Inicio Críticas de Discos THRICE – ‘Horizons / East’

THRICE – ‘Horizons / East’

Siguen siendo la banda más consistente de su generación.

Visto con la perspectiva que da el paso del tiempo, el parón que se tomaron Thrice entre 2012 y 2015 fue una decisión acertada. Habiendo dedicado 14 años a la banda sin interrupción, aquel hiato probablemente fuese necesario para no terminar quemados y asegurar una carrera más duradera.

Portada disco Horizons/east de ThriceEs un detalle que suele acabar con la vida de muchas formaciones y en el que los californianos tuvieron la cabeza lo suficientemente fría como para llevar a cabo. Esto nos está permitiendo ahora disfrutar de una segunda etapa dónde vemos a un grupo que ha aceptado su rol de veterano de la escena, pero que aún tiene ganas y cosas que decir. Llevando más de dos décadas en esto, no es ninguna broma.

Después de un To Be Everywhere Is To Be Nowhere convincente pero algo conservador, Palms nos devolvió en parte a los Thrice que gustaban de juguetear con su sonido. Una idea que abrazan aún con más fuerza si cabe en Horizons / East. Porque si alguna vez la etiqueta de los “Radiohead del post-hardcore” que se les ha colgado en más de una ocasión ha tenido sentido, desde luego lo encuentra aquí.

Sin ir más lejos, el álbum se inicia con una ‘The Color Of The Sky’ cuyas vibraciones remiten directamente a los de Thom Yorke, gracias a una base de sintetizadores y un juego de bajo-batería aplastante (que infravalorada está la sección rítmica que componen los Breckenridge). Por idéntico camino transcurre ‘Robot Soft Exorcism’. Experimental en las estrofas y certera en los estribillos. También sorprende ‘Buried In The Sun’, con cierto olor a gospel encubierto y un Dustin metido a predicador enfervorecido.

Aunque si es por destacar highlights en concreto, habría que hablar de la preciosa ‘Northern Lights’, apoyada en unos sencillos acordes de piano, y las sobrecogedoras ‘Still Life’ y ‘Dandelion Wine’. En ambas piezas cocinadas a fuego lento, cada uno de los componentes da lo mejor de sí poniendo de manifiesto el grado de maestría alcanzado a estas alturas. Sonido orgánico y natural al servicio de las composiciones.

Quién busque a los Thrice más rockeros los encontrará en ‘Scavengers’, un medio tiempo marca de la casa, y en las inmediatas ‘Summer Set Fire To The Rain’ y ‘The Dreamer’. Canciones con las que equilibran una de las obras más completas de su catálogo, a la espera de que se vea complementada por ese Horizons / West que ya ha sido confirmado por ellos mismos para el próximo curso.

Al igual que Deftones en el nu metal, nadie de aquella quinta del emo y post-hardcore de comienzos del nuevo milenio ha sabido conducir su trayectoria de una manera tan constante como ejemplar. Y es que, ¿cuántos pueden decir que su undécimo disco sigue siendo de notable alto?

GONZALO PUEBLA