Актуальное рабочее зеркало казино 1win на сегодня! Заходите на официальный сайт и выигрывайте джекпот. Регистрация и бонусы за вход. https://cristalloarezzo.it https://antiquariatolalucerna.it https://turismochoapa.cl https://ristorantelaguardiola.it
Inicio Críticas de Discos ALTER BRIDGE – ‘Alter Bridge’

ALTER BRIDGE – ‘Alter Bridge’

Suenan como una banda sólida, pero sin ningún interés, o capacidad, para salir de su zona de confort.

Foto: Chuck Brueckmann

En su octavo álbum y primer trabajo homónimo tras más de dos décadas de carrera, Alter Bridge suenan como una banda sólida, pero sin ningún interés, o capacidad, para salir de su zona de confort.

Con ese ejercicio de reafirmación, el grupo vuelve a demostrar que su mayor fortaleza es también su mayor lastre: un inmovilismo creativo casi absoluto. La química entre sus miembros sigue siendo incuestionable. Brian Marshall y Scott Phillips sostienen el armazón rítmico, Myles Kennedy vuelve a imponer su sensibilidad melódica y su voz inconfundible, y Mark Tremonti despliega riffs musculosos, solos precisos y un instinto compositivo que roza la obsesión por la perfección. Todo está en su sitio, todo suena grande, pulido y profesional… pero poco excitante.

La producción de Michael “Elvis” Baskette vuelve a ser impecable (incluso demasiado), capturando a la banda en piloto automático de alto rendimiento. Hay potencia y un control absoluto de los tiempos, pero también una sensación persistente de déjà vu. Canciones como ‘Rue the Day’, ‘What Are You Waiting For’ o ‘Playing Aces’ cumplen lo que se espera de Alter Bridge con guitarras contundentes, estribillos épicos y una ejecución sin fisuras. Sin embargo, cuesta encontrar verdaderas sorpresas o riesgos que rompan el molde que ellos mismos perfeccionaron hace años.

Cuando el grupo baja el ritmo, el disco respira mejor. La zeppeliniana ‘Hang By A Thread’ destaca por su contención y por ese aire introspectivo demostrando que, cuando se despojan de capas, siguen siendo emocionalmente efectivos. También hay destellos interesantes en ‘Disregarded’, con una afinación más grave a lo Alice In Chains, o ‘Scales Are Falling’, donde la atmósfera se vuelve más oscura y menos previsible.

El gran cierre llega con ‘Slave To Master’, una pieza de más de nueve minutos que resume toda la carrera del grupo. Es ambiciosa, está bien estructurada y está ejecutada de manera impoluta. Funciona como colofón y como recordatorio de todo lo que Alter Bridge sabe hacer y también de todo lo que no.

DAVID GARCELL