Ross ‘The Boss’ Friedman, guitarrista y miembro fundador de The Dictators y Manowar, ha fallecido a los 72 años tras una breve lucha contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), enfermedad que había hecho pública poco más de un mes antes de su muerte.
La noticia fue confirmada anoche a través de un comunicado del Metal Hall of Fame, institución que lamentó profundamente la pérdida de quien definió como “un amigo querido, guitarrista legendario y embajador global del metal”.
En el mensaje, destacaron su papel como figura clave en la evolución tanto del punk como del heavy metal, subrayando su sonido inconfundible, su potente ejecución y su espíritu inquebrantable.“El impacto de Ross en la música es inconmensurable. Desde la energía cruda del primer punk hasta la escala épica del heavy metal, su obra dejó una huella imborrable”, señaló la organización.
En un comunicado publicado en su página oficial, la familia del músico confirmó que falleció tras luchar contra la ELA, describiéndolo como “un padre querido y un artista cuya música y espíritu impactaron a fans de todo el mundo”. El texto subraya además la dureza de la enfermedad: “Su guitarra era su aliento de vida, y esta enfermedad se lo arrebató”.
Nacido en Nueva York en 1954, Friedman inició su trayectoria en 1973 al fundar The Dictators, una de las bandas precursoras del punk. Participó en sus primeros discos, incluido el influyente debut Go Girl Crazy!, antes de trasladarse a Europa para unirse a Shakin’ Street.
Su salto definitivo a la historia del heavy metal llegó al integrarse en Manowar, donde, junto a Joey DeMaio y Eric Adams, ayudó a definir el sonido del power metal. Durante su etapa en la banda grabó álbumes fundamentales como Battle Hymns, Into Glory Ride y Hail to England, considerados clásicos del género.
Friedman dejó la formación en 1988, pero continuó activo en múltiples proyectos, incluyendo su propia banda y colaboraciones con artistas internacionales.
Descanse en paz.








