Inicio Críticas de Discos THE PRETTY RECKLESS – ‘Death By Rock And Roll’

THE PRETTY RECKLESS – ‘Death By Rock And Roll’

Olvida los prejuicios, esto es un discazo.

Supongo que como a tanta gente, la transformación de Taylor Momsen de modelo y actriz juvenil (Gossip Girl) a frontwoman de una banda de rock, le provocó cierto escepticismo. No digo que sus intenciones no fueran sinceras, pero tanto el envoltorio como la música con la que se presentaron The Pretty Reckless en 2010 con su debut Light Me Up, me hacían sospechar que aquello era, por encima de todo, un capricho de una chica acostumbrada al éxito.

Sin embargo, disco a disco, y gira a gira, Taylor y su banda han ido cogiendo entidad, y una década después nos presentan un cuarto álbum mucho mejor del que nunca  hubiera imaginado que serían capaces. Venga ¿me atrevo a decirlo? Death By Rock And Roll es un trabajo de tomo y lomo.
Ya en el anterior, Who You Selling For (2016) se intuía su voluntad de ofrecer un sonido más orgánico, y salir de esa cáscara de metal alternativo y estética oscurilla de sus inicios, y aquí la culminan con una docena de canciones de vocación atemporal.

Quizá lo único que Taylor necesitaba era tiempo, y vivir experiencias suficientes como para coger confianza y convertirse en una artista con más robustez. Las muertes de su productor Kato Khandwala y de su admirado Chris Cornell -recordemos que The Pretty Reckless estaban girando con Soundgarden cuando se suicidó- serían una putada a nivel personal, pero sin duda estos golpes la han hecho crecer como persona y como vocalista. La fuerza y profundidad con la que la voz de Taylor suena en temas como ‘My Bones’ o su aplomo en ‘Witches Burn’ (imagina a Ann Wilson de Heart cantando en un tema de Danzig) harán imposible que ya nadie dude que va en serio.

Por si fuera poco, que veteranos como los propios Kim Thayil y Matt Cameron de Soundgarden, y Tom Morello se hayan prestado a colaborar en el disco validan aún más su propuesta. La presencia de los primeros en ‘Only Love Can Save Me Now’ lo posiciona como uno de los highlights del disco; la esencia Soundgarden unida a ese toque más comercial que caracteriza a The Pretty Reckless lo hace un tema imbatible. Y casi igual de triunfales son la potente ‘And So I Went’, la eufórica ‘Turning Gold’, o la provocadora ‘Death By Rock And Roll’, en una línea más hard rockera a lo Halestorm.

Tampoco faltan algunas buenas baladas que dan equilibrio al conjunto como ’25’, con unos arreglos que te llevan a los créditos de una película de James Bond, la acústica ‘Standing At The Wall’ con un final orquestal grandilocuente, o ‘Rock And Roll Heaven’, en la que con un toque sureño Taylor rinde homenaje a héroes del pasado como Janis Joplin, Jim Morrison, y al rock’n’roll en general.

Porque puede a que base de que lo repitan nos acabemos creyendo aquello de que el rock está muerto, pero este disco nos recuerda que no será tan fácil enterrarlo.

DAVID GARCELL