Inicio Críticas de Discos THE LIMIT – ‘Caveman Logic’

THE LIMIT – ‘Caveman Logic’

Un disco de rock muy, muy, muy bueno.

Supergrupo formado durante una pandemia saca disco. Uno no afronta eso con las mejores expectativas, para qué nos vamos a engañar… 

Hablamos de Sonny Vincent, leyenda del punk NYC con su banda Testors, compositor principal, ideólogo y productor del álbum; Bobby Liebling, frontman de los legendarios Pentagram, banda maldita de la escena doom; Jimmy Recca, exbajista de The Stooges; Hugo Conmi y Joao Pedro Ventura, guitarra y batería de la banda portuguesa de doom metal Dawnrider; y la colaboración puntual a la guitarra solista de Dee Dammers, integrante de la banda de metal alemana U.D.O. (sí, U.D.O.).

Esta mezcla de nacionalidades y edades tan diversas, más propia de un chiste de Eugenio que de una banda de rock, es The Limit. Y el disco que han sacado es la hostia.

Pero no adelantemos acontecimientos, ¿Qué es Caveman Logic? ¿Un disco de punk? ¿Un disco garajero? ¿Un álbum de doom metal? Caveman Logic es todo eso y mucho más; es un disco de rock muy, muy, muy bueno.

La inicial ‘Over Rover’ es volver a cuando Danzig dominaba el mundo con sus primeros discos en solitario y tirarte por un tobogán macarra durante tres minutos. ‘Black Sea’ y ‘These Days’ suenan más post punk, recordando por momentos a aquellos formidables y efímeros Neurotic Outsiders, y a los The Cult más ochenteros. El psychobilly se adueña de la bailable ‘Human Nature’ donde destaca el cambio de registro de Liebling, que parece absolutamente poseído por el espíritu de Lux Interior.

Los ritmos más vacilones vuelven en las punk rock ‘Fleeting Thought’ y ‘Sir Lancelot’ y en el tema que da título al álbum, que directamente parece una hija bastarda de la unión del Fun House y el Electric. ‘Life’s Last Night’ es una patada en las pelotas, punk directo de minuto y medio a la que sigue la inspiradísima ‘When Life Gets Scorched’con su estribillo 100% Misfits y su acertadísimo solo final.

El mojo no decae en ‘Kitty Gone’, corte en el que reina el bajo de Recca, con Liebling sacando a pasear su versión más vacilona y un excelente tratamiento del sonido de las guitarras, tónica de todo el disco. Sin duda una de mis favoritas. ‘Death Of My Soul’ nos trae de nuevo a Evil Elvis en un excelente y épico medio tiempo que desemboca en la final ‘Enough’s Enough’ un blues rock sudoroso y tabernero que finiquita este Caveman Logic.

En condiciones normales, todos los festivales deberían estar dándose de hostias para traer a The Limit este verano, cruzaremos los dedos para que el proyecto dure lo suficiente y poder catar estas canciones en directo. En cualquier época estaríamos hablando de un grandísimo disco de rock, y eso en 2021 es un milagro.

LLUÍS PUEBLA