Nadie dijo que tirar adelante una banda fuera fácil, pero los ingleses Trash Boat están dispuestos a llegar a buen puerto por muchas tormentas que azoten su travesía.

Crown Shyness, en castellano, ‘timidez botánica’, es el fenómeno por el que las ramas más altas de los árboles en el bosque evitan tocarse para dejar que la luz solar llegue al suelo. También es el título del segundo álbum del quinteto formado por el vocalista Tobi Duncan, los guitarristas Dann Bostock y Ryan Hyslop, el bajista James Grayson y el batería Oakley Moffatt.

Siguiendo la estela de la nueva escena pop punk británica, Trash Boat salieron a la palestra con su debut Nothing I Write You Can Change What You’ve Been Trough hace un par de años, pero a diferencia de bandas como Neck Deep o Roam, en su música había una subyacente influencia hardcore que se hacía más que evidente en directo. Quien los viera cuando nos visitaron como teloneros de The Wonder Years sabrá de lo que hablamos.

Crown Shyness (Hopeless Records) saca ese lado más duro a la superficie, aunque cuando hablamos con su cantante admitiera que quizá no era la opción más inteligente. Aunque escuchando las vicisitudes que nos cuenta sobre su experiencia en el último Warped Tour, queda claro que lo suyo no es tener cabeza, sino sólo corazón.

¿Cuándo empezó a tomar forma el nuevo disco?
TOBI DUNCAN
“Queríamos tomarnos nuestro tiempo con este disco. Queríamos centrarnos al 100% en escribirlo. Compusimos alguna cosilla durante la última gira, pero fue una vez ya estábamos en casa que nos pusimos en serio. Las canciones, a nivel musical, salieron de manera bastante fluida, pero el concepto de las letras me vino cuando estábamos de gira en Australia. Estaba mirando fotos al azar en mi móvil, mientras estaba aburrido en el puesto de merch en un concierto, y salieron unas fotos de crown shyness y de repente todo me vino de golpe. Era algo muy llamativo, y de golpe me vino la portada, un montón de metáforas, trozos de letras… Supe que escribiría el disco sobre eso”.

¿Era la primera vez que te ocurría algo así?
“Sí, es la primera vez”.

Muchos grupos hoy en día suelen tomar una senda más comercial en su segundo trabajo, pero vosotros habéis tirado hacia otra dirección. ¿Tuvisteis dudas?
“Sí. Posiblemente nos iría mejor si fuéramos más comerciales, pero no es nuestro estilo. Es evidente que tenemos influencias del pop punk, pero somos muchas cosas a la vez. Tenemos influencias del hardcore, del post hardcore… No creo que seamos una sola cosa. Quizá eso juegue en contra nuestra, pero lo estamos pasando muy bien. Podemos tocar en diferentes giras, con diferentes grupos y llegamos a gente diversa”.

Hay alguna parte instrumental que incluso recuerda a Thrice…
“Sí, escucho mucho a Thrice. También a Converge, Comeback Kid…”.

Grabasteis el disco en Estados Unidos, ¿verdad?
“Sí. Fuimos allí para trabajar con Andrew Wade. Siempre nos ha gustado su trabajo. Ha grabado algunos discos increíbles. Estaba en nuestra lista de productores deseados y esta vez nos encajaba en el presupuesto. Nos encanta su estilo y su sonido. Pasamos cinco semanas en su estudio, en Florida, viviendo en un apartamento que tiene al lado. Cada día nos levantábamos, salíamos por la puerta y ya estábamos en el estudio. Fue una gran experiencia”.

Muy diferente a cómo hicisteis el primero…
“Sí. Cuando grabamos el primer disco era en Cambridge en febrero. Hacía frío. Tenía que levantarme a las siete de la mañana para empezar a las nueve. En los días que tenía que grabar las voces, especialmente, hacía mucho frío, pero sólo teníamos cuatro días para grabarlas, así que no quedaba otro remedio. Íbamos con prisas. Lo grabamos todo en dos semanas. Esta vez tuvimos cinco. Podía cantar un poco cada día, y hacerlo al final de la tarde, cuando mi voz no estaba tan áspera. Incluso escribimos una canción en el estudio, ‘Controlled Burn’, porque sólo teníamos nueve temas. Pero no fue nada estresante”.

Te iba a decir que tu voz suena mucho mejor en este disco.
“Gracias. Mi voz actual es el resultado de haber girado tanto. Cuando cantas cada noche es la mejor práctica, puedes probar diferentes estilos y nuevas técnicas que te hacen sentir más cómodo”.

Incluso te has atrevido a cantar un tema acústico como ‘Crown Shyness’… ¿Cómo surgió?
“Bueno, esa canción la escribí yo. Cuando estábamos girando en septiembre del año pasado, cada día durante la prueba de sonido iba probando cosas con la guitarra y me salió ese riff. Y los otros me dijeron que les gustaba y lo convertí en el principio de la canción. La melodía me salió sola. Luego Ryan me ayudó con los arreglos. Nos parecía una canción demasiado buena para no grabarla, aunque fuera muy distinta al resto”.

¿Cuál ha sido la experiencia más gratificante que habéis tenido en la carretera?
“Posiblemente el Warped Tour. Fue durísimo. Empezábamos cada día a las ocho de la mañana y no parábamos hasta las diez de la noche. No teníamos crew, sólo un chico para el merch, así que teníamos que hacerlo todo. Pero a pesar de todo, sentimos que mereció la pena. En ningún momento pensamos en irnos a casa. Nos sentimos, de verdad, como una familia. Disfruté de cada segundo que pasamos allí”.

“Yendo a Salt Lake City nuestro autobús se incendió en medio de la noche. Tuvimos que esperar veinte horas en medio del desierto a que llegara uno de sustitución”

Pero tengo entendido que tuvisteis un montón de incidencias allí.
“Sí, yendo a Salt Lake City nuestro autobús se incendió en medio de la noche. Tuvimos que esperar veinte horas en medio del desierto a que llegara uno de sustitución. Y cuando por fin reemprendimos la marcha, al cabo de cuatro horas también se estropeó. Nos dijeron que teníamos que esperar 30 horas para que llegara otro, así que decidimos seguir adelante con taxis y coches alquilados. Nos perdimos tres fechas, pero por fin en Kansas teníamos otro nuevo autobús”.

Vaya…
“Sí, pero ahí no acabó todo (risas). Al cabo de unos días la empresa del autobús decidió que no podía seguir llevándonos y tuvimos que terminar el resto de la gira en coches alquilados. Fue una locura”.

Supongo que es una de experiencias que o mata al grupo o lo hace más fuerte.
(Risas) Sí, pero ya te digo que en ningún momento pensamos en dejarlo. Pero puedo entender por qué tantos grupos lo pasan mal, si las cosas no te van bien y el público no viene a verte”.

¿Se notaba en el ambiente que era el último Warped?
“Desde luego. Quizá para nosotros no era tan significativo porque era la primera vez que lo hacíamos, pero había grupos que han hecho el Warped diez ó 15 años. Se notaba la tristeza, pero no era nuestro caso”.

¿Crees que allí hay una actitud más abierta hacia los grupos británicos que hace unos años?
“Sí. Nosotros tuvimos conciertos fantásticos, especialmente en New Jersey, Chicago, Texas… Hubo bastantes shows que incluso fueron mejores que algunos que hemos tenido en casa. Queremos volver a Estados Unidos el año que viene. Tiene muy buena pinta”.

A pesar de todo, el grupo todavía no os da para vivir. ¿Qué trabajo haces aparte?
(Risas) He empezado a hacer locuciones y también tengo una furgoneta y hago de tour manager para otras bandas. En diez días me voy de gira con Seaway. Voy haciendo trabajos aquí y allá cuando puedo. Pero ahora quiero tomarme en serio lo de las locuciones. Voy tirando”.

Cada vez es más habitual encontrarse con músicos haciendo de tour manager. ¿No acabas harto de tanta carretera?
“No (risas). Supongo que en algún momento me hartaré, pero por ahora sigo disfrutándolo. Estuve trabajando en una oficina durante cuatro años, y ganaba bastante dinero. De hecho, gracias a eso pude ahorrar y me permitió centrarme en el grupo. Quizá algún día tenga que volver a trabajar en una oficina, pero si puedo evitarlo, mejor”.

¿Qué tendría que ocurrir para que no tengas que hacerlo?
“El grupo tendría que tener mucho éxito. La gente tendría que seguirnos y que nos convirtiéramos en una banda del nivel de Rise Against o algo así. O eso o que mi carrera de locutor despegue y pueda meter mi voz en series muy populares, películas o anuncios (risas). Siempre me ha gustado hacer voces y hacer imitaciones. La gente siempre me ha dicho que se me daba bien. Y ahora que tengo más tiempo, he querido probarlo”.

Por curiosidad, ¿en qué serie te gustaría meter tu voz?
“Sería genial poder hacerlo en Bojack Horseman, Rick And Morty o Regular Show. Bojack Horseman es mi favorita ahora mismo”.

Yo acabo de empezarla.
“Oh, pues va a mejor. Ya verás”. 

JORDI MEYA