Quienes estuvistes en el memorable concierto que ofrecieron Pearl Jam el pasado 10 de julio en el Palau Sant Jordi de Barcelona, recordaréis la anécdota.

Antes de la interpretación de la última canción, Eddie Vedder leyó la carta de un niño llamado Miguel en la que les pedía que interpretaran ‘Yellow Ledbetter’. No sólo la tocaron sino que además proyectaron un dibujo que había hecho en las pantallas y como obsequio el cantante le regaló una pandereta al crío que estaba en la pista. Todo muy emotivo. Pero resulta que el niño que se llevó la pandereta, ¡no era Miguel!

Por casualidades de la vida, hemos conocido al verdadero autor de la carta y le hemos pedido que nos contase su increíble historia.

“Me llamo Miguel y tengo 9 años y desde siempre en mi casa he escuchado música rock, grunge, heavy metal… Hace unos años empezó a gustarme Pearl Jam. Me aprendí todas sus canciones. El pasado 10 de julio vinieron al Palau Sant Jordi de Barcelona y mis padres me sacaron la entrada para ir con ellos. Mi madre se agregó a un grupo de Telegram que se llama Estúpida Fregona donde sólo se hablan temas de Pearl Jam y ahí se enteró de donde se alojaría el grupo en Barcelona. Se me ocurrió que podría escribirles una carta y llevarla al hotel. Y así lo hice. Escribí una carta y además hice un dibujo de todo el grupo”.

“Esa tarde fui con mis padres al centro de Barcelona por si encontrábamos a alguien del grupo, pero no hubo suerte. Fuimos al hotel y allí hablamos con el chico que estaba en la puerta (Víctor) y le dijimos que queríamos entregar la carta a Eddie Vedder. Al principio nos dijo que no sabía si la banda se alojaba allí, pero le dijimos que nosotros sí lo sabíamos. Me guiñó un ojo y me dijo: ‘yo me encargo’. No sabía si la carta llegaría a su destinatario…”.

“Al día siguiente era el día del concierto y estaba muy nervioso. Disfruté mucho del concierto y en la última canción, cuando McCready empezaba los primeros acordes, Vedder lo paró y ¡sacó mi carta! La leyó y preguntó por mí, pero estábamos en la grada y era imposible que nos viera. Enfocaron a otro niño que estaba en pista y la gente creyó que era yo. Eddie le regaló su pandereta, pero no me importó mucho ya que después de leer mi carta, me dedicó la canción que le pedí (‘Yellow Ledbetter’). Mientras tocaban la canción, se proyectaban imágenes de mi dibujo alternándolas con imágenes reales del grupo. ¡Fue increíble! Inolvidable…”.

Como veis, Miguel, además de tener buen gusto musical, es muy buena persona. Y aunque él no lo pida, si alguien conoce al niño que se llevó la pandereta, estaría bien que, al menos, leyese esto. Entre fans de Pearl Jam, seguro que se entienden.