Inicio Críticas de Discos THE MAINE – ‘XOXO: From Love & Anxiety In Real Time’

THE MAINE – ‘XOXO: From Love & Anxiety In Real Time’

Nos alegran la vida con un álbum redondo y vitalista.

Cuando en algunos momentos sientes que todo se desmorona, es más que gratificante encontrar refugio en cosas que te hagan recordar que el mundo era un sitio que valía la pena antes de marzo de 2020. La música de The Maine cumple de sobras ese cometido. Nos recuerda, que a pesar de los problemas, siempre hay un motivo para sonreír y ser optimistas.

Hace tiempo que la banda de Arizona dejó de jugar bajo las reglas de la industria, para crear las suyas propias, demostrando que en los tiempos del streaming, las redes sociales y el relego del álbum como expresión artística, se puede funcionar a la vieja usanza y vencer en el intento. Como si tuvieran su propio reloj biológico -llevan sacando un álbum cada dos años desde hace un década- The Maine no han vuelto a fallar ni en una época en lo que lo más fácil hubiese dejado llevarse por la desidia.

Un título como XOXO: From Love and Anxiety in Real Time, es un reflejo del vaivén emocional que todos hemos experimentado de una manera u otra en el último año, pero es que The Maine siempre han sabido jugar muy bien en volcar sus emociones en las canciones, así que pocos como ellos para manejar ese mejunje de sentimientos.

Es oír los primeros cinco segundos de la inicial ‘Sticky’ con la voz de John O’Callaghan entrando sobre esos acordes de guitarra, o la contagiosa energía del segundo tema ‘Lips’ para que saber que The Maine han dado en el clavo una vez más. Consecuencias de ser una banda que se siente segura de sí misma -misma formación desde sus inicios- y que ya sabe dónde da lo mejor de sí.

Recogiendo la parte más pop del rock alternativo de los 90 -no hay formación que haya captado mejor la grandeza de los dos primeros discos de Third Eye Blind-, The Maine son igual de solventes recogiendo influencias del synth pop (‘High Forever’), escribiendo canciones redondas de pop rock (‘April 7th’ -una bonita oda de O’Callghan a su mujer- o ‘Anxiety In Real Time’) o, como ya hemos mencionado, luminosos himnos como ‘Lips’ o ‘Face Towards The Sun’.

Seguirán sin ser la banda más grande del mundo -aunque podrían serlo- pero de lo que no cabe ninguna duda es que en los próximos diez años veremos ir y venir a cientos de bandas, mientras The Maine seguirán sacando discos tan redondos y vitalistas como éste  para satisfacción de esa fiel base de fans que los mantiene vivos porque sabe de sobras que su banda favorita no dará un paso en falso.

RICHARD ROYUELA