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MY MORNING JACKET – ‘The Waterfall II’

Son capaces de firmar momentos realmente mágicos.

Cuando en 2015 My Morning Jacket publicaron The Waterfall aseguraron que tenían otro disco preparado para lanzar en los meses posteriores. Viendo que el grupo se embarcó en la gira de presentación del álbum, para una vez finalizada tomarse un largo descanso, muchos ya nos habíamos olvidado de aquella segunda parte.

Al menos hasta que hace unos días, de forma repentina y por sorpresa, la tropa liderada por Jim James ha descubierto este The Waterfall II, que viene acompañado por el anuncio de que los de Kentucky ya tienen más material nuevo grabado en directo desde el estudio que saldrá una vez sea posible volver a los escenarios. Sin duda, son buenas noticias para una formación que últimamente había permanecido en silencio durante los últimos tiempos. 

Pero centrándonos en el presente, esta segunda y tardía entrega sirve para reafirmar el gran momento creativo que estaban atravesando cinco años atrás. Si The Waterfall recuperaba el mejor nivel de unos My Morning Jacket inspiradísimos, su continuación deja claro que no fue casualidad, ya que nos encontramos ante una obra que poco tiene que envidiar a su hermano mayor. Tirando de una paleta de recursos manejados con soltura, pueden mecernos a base de teclados y armonías vocales en la aperturista ‘Spinning My Wheels’ o avanzar por terrenos más tradicionales. 

En esa onda más clásica es donde casan las enseñanzas de The Beatles y Wilco con pasmosa sencillez (‘Climbing The Ladder’, ‘Welcome Home’ o una ‘Still Thinkin’ en cuya recta final le dan la vuelta cual calcetín se tratara). Pero cuando deciden desplegar las alas y alzar el vuelo, My Morning Jacket son capaces de firmar momentos realmente mágicos.

La sensibilidad al piano de ‘Feel You’, el envolvente ritmo robótico con saxos de por medio en ‘Magic Bullet’ o esa ‘Wasted’ que tiene pinta de alcanzar otra dimensión aún mayor cuando sea interpretada en vivo, son meros ejemplos de que tras más de dos décadas de actividad aún no se les han agotado las ideas. Ni aunque estas lleguen con cinco años de retraso.

GONZALO PUEBLA