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FIDDLEHEAD – ‘Between The Richness’

Un segundo disco tan hermoso como doloroso.

Justo a medio camino entre la nostalgia y la felicidad. Así se sentía el cantante y letrista de Fiddlehead, Pat Flynn, cuando empezó a escribir las letras del presente Between The Richness. Su vida ha cambiado y eso ha cambiado su perspectiva. Merece la pena recordar que su largo debut, Springtime & Blind, de 2018, abordaba de manera explícita la muerte de su padre. Las referencias eran claras en la mayor parte del disco (‘Spousal Loss’, ‘Poem You’, ‘USMA’…), con unos temas descarnados que catalizaron sus sentimientos y le permitieron conectar con muchos jóvenes y convertirlos en una de las sensaciones de la escena emo y post hardcore.  

Flynn, también conocido como vocalista de los desaparecidos Have Heart, se ha casado y ha tenido un hijo. Y su banda no ha parado de crecer. Con todo, sigue recordando a su padre. Eso no ha cambiado y no cambiará. Esa pena siempre estará ahí. Y esa idea queda patente en la dupla inicial formada por ‘Grief Motif’ y ‘The Years’. “El aguijón sordo de la vieja muerte a una nueva vida que florece”, cantan en el segundo corte, uno de los más inspirados de un segundo trabajo a la altura de las expectativas.

Con una legión de seguidores creciendo exponencialmente desde ese primer EP con ecos  fugazianos, Out Of The Bloom, publicado en el 2014, la banda de Boston entrega ahora un muy buen trabajo repleto de himnos vigorosos para jóvenes frágiles, chavales con el corazón roto y dudas sobre su futuro. Estoy pensando en la genial ‘Million Times’  y ‘Down University’, un temazo que incluye los coros de unas ‘cheer leaders’, un recurso que siempre funciona.

Una de las muchas frases centrales del disco es la siguiente: “Cuando la luz del día es demasiado oscura y la última noche es demasiado larga, mira dentro de tu corazón y encuéntrame”.  Aparece en ‘Heart To heart’, un collage de metáforas con las que Flynn pretende explicar a su hijo que nunca le abandonará del todo incluso muerto. La banda –en cuyas filas milita Alex Henery, guitarra de los británicos Basement- no podía cerrar mejor un segundo disco tan hermoso como doloroso.

LUIS BENAVIDES