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ESOTERIC – ‘A Pyrrhic Existence’

Sintetiza todo lo que Esoteric han sido en estos 28 años de carrera.

Dicen que los buenos caldos se hacen a fuego lento y un largo tiempo… Pues bien, tras ocho años del anterior Paragon Of Dissonance, Esoteric han vuelto a facturar, como nos tienen ya acostumbrados, sin prisas y mucho mimo, otro gran plato… digo, otro gran disco: A Pyrrhic Existence.

Nuevamente una obra faraónica y muy profunda, tan profunda que explora nuestra psique, los diferentes rostros que podemos llegar a adoptar en el transcurso de nuestra tortuosa vida hasta desembocar en la locura o salir airoso de ella, con las consecuentes secuelas al convertirnos en un juguete roto e inservible para siempre. Y qué mejor manera que altas dosis de psicodelia aderezado al contundente funeral doom que se gastan los veteranos de Birmingham para emprender este ‘mal’ viaje.

A Pyrrhic Existence sintetiza todo lo que Esoteric han sido en estos 28 años de carrera, desplegando una amplia palestra de subgéneros musicales en todo momento, desde el prog al death. Toda una declaración de intenciones la inicial y desoladora ‘Descent’, 27 minutos cavando bien abajo en tu mísera existencia. Ni siquiera la épica desatada en el clímax de la canción te ayudará a emprender el vuelo hacia la luz, quedando enganchado en la fangosa ‘Rotting Derelection’. De aquí no sales ileso… si sales, claro.

Gran ejercicio de agresividad y contundencia desplegándose a la par que tristes y emotivos pasajes sonoros que alimentan al alma, ideal para tomar aire al surcar con la instrumental ‘Antim Yatra’, donde llegamos al ecuador de este safari de sensaciones sensoriales.

A partir de aquí nos encontramos con una segunda parte más experimental y menos pausada, riffs a medio tiempo, teclados galácticos con tintes krautrock se pronuncian más alto en ‘Consuming Lies’. Las primeras y etéreas melodías de ‘Culmination’ nos engañan haciéndonos creer en un mundo mejor y a un ritmo más acelerado que va tornándose el pasaje vamos siendo algo mas vitalistas, hasta darnos de morros contra un frío y duro muro de lúgubre funeral doom.

Ya sin fuerzas, nos abandonamos a ‘Sick And Tired’. Somos vulnerables y ya nos da igual todo, sólo el cuerpo pide tierra.

SANTA