Inicio Críticas de Discos THEE OPERATORS – ‘Mucho Peor’

THEE OPERATORS – ‘Mucho Peor’

Los asturianos lo clavan en su primer largo.

Desde que el mundo es mundo, el hombre no ha cesado en su empeño de buscar la canción pop perfecta. Han sido muchos los que se han colgado la etiqueta ‘power pop’. Desde los tiempos de Raspberries o Big Star, han sido muchas las bandas que han opositado a liderar el movimiento década tras década.

The Knack, Flamin’ Groovies, Cheap Trick, The Cars, The Muffs, Guided by Voices, Cotton Mather, Teenage Fanclub, Weezer, Fountains of Wayne… todos ellos artífices de una retahíla de hits que los ha convertido en clásicos con la inestimable ayuda del paso del tiempo. Y es que, amigos, qué jodido es lograr el álbum perfecto dentro de un movimiento donde, cuando alguien la clava, se vuelve eterna. En esas estábamos, comenzando nuestra paciente travesía por el año de la plaga, cuando los asturianos Thee Operators publican su primer álbum. Y lo clavan. Y perdurará. Tras casi una década en activo como banda, esta conjunción de viejos zorros de la escena ha dado con la clave tras una serie de cambios en la formación y, sobre todo, cambiando el inglés por el castellano.

Sin rastro de los complejos que puedan quedar cuando uno decide semejante cambio de rumbo, Mucho Peor es, desde su extraordinario`Todo Es Inútil´, impecable declaración de intenciones, una gema perfectamente pulida donde es imposible imaginar una melodía más gustosa que las que juguetean durante sus, atención, 26 minutos. Tres años después del EP Thee Operators Ruined My Life, que estaba realmente bien, la banda da un salto de gigante, convirtiendo el fatalismo y las espirales vitales alrededor del hastío y el conformismo en música para nuestros oídos. De la mejor, además.

KIKO VEGA

BONUS TRACK CON… KIKO MURO

Aunque lleváis varios años en activo y habíais publicado dos EP’s, éste es vuestro primer largo. ¿Qué propició que ahora pudierais hacerlo?
“Durante el periodo de los dos EP’s anteriores la banda estaba en formato trío. Tocábamos bastante en directo y nos centramos en depurar el sonido del grupo para sonar lo mejor y más compacto posible. En los ratos que quedaban libres intentaba componer nuevas canciones para llevar al local. Al poco de editar el segundo EP nuestro batería de aquélla, Rubén, dejó la banda y eso nos forzó a un parón obligatorio. Pasamos a ser cuarteto incorporando a Víctor a la batería y Tato a la guitarra y empezamos a trabajar desde cero. Era eso o abandonar el proyecto. Fue un proceso meticuloso y lento, porque así lo quisimos, que me dejó tiempo para dedicarme a componer y poder reunir 15 canciones para llevar al estudio, 12 de las cuales están en el LP que acabamos de editar con BCore.”

¿El sonido más lo-fi de los EP’s era una decisión estética o era más una cuestión de medios?
“Hay un poco de las dos cosas. Por una parte sí que antes buscábamos un sonido más sucio, menos producido y por otra, los medios a veces eran escasos. También estábamos probando cosas y en ocasiones no sabíamos muy bien lo que hacíamos (risas). Estoy convencido de que si a un grupo que vale la pena se le da tiempo para madurar acaba dándote alegrías. Además, el hecho de incorporar a Víctor y a Tato no fue sólo una cuestión de cubrir puestos vacantes. Al igual que Vini, nuestro bajista, y yo mismo han sido piezas imprescindibles para lograr el sonido que estábamos buscando. Y Santi Garcia era, sin duda, la persona adecuada para ayudarnos a conseguirlo”.

También por primera vez todas las canciones son en castellano. ¿Por qué ese paso?
Uffff, eso trajo mucha cola (risas). Nosotros venimos de una tradición musical anglosajona y siempre vimos muy normal desde críos montar grupos para cantar en inglés. Por una parte, un buen amigo mío, Pablo Fernández, capo del sello Humo, no dejaba de decirme que deberíamos cambiar al castellano para tener mayor proyección. Por otra, no somos ajenos a la escena musical actual y veíamos grupos cantando en castellano con propuestas muy chulas y, por otra, nosotros mismos empezábamos a tener ganas de hacer ese cambio. Aunque no fue nada fácil. De hecho las letras del disco están compuestas en inglés y en castellano! Una vez en el estudio, después de grabar un par de canciones en ambos idiomas Santi nos dio el empujón final. Y estamos muy contentos con la decisión tomada”.

Las melodías llevan el gran peso de las canciones, y algunas son realmente brillantes. ¿Os salen con relativa facilidad o les tenéis que dar muchas vueltas hasta dar con una que os convenza?
“Muchas gracias por el piropo. Pues mira, yo soy el encargado de llevar las canciones al local para trabajar sobre ellas. Hay veces que puedo componer una canción en media hora, o caminando por la calle y otras me ha costado cuatro meses terminarla antes de poder enseñársela al grupo. Al menos en mi caso, el proceso de composición es muy visceral y nunca me he sentido realemente “dueño” de mi capacidad para componer…Si caigo en dique seco entro en pánico pero si me doy un tiempo empiezan a salir las ideas. Y si intento forzar la máquina, salen verdaderas mierdas (risas). Como dices, las melodías han de llevar el peso de la canción. Si al grupo le convence, empezamos a trabajarla, buscar voces, arreglos, ritmos, sonidos… Es el esfuerzo de los cuatro lo que hace que consigamos sacar una canción adelante, que tenga sentido, que mole y que valga la pena”.

Hace unas semanas fallecía Adam Schlesinger de Fountains Of Wayne, que supongo que es un grupo que os gusta mucho. ¿Qué destacaríais de él y cómo os sentó su muerte?
“Como a todos nos cogió completamente desprevenidos. Si, claro, Fountains of Wayne es un grupo referencia para nosotros y Adam era un tío que hacía unas canciones acojonantes tanto dentro como fuera de FoW. Da pena pensar que se haya ido un tío tan joven y que, segurísimo, hubiese seguido creando melodías imperecederas. Es una putada, la verdad. Sin duda que, en cuanto podamos volver a tocar en directo, haremos alguna versión para rendirle tributo”.

JORDI MEYA