Inicio Críticas de Discos FRANK CARTER & THE RATTLESNAKES – ‘Sticky’

FRANK CARTER & THE RATTLESNAKES – ‘Sticky’

Su obra más animada y divertida.

Cuando Frank Carter abandonó Gallows en julio de 2011, mucha gente pensó que había cometido el error de su vida. ¿Quién en su sano juicio decide dejar una banda tan cojonuda como esa con un futuro tan prometedor por delante? Y durante un tiempo, visto el fracaso de Pure Love, su proyecto posterior, pareció que los peores augurios iban a cumplirse.

Más de una década después, nadie sabe muy bien si Gallows siguen existiendo y han quedado como un grupo de culto, mientras que Frank publica hoy su cuarto álbum con The Rattlesnakes y su popularidad no para de crecer. Sorprendente cómo han cambiado las cosas. Y aunque los dos discos que han sacado Gallows desde su marcha me parecen mejores que ninguno de los que ha grabado el cantante, hay que reconocer que sobre un escenario pocos tipos hay mejores que él, y que todos su discos contienen algunas canciones notables. Sticky también.

Siendo un tipo tan concienciado sobre la salud mental y dado a luchar contra sus propios demonios, sinceramente esperaba que la pandemia le habría llevado a escribir un disco bastante oscuro e introspectivo, pero Sticky es todo lo contrario. Aunque hable sobre la ansiedad, la frustración social o el machismo, se trata de su obra más animada y divertida, repleta de temas con gancho y que buscan ser tan pegadizos como su título. Él mismo ha comentado que «no es un disco de confinamiento, sino un disco de libertad», y así es como suena, empezando por la lista de colaboradores que ha invitado.

Las contribuciones de Lynks, Cassyette, Joe Talbot de Idles, y Bobby Gillespie de Primal Scream son toda una declaración de intenciones y ayudan a darle colorido al álbum. Pese a tratarse de su disco más pop, tanto a nivel compositivo como en la producción como en su manera de cantar, Frank y sus compañeros siguen teniendo ese punch como para que en ningún momento te parezcan blandos.

La efervescente ‘My Town’ (escucharle cantar con Talbot es todo un puntazo), la brit popera ‘Go Get A Tattoo’, esas ‘Cupid’s Arrow’ y ‘Cobra Queen’ donde dejan salir la influencia de los Queens Of The Stone Age más melódicos, o la oscurilla ‘Original Sin’ con Gillespie encajando como un guante, son los mejores momentos de un álbum que, como los anteriores, es un tanto irregular. Porque si bien ‘Sticky’, ‘Bang Bang’, ‘Take It To The Brink’ o ‘Off With His Head’ son indiscutiblemente efectivas, y seguro que en directo ganarán puntos, no evitan que siga añorando al Frank cabreado de Grey Britain. Aunque viendo la cantidad de fans que ha ganado en los últimos años, debo ser de los pocos.

JORDI MEYA

Reseña Panorama
Frank Carter & The Rattlesnakes
7
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