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SKYLINES – ‘Open Wounds, Open Arms’

Se han hecho mayores.

Foto: Alejandro Rivera

Cuando los chicos de Skylines se cruzaron en mi camino hace un par de años, lo primero que pensé fue que todavía les quedaba mucho por mejorar. Su segundo EP, Inertia Of The Anchors, estaba cargado de buenas intenciones, pero también de ideas que necesitaban una mayor maduración. 

Desde entonces les he visto curtirse por los escenarios de la capital,  mejorando día a día y aprendiendo de los errores. Un crecimiento que ahora se traslada a una puesta de largo titulada Open Wounds, Open Arms, en la que, esta vez sí, han llegado sobradamente preparados. La grabación, de nuevo a cargo de Juan Blas (¿hace falta presentarle a estas alturas?) en sus Westline Studios, ha durado casi un año. Pero en lugar de estar ante un álbum que parezca milimetradamente calculado, lo que nos encontramos son once cortes que rezuman inmediatez por todos su poros. Di adiós a las estructuras enrevesadas del pasado y dale la bienvenida a la zapatilla, los guitarrazos in your face y una legión de coros para quedarte afónico en sus conciertos. Es algo que salta a la vista nada más arrancar con ‘Open Wounds’, que muestra unas líneas claramente punk rockeras. 

En ese grupo podríamos encuadrar también las abrasivas ‘Fake Your Own Death’, ‘Nothing To Prove, Nothing To Hide’ y la pesada ‘The Foreigner’ con un señor riffaco duro y a la encía. En cambio, con ‘Fading Lights’ (¡qué pedazo de single!), ‘The Fight, The Fire’ y ‘Open Arms’ también saben administrar la intensidad de otra manera para dar con canciones más redondas. Incluso la jovial ‘Head Trauma’ se acaba transformando con un final post rockero, evidenciando que no todo aquí va a ir por la vía rápida. 

Los cameos de colegas como Edu de Ella La Rabia (‘Holis Lespere’) y Germán de The Blackjaw (‘Adrift With Me’), entre otros, ponen la guinda una ópera prima directa y diversa. Al final los niños se han hecho mayores.

GONZALO PUEBLA