Ice-T y sus guerreros Body Count vuelven a la carga con Carnivore, un séptimo álbum para el que han reclutado amigos célebres como Jamey Jasta, Dave Lombardo y hasta Amy Lee de Evanescence. Una aparición inesperada, pero que cuadra con su motivación por seguir sorprendiendo al público.

Ocho meses antes de que Rage Against The Machine publicaran su revolucionario debut en noviembre de 1992, otra banda se había adelantado publicando un álbum que rompía las barreras entre el hip hop y el metal, entonces todavía existentes. Se trataba de Body Count, el grupo liderado por Ice-T, quien en aquellos días disfrutaba de una exitosa carrera como rapero. Sin embargo, la polémica suscitada por la canción ‘Cop Killer’, que denunciaba la brutalidad policial, y las amenazas de boicot hacia su sello, Sire Records, subsidiario de Warner, por parte de varias asociaciones de policías, hizo que su valor musical quedara eclipsado. Recuerdo que entonces, desde aquí mirábamos con cierta superioridad moral los ataques a la libertad de expresión del sistema americano, sin saber, inocentes de nosotros, que en la actualidad sería imposible que alguien publicase en España un estribillo que rezara “Asesino de policías, sé que tu familia está de luto (que les jodan), Asesino de policías, ahora es momento de ajustar cuentas” sin pasar por un juzgado.

Pese a sus controvertidos inicios, y que Ice-T se convertiría en una estrella televisiva gracias a series como Law & Order o New York Undercover, Body Count han seguido adelante publicando álbumes y girando cuando los compromisos de su cantante lo permitían. Coincidiendo con el 30 aniversario de su formación, el grupo vuelve ahora con Carnivore (Century Media), que verá la luz el 6 de marzo, y en el que cuentan con algunos invitados bastante singulares y que incluye versiones de ‘Ace Of Spades’ de Motörhead y una metal del hit de Ice-T ‘Colors’. Para hacernos la previa, tuvimos la oportunidad de charlar con su bajista Vincent Price.

Te uniste a la banda en 2001, pero ¿cuál fue tu primer contacto con Body Count?
VINCENT PRICE “Un amigo mío me dio el cassette de su primer disco, y aunque escuchaba mucho metal, no los conocía, pero me gustó bastante. Pero luego los vi en directo y flipé. Eran muy buenos. Más tarde, empecé a trabajar en unos locales de ensayo a los que iban ellos, así que conocí a la banda original. Luego Ernie C (guitarra) decidió hacer un proyecto en solitario y me invitó a tocar con él. Y supongo que, a raíz de eso, cuando necesitaron un bajista nuevo, pensaron en mí”.

En su momento, ¿qué pensaste de toda la controversia que hubo con ‘Cop Killer’?
“Yo estaba metido en la escena hardcore, así que para mí no era nada nuevo. Cuando salió ‘Cop Killer’ quizá llegó a más gente, pero ya había muchos grupos antes que hablaban de matar polis… (Risas) Como MDC, su primer disco se llamaba Million Dead Cops y salió en 1982. Supongo que el hecho que Ice-T fuera el cantante hizo que se publicitara más, pero ‘Cop Killer’ no era nada nuevo (risas)”.

Desgraciadamente, su bajista original, Mooseman, falleció en 2001. ¿Te dio algún consejo antes de entrar en el grupo?
“No (risas). No, pero recuerdo cuándo dejó el grupo (risas). Sé que hicieron varias pruebas, pero a mí no me hicieron ninguna prueba. Como te decía, les conocía a todos. Cuando conocí a Mooseman nunca pensé que ocuparía su puesto. De hecho, me vendió parte de su equipo, pero no tenía ni idea de que lo acabaría usando para hacer su trabajo (risas)”.

Ice-T sigue muy metido en su carrera como actor; sin embargo, en los últimos años le ha dado un empuje a Body Count. ¿Cómo os organizáis?
“Bueno, todos hacemos cosas por nuestra cuenta. Yo giro con otras bandas, sobre todo con Steel Prophet, con la que llevo 30 años, así es como me gano la vida, y Ice-T tiene su carrera como actor, pero lo que hacemos es tomarnos un mes para centrarnos únicamente en el grupo y componer. Él aparece cuando puede para trabajar en las voces. Para este disco nos fuimos a New Jersey, que es donde él vive, así que fue un poco más fácil. Durante este año vamos a girar y tocar en festivales, así que lo tenemos todo bastante bien planeado. Además, los grupos no tocan cada día (risas). Es fácil combinar lo que hacemos todos porque todos queremos que funcione”.

¿Quién es el compositor principal? ¿Sigue siendo Ernie C?
“Lo hacemos en equipo. Así ha sido desde hace mucho. El primer disco sí que lo escribió todo Ernie, pero luego Mooseman, D-Rock y otros fueron participando. Cuando yo me uní al grupo ya empezamos a escribir todos juntos”.

Desde que te uniste al grupo, ¿has observado un cambio en vuestro público?
“Sí, creo que poco a poco se nos ha ido aceptando por lo que realmente somos. Creo que se nos ve como un grupo como los demás, y no como ‘el grupo de Ice-T’. Mi objetivo es que Body Count sea vista como una gran banda de metal, que puede tocar con cualquiera. En los últimos años, la respuesta hacia el grupo ha sido muy buena”.

¿Crees que ahora quizá se presta más atención a la música y no tanto a la política?
“Yo creo que la gente presta atención a las dos cosas. Desde que Trump está de presidente, hay mucha gente participando activamente en la política, así que es inevitable que se fijen en ese aspecto. Creo que es un muy buen momento para que Body Count estén de vuelta”.

¿Y piensas que la popularidad de Ice-T como actor os ha hecho ganar público?
“No lo creo. Mucha gente todavía no conoce a Body Count. Muchas veces me preguntan en qué grupo toco, y cuando los digo Body Count no tienen ni idea. Por no hablar que mucha gente sigue confundiendo a Ice-T con Ice Cube (risas). Por eso es necesario que sigamos matando en cada concierto”.

Hablando de Carnivore, habéis contado con varios invitados como Riley Galey de Powertrip, Jamey Jasta de Hatebreed e incluso Amy Lee de Evanescence.
“Normalmente invitamos a gente al estudio. En Bloodlust tuvimos a Max Cavalera, por ejemplo. En este disco tuvimos a gente que nos mandó varios temas como Chino Moreno de Deftones, pero nosotros preferimos empezar desde cero y escribirlo todo nosotros, y luego buscar a la gente adecuada. Riley simplemente era perfecto para ese tema y encajó de maravilla. Y Jamey es casi el octavo miembro del grupo. Es muy buen amigo de Ice-T, así que fue muy fácil. En cuanto a Amy, un día estaba frustrado pensando en qué voz encajaría en ‘When I’m Gone’ y un amigo mío me dijo ‘¿Por qué no se lo pides a Amy Lee de Evanescence?’, y fue en plan ‘¿¿¿Qué???’ (Risas). Pero me dijo que podía contactar con ella, así que le mandamos el tema y después de un par de intercambios, para mí sorpresa, aceptó (risas)”.

Es un tema bastante distinto a lo que soléis hacer.
“Sí, no nos gusta hacer siempre lo mismo. Nos encanta descolocar a la gente, impactarla, ya sea con un mensaje controvertido o a través de la música. Nos gusta hacer cosas que nadie imaginaría que Body Count hicieran”.

“Son Slayer los que han tirado la toalla, no nosotros (risas)” VINCENT PRICE

También está Dave Lombardo, ¿no?
“Sí, toca en la versión de ‘Colors’. Hicimos un show en Helsinki en el que tocaban Dead Cross y salió a tocar con nosotros ‘Postmortem’, así que él es el noveno miembro del grupo (risas). Ice-T llevaba tiempo queriendo grabar ‘Colors’ con la banda. El personaje de la portada es el que se describe en esa canción”.

¿Por qué habéis incluido una versión de ‘Ace Of Spades’ de Motörhead? ¿No es un tema muy sobado ya?
“Lo que pasó es que en giras pasadas solíamos abrir con ‘Raining Blood’ y la grabamos para el disco Bloodlust. Pero en el festival de Wacken tocaban Slayer, y claro, no podíamos empezar nosotros con un tema que iban a tocar ellos, así que tuve la idea de probar con ‘Ace Of Spades’. Así que la ensayamos en la habitación del hotel, luego la probamos con Ice-T en el autobús, y la primera vez que la tocamos fue esa noche en Wacken. La verdad es que nos gustó mucho y decidimos grabarla”.

¿Llegaste a conocer a Lemmy?
“Sí, Lemmy siempre estaba rondando por Los Ángeles, y Ice-T grabó algo con él. Yo he sido fan de Motörhead desde el 83 u 84. Tenía todos sus discos”.

Antes decías que os encanta impactar a la gente. ¿Crees que falta más riesgo en el mundo del metal?
“La realidad es que cada vez es más complicado impactar al público. Lo único que puedes hacer es algo que no se esperen. Rammstein eran impactantes, pero ahora todo el mundo usa fuego como ellos. Si ahora hiciéramos otra canción sobre matar policías, no tendría impacto, ¿sabes? Por eso hacemos cosas que nadie espera de Body Count”.

¿Y crees que podréis seguir haciéndolo durante mucho tiempo?
“Tenemos casi 60 años y todavía no hemos parado (risas). Yo tengo 55 y Ice-T 61, creo. Son Slayer los que han tirado la toalla, no nosotros (risas). Todavía somos jóvenes (risas)”.

JORDI MEYA