FECHA: 12 DE FEBRERO DE 2026
LUGAR: SALA UPLOAD (BARCELONA)
PROMOTOR: HFMN

Recordaremos la jornada del pasado 12 de febrero en Barcelona por dos motivos: uno, el pseudo-confinamiento que nos vimos obligados a cumplir si no queríamos salir volando por una racha de vientos huracanados que dejaron estragos en varias poblaciones catalanas; y dos, por el otro vendaval que se desató en la sala Upload, el que hondeó la bandera del oi! en el Poble Espanyol de mano de los parisinos Lion’s Law, que volvían a una ciudad que les es de sobras conocida, acompañados esta vez por el apabullante hardcore oi! de No Time y la nueva banda de Greg Huff, icono del punk canadiense, First Attack.

Pasadas las 20 de la tarde, hora en la que finalizaba el toque de queda recomendado por el Servicio Meteorológico de Cataluña, que horas antes había decretado la alerta roja por ventolera extrema, No Time gestaban su particular tormenta, una ráfaga imparable que sacudió sin miramientos a los que fichamos pronto para no perdernos a la primera banda de la noche.

Activos desde 2013 y volviendo a la carretera con la publicación de su último Suffer No Fool (2023) tras un parón en 2018, la banda de Pittsburgh destacó en la previa por un sonido crudo y directo liderado por la actitud combativa de su frontman, Adam Thomas. Un tipo que sin pasar del 1’60 de altura hizo temblar las paredes de la Upload escupiendo temas como ‘Life-Sucker’, ‘True Hate’, ‘Suffer No Fool’ o ‘Anxiety Blitz mientras se reventaba el micrófono contra la frente en un estado de combustión y rostro de enfado permanente. Sonaron incendiarios y nos dejaron con ganas de catarlos de nuevo.

Foto First Attack: Javier Lozano

Les siguieron desde British Columbia (Canadá), First Attack, formados en 2025 y con un trote del oi! más clásico. Al frente de la formación, Greg Huff, músico que ya había pisado antes los escenarios catalanes con sus ex bandas, Alternate Action o Bishops Green. Tocaron temas de su álbum debut, No Escape (2025), como ‘On the other side’, ‘Enough’ o las más coreadas ‘More Sorrow’ y ‘We’re the Victim’. Levantaron algún pogo e incluso Wattie de los Lion’s se animó a corear con ellos pero bien es cierto que después del torbellino de energía de No Time, supieron a poco.

Tras el medio tiempo de cortesía para llenar el tanque de los allí presentes, arrancó el rugido de los franceses Lion’s Law más allá de las diez de la noche. Wattie y los suyos volvían a Barcelona, una vez más, de la mano de HFMN en su gira Brother’s Tour 2026, un año después de arrasar Razz 3 con Mess y Claimed Choice. Con su último Evermore (2025) más rodado ya que en su anterior visita, los leones mostraron de nuevo porque se mantienen imbatibles como una de las bandas europeas referentes del street-punk i el oi!

Con la sala llena y tras una breve introducción que su vocalista asistió de cuclillas, los franceses descorcharon el setlist con la instrumental ‘Ouverture’ y ‘Crucified’, dos apuntes de su largo más reciente, antes de dar paso a un par de himnos de su discografía, ‘Our Generation’ y ‘Lafayette’, que prendieron una mecha que ya ardió hasta el final.

Foto Lion’s Law: Javier Lozano

Una noche en la que la canción que da nombre a la gira, ‘Brother’, cobró sentido viendo la comunión de abrazos y de colegas frotándose las cabezas rapadas entre el público haciendo tangible esa fraternidad y lealtad a la que hace referencia uno de los mejores temas de la banda.

El repertorio sirvió en gran medida como escaparate para el Evermore, confirmando que el disco está ya más que madurado y temas como ‘Escape’, ‘Lonely Road’, ‘The Code’, ‘Sewer Rats’, ‘The World Is On Fire’ o la version del ‘I Ran’ de A Flock of Seagulls suenan ya como clásicos. Mención especial para el eco de esa recién estrenada en videoclip ‘Paris’ que sonó especialmente sentida en una Barcelona que conoce mejor que nadie la herida de la gentrificación y la pérdida de identidad de los barrios.

A lo largo de los años, Lion’s Law ha sabido mantener el equilibrio entre las melodías coreables, el espíritu azotador del oi!, los valores de resistencia y comunidad y las letras contundentes de temas como ‘Knock’em Out’ o ‘I Don’t Give a Damn’, que tampoco faltaron en una velada en la que el carismático Wattie hizo alarde de su buen español mientras alentaba al público a corear los “lolololo” con el puño en alto.

Durante más de hora y media, los leones le echaron hierro y actitud. Recuperaron ‘It’s a Shame’ de su primer A Day Will Come (2013) y cerraron con un ‘For My Clan’ celebrada como juramento de hermandad. En plena alerta meteorológica, el espíritu del oi! fue nuestro mejor refugio.

SANDRA ASTOR