Inicio Críticas de Discos THE MIGHTY MIGHTY BOSSTONES – ‘When God Was Great’

THE MIGHTY MIGHTY BOSSTONES – ‘When God Was Great’

Los veteranos del ska punk se rodean de amigos para grabar un gran álbum.

De un tiempo a esta parte se empieza a detectar en Estados Unidos una nueva actitud favorable al ska punk. Me imagino que la escena, a nivel underground siempre ha estado ahí, pero algo se está moviendo, y no me extrañaría que con las ganas que tendrá la gente de celebrar la vuelta a la normalidad, un estilo que lleva la diversión en su ADN viva un nuevo resurgir.

Y es en este contexto que aparecen The Mighty Mighty Bosstones, uno de los pioneros del género, con su mejor disco en mucho tiempo, e impulsado por su fichaje por Hellcat Records, el sello de Tim Armstrong de Rancid. No sólo eso sino que el propio Tim se involucró a fondo en la grabación del disco, cantando, tocando la guitarra y produciéndolo junto a Ted Hutt. Seguramente, tenerle remando a su lado explica el buen resultado conseguido, pero es que además la cantidad de invitados que se han sumado a la fiesta tiene que haberles supuesto un subidón en su autoestima. Porque no nos engañemos, para cualquier banda con casi 40 años de historia, es casi imposible que llegue no el momento en el que pueda sentirse irrelevante, y vaya sacando discos simplemente por inercia.

Desde luego, When God Was Great no entraría en esa categoría. Sus quince canciones nos presenta a unos Bosstones rejuvenecidos con ganas de pasarlo bien y alegrarnos el día. Incluso para alguien que no los haya escuchado nunca, puede ser una buena introducción a su mundo, pues incluye un poco de todo: la pachanga ska de ‘Move’, un tema más punk pop como ‘I Don’t Believe On Anything’, un medio tiempo como ‘Certain Things’, el viaje a Jamaica de ‘Lonely Boy’, y hasta una bonita versión de Credence Clearwater Revival, ‘Long As I Can See The Light’.

Cierto es que las guitarras no suenan tan agresivas ni la voz de Dicky Barrett tan cazallera como en sus inicios, y que si lo hubieran dejado en 11 ó 12 temas tampoco habría pasado nada, pero el disco ofrece suficientes alicientes para que su escucha resulte de lo más entretenida, desde escuchar a Freddy Cricien de Madball cantando ska en ‘Bruised’, a ese final con ‘The Last Parade’, un tema de casi 8 minutos en el que aparecen docenas de invitados -un verdadero quién es quién de la escena: Aimee de The Interrupters, a Roger Lima de Less Than Jake, a Angelo Moore de Fishbone, Roddy Radiation de The Specials, etc…- y que es el que mejor resume el espíritu y el buen rollo que desprende When God Was Great.

JORDI MEYA