¡Hola amigos! Llega octubre, los días se acortan y se acerca el frío. A priori la cosa no pinta muy bien, pero no es tan mal mes. Se acerca Halloween y hay que buscar un disfraz molón. Para los más afortunados, el festival de cine de Sitges ya está aquí, y para rematar, a mediados de mes vuelve la NBA y con ella la Fantasy League. ¿Y eso qué es?

Pues un entretenimiento superadictivo que te mantiene enganchado durante unas veinte semanas. Consigue convencer a un grupo de amigos para crear una liga, selecciona jugadores reales de la NBA para confeccionar tu equipo, alinea todos los días, negocia cambios de jugadores con tus competidores, mete y/o saca jugadores de tu equipo para mejores resultados, y compite cada semana contra un equipo en las diferentes categorías. No podrás tener a Lebron James y a Kevin Durant juntos en tu equipo, y te lo tienes que currar para que tu caterva de maulas te ayude a llegar al podio.

Desde el primer día de liga tus preocupaciones consistirán en que la lesión de Fulano no sea grave, memorizarás los cumpleaños de tus jugadores, sus virtudes y defectos, aprenderás cómo tangarle un jugador a uno de tus contrincantes, te especializarás en anatomía deportiva, y muy posiblemente tus horas de sueño se reduzcan en momentos clave.

En definitiva, diversión a raudales. Así estoy ahora mismo, haciendo papeles y tomando más notas que en la universidad. ¿Quién será mi jugador estrella? ¿A quién tendré que echar en dos semanas? ¿Quién será mi diamante oculto? Ya empiezan los nervios, ya vuelve la ilusión.

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