Debo reconocer que, a día de hoy, a Welcame, el debut en largo de Rise Of The Northstar, le hubiera puesto mejor nota. Al fin y al cabo es uno de los álbumes que más he pinchado en los últimos cuatro años, cada vez que recurro a él me sigue dando caña, y encima, cortes como ‘Samurai Spirit’ ya los considero himnos.

Ahora bien, es pillar The Legacy Of Shi y darte cuenta de que, ahora sí, los galos son una banda hecha y derecha. A todos los niveles. Si al principio me pareció raro, incluso una pijada, que se fueran hasta Nueva York para grabar con Joe Duplantier de Gojira, la canción introductoria ‘The Awakening’ y la fabulosa ‘Here Comes The Boom’, cuyas guitarras cortan como catanas, se bastan y se sobran para justificarlo.

Este sonido es como una bomba atómica en tus oídos, es la sentencia de muerte para tus cervicales. La producción es perfecta, y si no te lo crees, a ver si sobrevives a ‘Nekketsu’.

Esta madurez bien entendida se observa sobre todo en ‘Kozo’, un tema que hubiera sido imposible encontrar en anteriores trabajos. Hay mucha más riqueza de voces y efectos, frescura, y también más rap, con por ejemplo ese Vithia sacándosela en francés hacia el final de ‘Teenage Rage’. ‘This Is Crossover’ es otro bello obús, y ‘Cold Truth’ sorprende por su total zambullida al nu metal.

Ahora bien, es esta segunda mitad de disco la que presenta problemas… ‘Step By Step’ mola, pero igual recuerda demasiado a ‘This Is Why We Ride’ de Body Count, y la cafre ‘All For One’ lo mismo, pero con Slipknot. ‘Furyo’s Day’ sólo es aceptable, como ‘The Legacy Of Shi’, aunque eso no frenará a estos capos.

PAU NAVARRA

 

Reseña
Rise Of The Northstar
8
Artículo anteriorEntrevista a Boston Manor – Los chicos del barrio
Artículo siguienteEl Asombroso Spiderman 144