FECHA: 11 DE NOVIEMBRE DE 2025
LUGAR: SALA BUT (MADRID)
PROMOTOR: PRIMAVERA SOUND/OCHO Y MEDIO
En mi vida hubiera imaginado que asistiría por decisión propia a un concierto de un grupo que mezcla cumbia, chicha peruana y surf instrumental. Y encima un martes por la noche, teniendo en cuenta que en esta época del año cada vez da más pereza salir de casa entre semana. Pero a veces los caminos por los que te puede llevar la música son inescrutables.
Fue este mismo verano cuando navegando por las redes me topé con un video de LA LOM. Tal vez por lo llamativo del nombre, por la imagen clásica de sus componentes o por lo sugerente que sonaba su música, hubo algo que rápidamente hizo el click necesario para interesarme por ellos. En teoría por mis gustos quizás no debería, pero lo cierto es que su debut del año pasado, The Los Angeles League Of Musicians, ha sido uno de los trabajos que más he quemado en los últimos meses. Que además vinieran de gira a la península este otoño era toda una invitación a profundizar todavía más en su propuesta.
Por lo visto no debo ser el único que ha quedado atrapado por estos músicos procedentes de Los Angeles, ya que la But lució una buena entrada nada más abrir puertas. No hubo sold out, pero si consideramos que hace justo un año hicieron su primera visita a Madrid en La Nazca, el salto exponencial es más que evidente. Y por lo que pudimos ver sobre el escenario, todo apunta a que solo pueden ir hacia arriba.

Pero antes de ello, el cartel tenía anunciado a un “grupo exótico sorpresa” como invitado. No tardamos en descubrir que se trataba de L’Exotighost, formación madrileña que viene a ser la primera en nuestro país en practicar el género exótica. Aparecieron cubiertos con caretas de simbología tiki y poco a poco fueron desgranando temas propios como ‘Kamongo’, ‘Mad Mad Madrid’ o las más recientes ‘Surfin’ Vistula’, ‘Delicado’ o ‘Firecracker’ de su nuevo largoHawai Está En Tu Mente. Destacando el uso de marimba y vibráfono, la suerte de surf cargado de sonoridades selváticas, afrocaribeñas y hawaianas que llevaron a cabo resultó cuanto menos agradable, aunque eché en falta un poco más de movimiento para terminar de conectar con el público.
En cambio, a Zac Sokolow (guitarra), Jake Faulkner (bajo y contrabajo) y Nicholas Faulkner (batería y percusión) solo les bastó salir a escena y arrancarse con los primeros compases de ‘Dodger’ y ‘Danza de LA LOM’ para hacer que la pista se balanceara al ritmo que ellos marcaban. Dispuestos a meter la quinta marcha desde el inicio, el trío salió con un extra de motivación al ver como rápidamente se establecía la sinergia con el respetable. Tanto que hasta Faulkner sufrió un pequeño resbalón sin mayores percances.

Porque si escuchando sus canciones en casa uno puede adivinar que estas poseen una clara tendencia hacia el baile, en vivo su capacidad para hacerte mover los pies se multiplica por tres. Sin dar apenas respiro (salvo para presentar brevemente los temas en castellano) y enlazando un número tras otro, los californianos llevaron el concierto por dónde quisieron. A ratos aceleraban trazando una ruta que iba desde las pirámides de Egipto hasta las de México, pasando por la cumbia peruana, y otros rebajaban las revoluciones de forma elegante. Una labor de arqueología musical en la que rescataron títulos populares como ‘Arriba Pichátaro’, ‘El Paso Del Gigante’, ‘Cumbia Árabe’ o ‘Juana La Cubana’.
Y es que el conocimiento del estilo que manejan y su pericia instrumental les convierten en una banda de lo más interesante tanto a la hora de profundizar en sus raíces como para simplemente dejarse llevar en directo. Mención especial Sokolow, quién no paró de recorrer su mástil lanzando riffs y punteos tan infecciosos como los de la imponente ‘Alacran’, las sensuales ‘Alvarado’ y ‘Santee Alley’ o su tema más exitoso hasta la fecha, ‘Angels Point’. No paró de contonearse y alzar su guitarra en ningún instante, ni tan siquiera para secarse el sudor. Tan on fire estaba que solo acudió a la retaguardia para ajustar su amplificador.

De hecho, si puedo poner alguna queja a su repertorio es que este se nutre principalmente de covers tradicionales, cuando me gustaría que apostaran más por su propio material teniendo en cuenta la excelencia de su debut. Bien hay que tener en cuenta que el proyecto nació interpretando versiones de Los Mirlos, entre otros, en el hall de un hotel de Los Angeles, por lo que forma una parte inherente de su identidad que será complicada abandonar en el futuro. Pero sí sería de agradecer que fueran añadiendo más composiciones de su puño y letra. En cualquier caso, poco importó para que siguiéramos danzando hasta que otro clásico como ‘El Sonido De Los Mirlos’ puso el punto final a una actuación realmente potente.
Haciendo una comparativa con otra banda que está llevando este tipo de sonidos a una nueva audiencia, si Hermanos Gutiérrez son la música que te pondrías para ver un atardecer en medio del desierto mientras superas una resaca, LA LOM podrían poner la banda sonora a la fiesta de la noche anterior bien regada con tequila, mezcal y licores varios. Con semejante directo y un nuevo trabajo previsto para 2026, solo es cuestión de tiempo que muy pronto LA LOM dejen de ser un secreto para una minoría y se conviertan en una de las bandas punteras a nivel internacional dentro de la música instrumental.
GONZALO PUEBLA










