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ETERNAL CHAMPION – ‘Ravening Iron’

Éste es el camino del guerrero.

Ravening Iron de Eternal Champion es el álbum de heavy metal underground más esperado de la temporada, y casi que del último lustro. Y recalco la palabreja ‘underground’, que os conozco.

Cuando hace ya cuatro años estalló el fenómeno de su debut, The Armor Of Ire, lo viví con el corazón dividido. Por un lado me emocionó que una banda novel de heavy metal épico fuera capaz de generar tanta fiebre en los tiempos que corren, pero por el otro, todo lo que se estaba diciendo (y se sigue diciendo) de ese trabajo me parecía exagerado. Por poner sólo un ejemplo, a mí me costó Dios y ayuda acostumbrarme y llegar a aceptar la voz de Jason Tarpey.

Pero una vez conseguido, una vez me familiaricé con su personal timbre, puedo afirmar que estoy totalmente preparado para embarcarme desde el inicio en su nueva cruzada Ravening Iron, un segundo álbum que gana con cada escucha.

El mismísimo Conan el Bárbaro te saluda desde un salón de oro en ‘A Face In The Glare’, una toma de contacto que no puede ser más satisfactoria. Por su parte, ‘Ravening Iron’ es la canción de trote moderado que debe, casi por ley, ser el segundo corte de un gran álbum de heavy. Un estribillo que es una delicia, que se te mete en la cabeza a la primera, y que con un sutil sintetizador te encandila y retrotrae a los 80. Afila la espada, que los estadounidenses van muy, muy fuertes.

Eternal Champion se han pasado al CrossFit y en ‘Skullseeker’ sacan a relucir todo el bíceps ganado. Tu cuello lo sufrirá de verás, ya aviso, y es que no olvidemos que Arthur Rizk, el nuevo chico de oro tras los mandos, es su batería. Como no podía ser de otra forma, se ha encargado de la producción, la mezcla y el master, y eso sólo puede significar una victoria segura.

La obra suena tradicional, conservadora, pero al mismo tiempo, es recia y robusta, es gorda justo cuando el álbum lo precisa. Es Arthur Rizk… a mí ya no me sorprende nada de este señor.

‘War At The Edge Of The End’ vuelve a presentar todos los ingredientes para enamorarte, y tras una breve intro, ‘Coward’s Keep’ te partirá la espalda. ¿¡Había dicho CrossFit!? Qué carajo, el cuarteto se ha tirado directamente al culturismo y aquí las guitarras de John Powers y Rizk van a dejarte atontado. Éste es el camino del guerrero. Sobrada, auténtica sobrada.

Empieza ‘Worms Of The Earth’ y parece que sea el tema que vaya a bajar el listón, pero su posterior desarrollo vuelve a dar buena cuenta de la maestría de los de Austin. Entre John Carpenter y Vangelis, ‘The Godblade’ es la antesala instrumental de ‘Banners Of Arhai’, la última canción de este trabajo.

Y es justo en ese instante cuando se me ocurren los únicos reproches a Ravening Iron. El asalto que lo cierra es bueno, roza la gloria, pero no llega a lo superlativo, y 37 minutos de disco no es que se hagan cortos… es que directamente lo son.

Un tema más del nivel de los iniciales, otro golpe de autoridad como aquéllos aquí, y obra magna sin duda. De todas formas, cualquier seguidor de los Manowar más pretéritos, Manilla Road, Warlord o Cirith Ungol va a salivar con este lanzamiento.

La locura que se está viviendo con su pre-order está plenamente justificada. Lo nuevo de Eternal Champion es lo que le habría encantado escuchar a Robert E. Howard mientras escribía.

PAU NAVARRA