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MASTODON – ‘Medium Rarities’

Un pasatiempo para los muy fans, y poco más.

Como ocurre con los greatest hits, los recopilatorios de rarezas han perdido mucho de sentido en la era digital. Al fin y al cabo, prácticamente cualquier tema está a sólo un click y cada fan puede hacerse su propio playlist, por lo que ahora este tipo de lanzamientos tienen más de compromisos contractuales que de intención artística. Esto se hace bastante evidente en este Medium Rarities de Mastodon.

Entre sus diceiseis cortes, sólo encontramos un tema realmente inédito, ‘Fallen Torches’, lanzado como single en julio, y que era la canción que la banda había prometido sacar con motivo de su última gira europea, pero que finalmente quedó en un cajón. La verdad es que mola, tiene un gran riff y un gran estribillo a cargo del batería Brann Dailor, además de la colaboración del habitual Scott Kelly de Neurosis. A partir de ahí van alternando versiones, temas en directos y tomas instrumentales sin seguir ningún orden cronológico.

No está nada mal volver a escuchar cómo son capaces de darle la vuelta a ‘A Commotion’ de Feist con un toque post punk, o a ‘A Spoonful Weights A Ton’ de The Flaming Lips convertida en una pieza épica. Por el contrario, la de ‘Orion’ de Metallica se ciñe prácticamente a la original.

Las tomas en directo de ‘Capillarian Crest’, ‘Circle Of Sysquatch’, ‘Crystal Skull’, ‘Iron Tusk’ o ‘Blood & Thunder’ nos recuerdan su poderío en directo, pero no aportan nada respecto a lo que pudimos escuchar en su Live At Brixton de 2013, y quedan un poco forzadas entremezcladas entre las otras grabaciones de estudio. Lo mismo puede decirse de las instrumentales ‘Jaguar God’ o ‘Asleep In The Deep’; como mucho nos pueden ayudar a fijarnos más en las virguerías que hacen con sus instrumentos sin la distracción de una voz, pero no creo que eso justifique su presencia.

Como curiosidades, ‘Cut You Up With A Linoleum Life’ de la serie Aqua Teen Hunger Force, aunque no pasa de ser una broma, o la fúnebre y reposada ‘White Walker’ inspirada en su participación en Juego De Tronos, dan fe de su versatilidad con dos registros totalmente distintos. Y más o menos ésa es la sensación que a uno le queda tras escuchar todo el álbum: sirve para dejar claras las virtudes de la banda de Atlanta, pero no para descubrir nada que no supiéramos. El problema no es su contenido en sí, sino la falta de un hilo argumental o de coherencia, convirtiéndolo en un pasatiempo para los muy fans, y poco más.

DAVID GARCELL