Hoy, 4 de julio, se cumplen 25 años de la publicación del primer disco de Foo Fighters. Y también 25 años y 47 días desde que los vi en directo por primera vez. Habiendo pasado tanto tiempo el recuerdo es bastante borroso, pero voy a intentar explicar la sensaciones que tuve de esa primera vez con la banda de Dave Grohl.

En esa época estaba viviendo en Los Angeles haciendo un curso de postgrado, pero como podéis imaginar uno de los mayores alicientes de haber elegido esa ciudad, más incluso que la calidad misma de la universidad, era la enorme oferta de conciertos que ofrecía. Rara era la semana en la que no fuera a 2, 3 ó 4 conciertos.

En ésa época pre-internet, mi principal fuente de información para conocer el calendario de conciertos era el semanario gratuito L.A. Weekly. En su agenda figuraba la programación de todas las salas y clubs de Los Angeles y alrededores de la semana y también un anticipo de lo que iba a llegar en los meses siguientes.

No recuerdo exactamente cuando fue, pero sí que vi un anuncio de que Mike Watt iba a tocar en The Palace de Hollywood el 19 de mayo. El exbajista de Minutemen y fIREHOSE había publicado en febrero su primer álbum en solitario Ball-Hog Or Tugboat? y me había gustado mucho. Además, que en el álbum hubieran participado una larga lista de invitados como Eddie Vedder, J Mascis, Frank Black, Henry Rollins, Flea, o el propio Dave Ghrol, abría la posibilidad de que alguno de ellos apareciera durante el concierto.

Así, que me compré la entrada.

Tampoco recuerdo si ya desde el principio se anunciaron los teloneros, o si se añadieron más tarde, pero el caso es que iban a ser Hovercraft y Foo Fighters. De entrada esos dos nombres no me dijeron nada, pero luego me enteré que el primero era un proyecto paralelo de Eddie Vedder, y el segundo, la nueva banda de Dave Grohl y Pat Smear junto a la base rítmica de Sunny Day Real Estate.

Vuelvo a mencionar que en 1995 Internet, si bien existía, todavía era algo muy limitado y al que apenas se tenía acceso con lo cual la información llegaba en cuenta gotas, y era imposible escuchar nueva música a menos que sonara en la radio, MTV, o te compraras el disco, claro . Si no equivoco, unas semanas antes del concierto la emisora KROQ, emitió sin permiso un par de canciones del debut de Foo Fighters del cual ya se había confirmado su lanzamiento para julio. Seguramente debió ser ‘This Is A Call’, porque es la única que me sonaba de algo cuando la tocaron en directo.

El caso es que la histeria por ver de nuevo a Dave Grohl en acción (apenas hacía un año del suicidio de Kurt Cobain), y más en su nuevo papel de frontman, se había desatado y la expectación por el concierto de Mike Watt era máxima. Las 1500 entradas se habían agotado, y cuando llegué a la sala, recibí varias ofertas para comprarme el ticket. Pese a que unos dólares extras no me hubieran nada mal, resistí la tentación.

Una vez dentro, la pista estaba a rebosar. Y ahí estuve esperando impaciente a que salieran Vedder y Hovercraft, de los que no había escuchado ni una sola nota. Por entonces Pearl Jam eran uno de los grupos más populares, así que poder ver a su cantante tan de cerca era todo un puntazo. El problema es que casi ni lo vi. El trío actuó prácticamente a oscuras, con la figura de Vedder sólo intuyéndose mientras durante media hora interpretaban temas instrumentales bastante coñazos. Decepción total.

Todo lo contrario que Foo Fighters. Pese a no conocer su repertorio, la banda transmitía mucha energía con un sonido con toques de grunge, power pop y punk. Sonaban un poco destartalados, y a Dave se le veía bastante cortado, centrándose en cantar, tocar, y poco más. Gracias a setlist fm he podido comprobar que sólo tocaron nueve canciones (‘Winnebago’ ‘This Is A Call’, ‘Butterflies’, ‘I’ll Stick Around’, ‘Big Me’, ‘Wattershed’, ‘For All The Cows’, ‘Alone + Easy Target’ y ‘Exhausted’), pero fueron suficientes para ver que Grohl tenía buen material entre manos.

Casi me supo mal cuando salió a tocar Mike Watt, porque la respuesta no fue ni mucho menos la misma e incluso algunos se fueron del concierto. Sólo cuando Vedder y Grohl volvieron a salir (Vedder cantó ‘Against The 70’s’ como en el disco, y creo que Grohl hizo ‘Big Train’) se animó la cosa, pero estaba claro que aquella noche habíamos asistido al Big Bang de Foo Fighters. Aunque ni de coña imaginaba que algún día vería a a la banda llenando estadios. Estoy seguro que Grohl tampoco.