entiendo que Weller quiera expandir sus horizontes musicales, pero ¿era necesario que se cargara a The Jam?
Jordi Meya

THE BOOMTOWN RATS
La banda de Bob Geldof, el organizador de todo el percal, no podía faltar. Como tampoco podía hacerlo su ‘I Don’t Like Mondays’, que ya se ha convertido en todo un clásico y es coreada por todo el estadio. Durante la pegadiza ‘Drag Me Down’, el desmelenado Geldof salta a la pasarela delantera donde se encuentran las cámaras y logra que las palmas resuenen por todo el recinto. Terminan con ‘Rat Trap’, donde la sección de vientos cobra protagonismo, y la seguridad empieza a regarnos en las primeras filas por el calor. Se agradece, pero la gomina me empieza a caer por la frente.
Jordi Meya

ADAM ANT
Mucha gente se ha tomado a Adam Ant como una broma desde que se hizo famoso. No es mi caso. Con los Ants creó toda una subcultura. Únicamente canta ‘Vive Le Rock’, mediocre tema que titula su actual disco. Aun así, el énfasis que le ponen tanto Adam como la banda que lo acompaña engrandece el tema. Llamadme raro, pero para mí Adam está al lado de Billy Idol en cuanto a frontman y cantante, aunque el segundo haya acertado más en sus singles. Veremos quién tendrá mejor futuro.
Ignacio Reyo

ULTRAVOX
Ni yo ni nadie hubiéramos apostado por el futuro de Ultravox cuando se fue John Foxx, pero se reinventaron con Midge Ure como nuevo miembro a las voces y varios instrumentos. Dicen que Ure ha sido casi igual de clave que Bob Geldof para este festival de festivales. A pesar de tener fama de ser un grupo frío y tecnológico, su actuación está llena de vida. Los éxitos ‘Reap The Wild Wind’ y ‘Dancing With My Eyes’ emocionan. ‘One Small Day’ tiene casi una querencia entre punk y new wave. Sin gafas de sol y sin tocar ningún instrumento, la voz de Midge Ure se alza con ‘Vienna’. En la segunda parte, toca teclados mientras Billy Currie (nada que ver con la cantante de The Runaways) hace lo propio con el violín. Al terminar, el público ruge y el veredicto es de notable alto a todos los niveles.
Ignacio Reyo

SPANDAU BALLET
Que Tony Hadley tiene una gran voz no lo podré yo poner en duda, pero el set de Spandau Ballet me sabe a poco. Su éxito, únicamente en Inglaterra, ‘Only When You Leave’, encanta al público, pero los que no somos de allí no sentimos nada. Pasa lo mismo con ‘Virgin’: no me hace sentir nada. Solo sube la temperatura con ‘True’, en el que no solo brilla Hadley, también las coristas y el saxofonista Steve Norman. No sé cómo se han dejado ‘Gold’.
Ignacio Reyo

SADE
Tras a una breve aparición de Elvis Costello para interpretar ‘All You Need Is Love’ de los Beatles a solas con la guitarra eléctrica, el festival vuelve a cambiar de registro. Magnetismo, sensualidad y una voz cautivadora. Aunque dicen que Sade es una banda, es imposible dejar de mirar a su cantante, de mismo nombre que el grupo. Soul sofisticado y dulce, quizá un poco domesticado. La presencia y el fraseo de su frontwoman son hipnóticos. El saxofonista se luce en cuanto le dan oportunidad. Los tabloides ingleses dicen que están grabando un segundo álbum. La versión de ‘Why Can’t We Live Together’ y ‘Your Love Is King’ son de su debut. Piezas con mensaje. Anuncia una desconocida ‘Is It a Crime’. Entre el soul y el jazz. Con la misma elegancia con que ha entrado al escenario, se va.
Ignacio Reyo

STING, PHIL COLLINS
Supongo que esperar que The Police y Genesis se hubieran juntado para el evento era demasiado. En su lugar, tenemos a Sting, acompañado de Branford Marsalis, tocando ‘Roxanne’ y ‘Driven To Tears’, al que luego se une Collins al piano para alternar algunos de sus hits en solitario, ‘Against All Odds (Take A Look At Me Now)’, ‘In The Air Tonight’ y ‘Long Long Way To Go’ con otros dos de Police, ‘Message In A Bottle’ y ‘Every Breath You Take’. Me parece raro que Sting no aproveche para promocionar su reciente debut The Dream of the Blue Turtles, pero seguramente él mismo tiene claro que su futuro pasa por seguir unido a Police. Por cierto, alguien me filtra Collins cogerá un Concorde para tocar también en Filadelfia, pero no me lo acabo de creer. Del que no hay ni rastro es de Julian Lennon que se decía que tocaría con ellos.
Jordi Meya

BRYAN FERRY
Acaba de terminar el set de Bryan Ferry y todavía tengo el corazón latiendo fuerte. Hay algo en su presencia —esa elegancia distante, ese aire de caballero glamoroso— que captura toda la atención. Con chaqueta blanca y mirada intensa, se paseó por el escenario como si estuviera en su propio salón privado, pero frente a más de setenta mil personas.
Lo acompañaron nada menos que David Gilmour en la guitarra y Jon Carin en los teclados: una banda de lujo. ‘Slave To Love’ suena hipnótica, como si por un momento el tiempo se hubiera detenido en Wembley. Cuando toca ‘Boys And Girls’, me doy cuenta de que no éramos solo testigos de un show, sino de un momento elegante en medio del caos rockero del día. Ferry despliega toda su sensualidad y clase, y nos recuerda que el estilo también puede ser una forma de protesta. No grita, no salta, pero definitivamente nos conquista.
Romy Medina

U2
Los irlandeses son, probablemente, la banda joven más destacable que aparece en Wembley. Con su último álbum The Unforgettable Fire, han conseguido redefinir su sonido, que apuesta por nuevas texturas (alejadas de la actitud punk de War) y un componente más himníco en sus canciones, que traducen perfectamente a su puesta en escena en Live Aid.

Bono sale al escenario enfundado en una chaqueta militar y, junto al resto de la banda, encandilan con una impresionante interpretación de ‘Sunday Bloody Sunday’, en la que destacan todos los miembros: una sección rítmica muy sólida y un guitarrista, The Edge, que —si bien no es lo que se dice un tipo carismático— arrasa con su originalidad, al lado de Bono, que alcanza unas notas altísimas.

Cierran la breve actuación con ‘Bad’, de su último trabajo, en la que Bono rescata del público a una chica que se estaba asfixiando. Me atrevería a decir que es la banda surgida en las islas con más proyección de todas las nacidas en lo que llevamos de década. Solo el tiempo dirá, pero están a la altura de las grandes estrellas consagradas que pisarán ese mismo escenario.
Anxel P. Sol

DIRE STRAITS
Viendo el alcance que tienen ahora mismo Dire Straits, ¿hablamos del grupo más popular del planeta en este verano del 85?, era casi obligatorio que estuviesen en el Live Aid. Curiosamente tienen programado un concierto esa misma noche en el Wembley Arena, así que en cierta manera ha sido fácil tenerlos allí y eso justifica su pronta aparición en el festival. Han ido directos al grano. Un ‘Money For Nothing’ en el que les ha acompañado el mismísimo Sting y, la inevitable, ‘Sultans Of Swing’, favorita de los fans y donde Mark Knopfler se recrea todo lo que puede y más. Eso ha sido todo. Una actuación corta pero intensa que se diría. Dire Straits son como un motor diésel que necesitan un poco de tiempo para ponerse a funcionar a pleno rendimiento. No ha sido el caso en esos 15 minutos que han estado en el escenario pero, pese a todo, los he disfrutado. Yo soy uno de esos millones de personas que han caído a su hechizo en estos últimos tiempos.
Richard Royuela

QUEEN
Había visto al grupo hace un año en el Wembley Arena, y aunque dieron buenos conciertos, noté a Freddie Mercury algo fuera de forma. Ni en mil vidas hubiera creído ver lo que he visto hoy. Gracias al fotógrafo Neal Preston, puedo observar la actuación desde un lateral. Salen todos bastante elegantes: vaqueros y camisa blanca, excepto Deacon con camisa de colores y Freddie, que lleva vaqueros desgastados, camiseta de tirantes, un cinturón y un brazalete en el brazo derecho.

Empieza Mercury al piano con la segunda parte de ‘Bohemian Rhapsody’, que enlaza con el solo de guitarra. Y de ahí a la auténtica magia. Suenan los sintetizadores de ‘Radio Ga Ga’ y Mercury se mueve cual pantera, con una elegancia y agilidad tremenda. Hace suyo el estadio en una versión más corta. Al acabar el tema, juega con el público realizando un dúo vocal. ¡Y todo Wembley responde! Le sigue ‘Hammer To Fall’. La banda está soberbia, pero lo de Mercury es increíble: cómo mesmerizar a setenta y dos mil personas. El rockabilly de ‘Crazy Little Thing Called Love’, con el cantante llevando una guitarra, arrasa, y la única estrofa que canta de ‘We Will Rock You’, junto al solo de May, demuestra que no han venido simplemente a figurar.

El final con ‘We Are the Champions’ es sublime. No había visto nada igual desde que viví dos años en Nueva York a finales de los sesenta y vi por televisión el regreso de Elvis en la NBC y la actuación de Hendrix en Woodstock. Creo que no somos conscientes de lo vivido.
Ignacio Reyo

DAVID BOWIE
Menudo marrón le ha dejado a David Bowie su amigo Freddie. Dudo que nadie pudiera haber seguido la actuación de Queen y salir airoso, pero si alguien puede intentarlo, es él.
Arropado por una banda de circunstancias —no reconozco a ninguno de los músicos que lo acompañaron en su multitudinaria última gira—, el Duque Blanco sale mientras los músicos ya han empezado ‘TVC 15’ del magnífico Station To Station. Romy decía que Brian Ferry era la elegancia personificada, pero Bowie no se le queda atrás (y baila mucho mejor). Rescata ‘Rebel Rebel’ de su época glam, en la que se arrima una de las dos coristas, luego ‘Modern Love’, mi tema favorito de 1983, y termina con la eterna ‘Heroes’. Muy apropiada: hoy todos nos sentimos un poco héroes.
Jordi Meya

THE WHO
Todavía estoy alucinando. Ver a The Who reunidos sobre el escenario de Wembley después de tantos años es como presenciar un rayo caer dos veces en el mismo lugar.
Pete Townshend entra blandiendo su guitarra como si fuera una espada, y Roger Daltrey no necesita más que un grito para desatar la locura. Abren con ‘My Generation’ y es como si todos en el estadio retrocediéramos en el tiempo. La energía es salvaje, desprolija y gloriosa. ‘Pinball Wizard’ levanta una ovación que se escucha incluso desde los pasillos. No importa si el sonido no sea perfecto o si hay desajustes: esto es pura emoción.
Cuando Daltrey grita ‘Won’t Get Fooled Again’ con ese rugido final, siento que el estadio entero contiene el aliento. Debo confesar que se siente la falta de Keith Moon, pero esos minutos bastaron para demostrar que The Who siguen siendo una fuerza brutal, imperfecta y absolutamente necesaria.
Romy Medina

ELTON JOHN
Hércules Elton John lleva desde los setenta sin sacar un disco decente. En cambio, en directo siempre continúa dinámico y divertido. De los artistas que participan, es el que mejor ha sabido aprovechar su tiempo. Tan extravagante como siempre, toca con una gran banda y al piano ‘Bennie and the Jets’, ‘I’m Still Standing’ (la mejor canción contra la depresión) y ‘Rocket Man’. Tras presentar a la extensa banda, sale Kiki Dee y hacen ‘Don’t Go Breaking My Heart’. Si queréis una buena fiesta y coca, Elton es vuestro hombre. Eso sí, uno de los temas más sensibles y efectivos de la jornada es el dúo que hace con George Michael de ‘Don’t Let the Sun Go Down On Me’. El cantante de Wham! lo tiene todo: imagen, voz, carisma. Si los rumores que dicen que va a dejar Wham! para realizar una carrera solista son ciertos, le auguro un gran futuro. Elton dice adiós con una marchosa versión de ‘Can I Get A Witness’.
Ignacio Reyo

FREDDIE MERCURY & BRIAN MAY
Anunciados con entusiasmo y presentados por el gran John Hurt, salen los dos miembros de Queen vestidos de blanco, tanto pantalón como camisa. Creo que es la primera vez que veo en mi vida a Freddie Mercury elegante. May toca la acústica y Mercury canta el tema ‘Is This the World We Created?’, que cierra su último disco en estudio, The Works. La canción es preciosa y parece haber sido pensada para el Live Aid.
Ignacio Reyo

PAUL McCARTNEY
Cuando Paul McCartney aparece en el escenario, algo cambia en el aire. Es como si todos aguantáramos la respiración al mismo tiempo. Es la primera vez que lo veíamos sobre un escenario desde aquel 8 de diciembre de 1980. Él solo, con su piano y su voz algo ronca por los nervios o la emoción, empieza a tocar ‘Let It Be’, y de repente no es solo una canción: es una plegaria colectiva. El sonido vuelve a fallar, como durante todo el día, pero eso no evita que Paul vuelva a tocarla. Esta vez, con la compañía de Bob Geldof, David Bowie, Pete Townshend y Alison Moyet.

A mi lado, una chica rompe en llanto, y no es la única. Siento un nudo en la garganta desde el primer acorde. Mientras canta, no puedo dejar de pensar en John Lennon. En lo que significaría este momento si estuviera vivo. En los Beatles, en todo lo que fueron y todo lo que nunca volverá. Pero también, en lo que permanece. Paul no dice mucho, pero no hace falta. Wembley entero canta con él, como si estuviéramos tratando de llenar entre todos ese vacío. Es imperfecto, íntimo, histórico. En ese instante, todos somos un poco más humanos.
Romy Medina

BAND AID
Prácticamente todos los participantes del evento cantan la canción que compusieron Geldof y Ure, ‘Do They Know It’s Christmas?’, y que se grabó en estudio por el súper grupo Band Aid. De nuevo, y gracias otra vez a Neal Preston, estoy a un lado del escenario. Juraría que a mi lado están Ian Astbury y Billy Duffy de The Cult, la nueva banda de rock de moda. Pocas veces se puede ver en un mismo escenario cantando a David Bowie, Bob Geldof, George Michael, Sting, Bono… Mientras saca fotos, Neal me chiva que el escenario ha sido cedido por Bruce Springsteen que tocó aquí mismo hace unos días. A pesar de su ausencia, buen gesto del Boss. No sé si irá mucho dinero a Etiopía, pero al menos el mundo entero, a través de la música, sabe del problema de hambruna sufrido en el país africano. Y como regalo, servidor, el público en Wembley y los televidentes han visto algunas de las mejores actuaciones de su vida. Sigue la fiesta en Estados Unidos.
Ignacio Reyo