Aunque su nuevo álbum habla sobre el ciclo eterno de la vida y la muerte, The Capaces aún no se plantean la posibilidad de colgar las botas. Más bien todo lo contrario. A pesar de las circunstancias, la pandemia ha conseguido inyectar un nuevo chute de energía a una de las bandas de punk rock más fiables de nuestra escena.

Llegados a estas alturas de su carrera, Martillo y Cleve, los fundadores y principales cabezas visibles de The Capaces durante sus más de 20 años de infatigable militancia, habían planteado su séptimo álbum como un final abierto para el grupo. Ni un punto final, ni tampoco un punto y seguido. Simplemente celebrar sus dos décadas de trayectoria por todo lo alto sin tener que pensar en cuál debía ser su próximo movimiento. Después de tanto tiempo, bien merecían tomarse un respiro y afrontar el futuro de una forma más relajada.

Pero al igual que le ocurrió a todo el mundo, el coronavirus hizo cambiar radicalmente sus planes. Al menos en su caso fue para bien, porque aunque finalmente Zoetrope ha visto la luz, ni mucho menos va suponer el epitafio para una banda única (la cual completan Sergi al bajo, Jawa a la guitarra y Beddy tras la batería) dentro de nuestras fronteras. Fieles a su espíritu inconformista, la situación actual ha hecho que se rebelen contra la decisión que habían tomado y que ya estén preparando lo que será octavo disco. 

Justo unos días después de haber estrenado en streaming un breve pero intenso concierto grabado en los Stonebox Studios, conectamos con ellos vía Zoom para que nos explicasen en su propias palabras este afortunado giro de guión.

Por lo que he leído en alguna declaración previa, parece que Zoetrope iba a suponer el último disco de The Capaces. ¿Podéis aclararme esto?
MARTILLO “Lo cierto es que cuando dijimos eso aún no había pasado nada de lo que estamos viviendo ahora. Lo que ocurría es que se acercaba el 20 aniversario del grupo y planteamos este nuevo trabajo como el culmen de la carrera de The Capaces, de un modo que si por algún motivo fuese el último, que nos marchásemos por todo lo alto. Era un final un tanto abierto como la propia metáfora de Zoetrope, que sigue girando hasta que se para. Para cuando llegase ese momento, no teníamos previsión de otro nuevo álbum ni nada. Teníamos preparada una pedazo gira… Era un poco la despedida y luego a ver qué pasaba, aunque el horizonte ya no estaba tan claro como otras veces que empezábamos ya a pensar en el siguiente paso. Era un poco incierto. Pero claro, llegó la pandemia y dijimos ‘ahora no nos vamos a ir por un virus’. Esto terminará cuando nosotros queramos. De hecho, ya tenemos canciones para otro álbum”.
CLEVE “Como este año no hemos podido dar conciertos, nos hemos puesto a trabajar en material nuevo. Ya veremos que sucede, pero de momento aquí estamos”.

Imagino que después de estar más de 20 años en un grupo, cada vez se hace más complicado seguir. Más aún teniendo en cuenta que tenéis otras responsabilidades como puedan ser el trabajo o la familia. ¿Realmente veáis cerca el final?
MARTILLO “Nosotros hubiéramos continuado de cualquier manera. Tenemos otros proyectos en marcha, pero queríamos acabar por todo lo alto y tal vez tomarnos un tiempo, descansar un poco…”.
CLEVE “A lo mejor estaríamos dos años tocando y luego ir desacelerando. Quizás era un poco la idea que teníamos en mente. No queríamos estar pendientes de tener que ir preparando canciones para sacar otro disco y ese tipo de historias. Pero al final las cosas van como van y por un golpe de timón todo ha empezado a ser distinto”.
MARTILLO “Efectivamente. Como dice Cleve, nuestra intención era ir frenando”.
CLEVE “Llevamos ya muchos álbumes, una carrera larga… Desde nuestro punto de vista, estábamos en nuestro mejor momento, por lo que era perfecto poner ese punto. Pero al final estas cosas nunca salen como las habías planificado”.
MARTILLO “También ten en cuenta que con el pretexto del final de The Capaces se acercaban conciertazos, giras de puta madre… Era irnos con todo y mandarlo a tomar por saco. Pero no nos han dejado ni abrir la puerta para marcharnos (risas)“.
CLEVE “Había mucha gente presionándonos en plan, ‘bueno, ahora no lo podéis dejar ¿eh?’ (risas). Al final nos hemos dejado guiar por nuestras propias sensaciones”.

Es curioso porque ahora mismo muchas bandas están en el dilema de ver cómo pueden seguir adelante o si acaban abandonando. En cambio, a vosotros la pandemia os ha afectado justo al revés. Parece que os ha dado más gasolina para continuar.
MARTILLO “Nosotros nos veíamos con mucha fuerza para llegar a ese objetivo final. Era como alcanzar la cima de una montaña. Y al final nos hemos quedado con las ganas”.
CLEVE “Date cuenta que entre pitos y flautas, hemos cancelado 30 conciertos, gira europea, proyectos que tenían muy buena pinta… Es mejor pensar que ha sido un parón obligado y ya está. Ahora nos toca seguir con más fuerza si cabe”.

Como bien decíais, Zoetrope toma como concepto esa idea de seguir girando hasta que la inercia se detenga, que es algo que acaba casando bastante bien con lo que os ha ocurrido. De hecho, si no me equivoco, se trata de vuestro primer álbum que podríamos considerar como conceptual. Explicadme el viaje que trazáis a través de las canciones.
CLEVE “Hay una serie de motivos que se van repitiendo en las canciones, siguiendo un poco el símil de lo que sería un desarrollo operístico, solo que con las distancias obvias de estilo. Son detalles que van surgiendo a lo largo del disco y acaban hilando todos los cortes. El principio es cuando se le empieza a dar impulso a la rueda de la vida. A partir de aquí, se suceden varias sensaciones que guardan una analogía con lo que es el desarrollo vital de una persona o un colectivo que empiezan con fuerza y energía. De ahí se pasa a la adolescencia, la madurez, el ser consciente de la realidad, ir encajando los golpes que te da la vida y saber superarlos. La segunda cara sería ya cuando empiezas a adquirir un poco más de sabiduría y saber manejar bien las cosas. Es entonces es cuando aparentemente todo se acaba, aunque seguramente no sea más que un nuevo comienzo. Ese es un poco el viaje de Zoetrope.

Me gusta mucho que, al igual que viene ocurriendo con vuestros trabajos más recientes, empecéis con una instrumental que va arrancando poco a poco, pero una vez ya te subes a la rueda, eso ya no para. Es una buena metáfora de lo que es la existencia del ser humano.
CLEVE “La última instrumental es precisamente ‘Solstice’, ese momento de cambio, como el solsticio de verano e invierno. Es cuando el asunto empieza a frenar y acaba. Pero claro, esto es un disco, por lo que ya te invita a darle la vuelta otra vez y empezar de nuevo”.

Mantenéis vuestro sello inconfundible: sonido rápido, abrasivo, visceral… Pero todavía seguís siendo capaces de darle una pequeña vuelta de tuerca. En este caso, me parece una de vuestras obras más rockeras y menos punkarras, aunque por supuesto la intensidad sigue ahí.
MARTILLO “La verdad es que sí. Nosotros aprovechamos todos nuestros álbumes para investigar nuevos terrenos y ponernos retos. Sí que es verdad, y hablo desde un punto de vista personal, que últimamente venimos tocando unas composiciones diferentes, un poco más rockeras como dices, melodías más elaboradas… No dejan de tener mucha caña, pero sí que hay una evolución”.
CLEVE “También ten en cuenta que la propia estructura que planteamos en Zoetrope ya te guía hacia esa dirección. Por ejemplo, el momento en el que te haces mayor y te das cuenta de que nada es como pensabas, quizás es un instante más nostálgico, de pérdida de la inocencia. Eso para mí no era compatible con canciones de tralla máxima. Por eso algunas tienen ese toque diferente”.
MARTILLO “Incluso con lo que estamos componiendo ahora mismo estamos experimentando mucho, por derroteros más setenteros”.
CLEVE “Siempre trabajamos en varias direcciones, pero manteniendo nuestro sello. Desde mi punto de vista, este álbum puede tener esa lectura porque viene determinado por esos momentos de la propia rueda de la vida”.
MARTILLO “No ha sido algo casual ni porque nos apeteciera, sino que había un motivo. Lo que sí es verdad es que nos hemos sentido muy a gusto. Ahora estamos dándole vueltas a los nuevos temas y puede haber sorpresas en el futuro. Siempre tenemos esa actitud de no estancarnos. La rabia es algo que controlamos de puta madre y disfrutamos, pero queremos ver qué ocurre si tocamos otras teclas”.
CLEVE “Creo que es algo muy honesto por nuestra parte. Por ejemplo, Whatever It Is, I’m Against It! para mí es uno de mis favoritos dentro de nuestra discografía, pero es una burrada de disco. Muy corto, rápido, agresivo… Y eso fue posible por el momento que estábamos viviendo en aquella época. Sin embargo, a mí me resultaría imposible componer algo así a día de hoy. Fue algo irrepetible en nuestra trayectoria porque se dio en un momento muy determinado. Teníamos mucha rabia acumulada por sacar y se acabó plasmando en ese trabajo”.

“De lo que más orgullosa me siento es que siempre hemos hecho las cosas a nuestra manera, sin pasar por filtros o embudos de ningún tipo” MARTILLO

De hecho, os quería comentar que en cuanto a la evolución de The Capaces, yo separo un poco dos etapas. Por un lado, los primeros discos hasta precisamente Whatever…, y a partir de For Good empezáis a tener unas producciones algo más cuidadas. ¿Lo veis también así?
CLEVE “Tu análisis es totalmente correcto, pero es que va ligado a la propia intención de cada una de esas obras. Nuestros primeros trabajos eran súper crudos, una explosión expresiva, por así llamarlo. A partir de For Good decidimos cuidar un poquito más los detalles, también porque la voz lo exigía y apuntaba a una evolución algo más melódica entre comillas”.
MARTILLO “Aprendimos a explotar los límites. Nos ponemos retos pero a nivel emocional. Nos guiamos mucho por nuestras sensaciones y sentimientos. De repente aparecían cosas que necesitábamos desarrollar, y estos tres últimos álbumes sí que podríamos decir que pertenecen a la misma familia”.
CLEVE “Dentro de nuestro público hay dos tipos de seguidores. Por una parte, la gente que nos ha seguido desde el principio pero que le gusta más esta última trilogía. Pero luego están los irreductibles que siempre nos dicen ‘más rápido, más rápido”‘ (risas). Lo bueno es que ahora tenemos un repertorio con tal variedad que podemos jugar con todo tipo de dinámicas y eso hace que la energía en los conciertos fluya genial. Intentamos contentar a todos, aunque siempre sale alguien enfadado (risas), pero es normal”.

Otro detalle que me he fijado ha sido que tu forma de cantar, Martillo, puede recordar en ciertos momentos a como lo haces en Shake!, vuestro proyecto paralelo de soul. ¿Dirías que ambas bandas acaban retroalimentándose de algún modo?
MARTILLO “Es gracioso porque nuestro amigo Doc de Filferro Records nos suele decir que Shake! aporta más a The Capaces que al revés (risas). Un proyecto ha acabado inundando al otro de algún modo. Yo con Shake! he aprendido mucho a cantar y a expresarme con la voz. El grito, la rabia, la energía… todo eso ya lo tengo, pero gracias a Shake! he sido capaz de domesticar a la fiera. Ahora esa energía, cuando estoy en The Capaces, soy capaz de soltarla cuando quiero y eso me abre un abanico de posibilidades enorme. Me gusta ver hasta donde soy capaz de llegar. Ahora estoy probando mucho con los agudos. Se nota muchísimo en la trayectoria porque he evolucionado un montón. Al principio con Shake! versionábamos clásicos del soul que siempre nos han gustado. Ha sido toda una masterclass. También Cleve ha desarrollado ese gusto por las melodías y me acompaña más con la guitarra y la voz en algunas introducciones como en ‘Burning The Days’ o ‘The Devil’s Wheel'”.
CLEVE “Es una retroalimentación lógica, aunque está claro que tiende más a una dirección que a otra. Hay una onda más soul o incluso bluesera en estas canciones”.
MARTILLO “Siempre he sido muy fan de Lisa Kekaula de The Bellrays. Sólo con hablar de ella ya me emociono porque para mí es una diosa. Lo tiene todo. Cuando quiere te revienta la cabeza y después te agarra el corazón y te lo sacude. Eso es maravilloso. No es que mi intención sea imitarla, pero desde luego es un gran referente. Me gusta sondear ese camino”.

Ahora mismo parece difícil hacer que esa rueda de la que hablábamos siga en movimiento debido las restricciones del virus. ¿No teméis que al final eso mismo contra lo que os acabáis rebelando para continuar acabe forzándoos inevitablemente a abandonar?
CLEVE “Nosotros nunca nos hemos quejado en cuanto a ayudas respecto al grupo. Llevamos más de 20 años y jamás hemos tenido nada a favor. En este sentido, hemos visto llover piedras. Somos conscientes de que estamos ante una situación distinta, pero también tenemos un bagaje y una experiencia que por suerte nos dan una gran ventaja. Así que lucharemos al máximo para que esto vuelva a una especie de de semi-normalidad lo antes posible”.
MARTILLO “Tendremos que adaptarnos como sea. Hicimos un concierto en Girona durante esta pandemia, el único hasta el momento. La gente estaba sentada, con mascarillas… Yo lo estaba viendo y notaba que el público se quería levantar, pero tenían que mantener el culo clavado en la silla. Entiendo que es complicado llevar a cabo conciertos de rock en estas condiciones porque es algo antinatural. Nosotros tenemos muchas ganas de tocar, pero si esta va a ser la nueva normalidad resulta un tanto deprimente”.

En cualquier caso, está claro que este nuevo escenario no afecta a todas las bandas por igual. Probablemente a un grupo de indie le resulte más fácil adaptarse a un formato más pequeño, con unas acústicas en un teatro, que a The Capaces, que no se entienden si no hay sudor y una sinergia entre la banda y el público.
CLEVE “Pero no sólo eso, sino que los festivales siempre acaban llamando a los grupos más grandes. Ésos irán tocando. El problema está en las bandas menores como nosotros”.
MARTILLO “Cuando se abra la veda, está claro que van a llamar para llenar esos huecos a la gente que tiene contactos y colegas en el mundillo. Nosotros imagino que no vamos a estar en esa lista, pero bueno…”.
CLEVE “Está claro que la situación no es la misma para según qué tipo de grupos. Hay varias barreras que habrá que ir superando. Incluso con Shake!, que tal vez podría encajar mejor en ese contexto, también tuvimos muy mala suerte. Teníamos un álbum nuevo, hicimos dos bolos de presentación y vino toda esta historia del virus. Hemos recibido muy buenas críticas por parte del extranjero y dentro del género, lo cual es muy importante para nosotros porque estamos compitiendo con muy buenos cantantes y bandas de primer nivel. Estábamos en un buen momento para mover todo eso y ahora se ha retrasado. Trasladarlo a un formato más reducido también es complicado porque al final llevamos vientos y somos seis componentes en el grupo. Podríamos hacerlo en acústico, sí, pero es que no es lo mismo. Aunque sea de otro tipo de género, al final es música para que la gente esté bailando y no sentada”.

Para acabar: si mañana la carrera de The Capaces terminase, ¿que sería de lo que más orgullosos os sentiríais de todos estos 20 años de carrera y qué sueño imposible os hubiera quedado por conseguir?
MARTILLO “Personalmente, de lo que más orgullosa me siento es que siempre hemos hecho las cosas a nuestra manera, sin pasar por filtros o embudos de ningún tipo. Eso nos ha traído problemas y nos ha cerrado puertas por no querer pasar por ese aro. A veces este hombre de aquí es muy tozudo y tiene unos principios inamovibles. Pero ahora mismo, visto con retrospectiva, es un orgullo haber permanecido tan fieles a esos ideales. Por ejemplo, el tema de la SGAE, no haber pedido ayudas a este tipo de cosas… Lo hemos hecho a nuestro modo y ahora tenemos la recompensa de ver que la gente lo sabe apreciar”.
CLEVE “Yo como sueño, como nos quedamos con las ganas de hacer esa gira de aniversario , me gustaría poder llegar a dar unos 100 conciertos en un mismo año “.
MARTILLO “Hombre, con 100 conciertos nos podríamos ir tranquilos (risas)“.

GONZALO PUEBLA