Inicio Críticas de Discos LINKIN PARK – ‘Hybrid Theory 20th Anniversary Edition’

LINKIN PARK – ‘Hybrid Theory 20th Anniversary Edition’

El último gran blockbuster de la música de guitarras.

Cuando Linkin Park publicaron su primer disco Hybrid Theory, yo tenía 17 años. Vamos, que era el target perfecto para un producto como éste. Y piqué, claro que piqué. ¿Cómo no iba hacerlo?

Hybryd Theory tenía todos los ingredientes para atrapar la atención de toda una generación a la que quizá el grunge había pillado un poco pronto, y había empezado a meterse en el rock de la mano de bandas como Marilyn Manson, Korn o Nine Inch Nails. Tenían guitarras, partes electrónicas, algo de rap, sonaba nuevo (o nu) pero por encima de todo tenían un olfato especial para fabricar melodías aptas para todos los públicos. Lo cual explica que en apenas meses Linkin Park pasaran de ser una banda sin pasado a una cuya presencia era inescapable, com sus vídeos apareciendo en MTV al lado de Backstreets Boys y Britney Spears sin problemas. Como mínimo, a nivel de números, Hybrid Theory fue el último gran blockbuster de la música de guitarras con casi 30 millones de copias vendidas en todo el mundo.

Ahora, con motivo de su 20 aniversario (joder, qué vértigo), llega esta lujosa y mastodóntica reedición con 80 cortes de esa época, incluidos remixes, temas en directo y rarezas. Ello nos permite por un lado descubrir un poco de la historia previa a su debut, con maquetas de cuando todavía operaban con el nombre Xero y el EP de seis temas Hybrid Theory EP, así como comprobar si el disco original ha aguantado bien el paso del tiempo. Para mí la respuesta es un sí rotundo.

Entiendo que es imposible escuchar sus doce canciones borrando de mi disco duro toda la carga emocional que mi yo de 17 años tuvo en su momento, pero aún así, creo que tema por tema, pocos debuts más completos podríamos encontrar. La energía desbordante de ‘Papercut’, ‘One Step Closer’, ‘Crawling’, ‘By Myself’ o ‘In The End’, con la combinación de las voces de Chester Bennington y Mike Shinoda, sigue funcionando a la perfección.

El único hándicap es que, como pasa con otros discos míticos como Nevermind o Appetite For Destruction, hemos escuchado tanto sus temas que hasta cierto punto estamos como anestesiados, y al menos a mí, me cuesta encontrar un momento en el que me apetezca escucharlo entero. Y siendo sincero, haber pasado 4 horas escuchando los seis discos de esta reedición ha resultado un tanto agotador.

Nunca me gustó demasiado el disco de remixes, Reanimation de 2002, salvo el que hizo Steph Carpenter de Deftones ‘By Myself’, y 20 años después mi opinión tampoco ha variado demasiado. Algo parecido a lo que me pasa con las tomas en directo. Y las demos de Xero tienen un valor documental más que otra cosa. Las versiones primitivas de ‘Points Of Authority’ o ‘Crawling’, por ejemplo, en ningún caso rivalizan con las grabaciones finales. Tampoco los temas inéditos, ‘Pictureboard’ o ‘She Couldn’t’, en los que parecen intentar parecerse a Incubus, harán que te preguntes por qué no los incluyeron en su millonario debut.

En definitiva, aunque una reedición así está justificadísima dada la efeméride, y más tras la muerte de Chester, y en cierta manera tener acceso a todo este material es el sueño húmedo de todo fan, aconsejo consumirla en pequeñas dosis. Algo así como un medicamento al que podremos recurrir cuando nos invada la nostalgia.

DAVID GARCELL