Inicio Críticas de Discos ASH  – ‘Teenage Wildlife – 25 Years Of Ash’

ASH  – ‘Teenage Wildlife – 25 Years Of Ash’

El recopilatorio definitivo de Ash.

Los norirlandeses Ash son mucho más que cuatro hits por todos conocidos como ‘Girl From Mars’, ‘A Life Less Ordinary’, ‘Shining Light’ y ‘Burn Baby Burn’. El ahora trío ha sido y sigue siendo una fuente inagotable de temas pegadizos de indie rock y punk pop, cada vez menos punk y más pop, todo sea dicho.

Prolíficos como pocos, Tim Wheeler y compañía han publicado durante su dilatada carrera hasta siete trabajos de estudio e incontables compilaciones de temas inéditos. Su repertorio es casi inabarcable, el sueño de todo fan y la pesadilla del coleccionista. Y es que no han dejado de publicar material en todos los formatos desde sus primeros pasos como banda. Eso fue 1989. Empezaron en un humilde establo en Downpatrick. Allí parieron sus primeras canciones, bajo la influencia de bandas como Nirvana, Weezer y Mega City Four. Después de foguearse en el circuito punk de Belfast, cuando sus miembros todavía estaban en el instituto, dieron el salto a la escena británica de la mano del sello Infectious Records, que se ofrecieron para sacar su primer disco tras escuchar una demo con ‘Jack Names the Planets’, un tema tan primitivo como optimista.

Sacaron 1977, un guiño al año de nacimiento de dos de sus miembros y a la primera película de la saga de La Guerra De Las Galaxias, y su vida cambió para siempre. Puede sonar a cliché, pero fue así y ahora celebran su muy meritorio cuarto de siglo en activo con otro recopilatorio y una nueva gira que felizmente pasará por nuestro país.

La encantadora banda que completan Mark Hamilton y Rick McMurray reúne en el presente Teenage Wildlife hasta 35 canciones de todos sus discos y un tema nuevo con ritmo bailable y unos vientos deliciosos, ‘Darkest Hour Of The Night’. Y por si esta canción fuera poco reclamo para sus fans ávidos de nuevos estribillos pegadizos, la versión extendida incluye un tercer disco con 19 rarezas nunca antes publicadas. Ya no son tan jóvenes ni tan salvajes como podría dar a entender el título, pero tampoco importa mientras conserven su puntería melódica.

LUIS BENAVIDES