En 1989 Guns N’ Roses estaban en la cima del mundo. A pesar de estar en plena polémica por las acusaciones de racismo y homofobia por la letra de ‘One In A Million’ del EP G N’R Lies aparecido unos meses antes, el grupo fue invitado a actuar en la gala de los American Music Awards para interpretar su balada ‘Patience’.

Sólo había un pequeño problema. El batería Steven Adler estaba ingresado en una clínica de rehabilitación y el grupo necesitaba encontrar un sustituto. El elegido fue ni más ni menos que Don Henley de The Eagles, con quien Axl Rose había colaborado en su disco en solitario The End Of The Innocence.

La ceremonia retransmitida el 30 de enero transcurrió sin incidentes y permitió al grupo limpiar su imagen mostrando su cara más sensible con el respaldo de un icono de la música americana.

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